Malvinas, consumo y el Congreso, entre los frentes que el Gobierno intenta cerrar
Puntos importantes
Demasiados conflictos se acumularon. El presidente Javier Milei atraviesa una etapa de tensiones solapadas por el hermetismo informativo. La economía real, las Pymes, el Congreso, el Banco Central, las reservas de oro, Malvinas, la relación con Donald Trump, Israel, Gran Bretaña, la Carta Orgánica del Banco Central, el biodiesel, y por debajo de todo eso, la interna del poder y la dificultad para conseguir votos en las leyes clave.
Según pudo saber iProfesional de fuentes oficiales, Milei está nervioso porque no consigue los votos para las leyes económicas y para la eliminación de las PASO, que considera clave para su proyecto de reelección en 2027. Las PASO permiten armar frentes opositores y quiere impedirlo.
Economía y leyes, entre los frentes de batalla de Javier Milei
En el Senado, el proyecto de Ley de Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central enfrentó un conflicto inesperado: sus aliados provinciales no quieren votarla si no se sanciona la ley de Biocombustibles que beneficia a sus provincias. Si no se destraba eso, podria caer la sesión de este juves.
Además, el bloque peronista de Unión por la Patria, que presiden José Mayans y Juliana Di Tullio, presentó denuncias penales contra el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y quiere interpelarlo para pedir su remoción por haber "mentido", según ellos, sobre el destino de las reservas de oro del Banco Central: dijo que estaban en Suiza y trascendió que están en el Bank of England.
Esto se agrava porque Milei profundizó el conflicto con Gran Bretaña con el anuncio de sanciones a las empresas petroleras británicas e israelíes en el proyecto Sea Lion, de Malvinas, lo cual rompió la relación con Londres. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, bramó en la intimidad de la Casa Rosada por el riesgo de esa ofensiva malvinera.
La respuesta del Presidente es política: cerrar filas, disciplinar a funcionarios y legisladores y defender el rumbo económico. En las reuniones del Gabinete y con legisladores de este lunes, Milei pidió a ministros y parlamentarios que "no se dejen psicopatear por el statu quo". Incluye a empresarios, periodistas y analistas críticos con la economía real está estancada.
Nadie respondió porque nadie se anima. Milei bajó la línea de que debe mantenerse en el rumbo a rajatabla. Ya nadie piensa en Economía ni en el Gobierno en medidas de reactivación: la suerte está echada.
Milei reivindica los resultados macroeconómicos: inflación, equilibrio fiscal, reducción de impuestos, desregulación, apertura y crecimiento. Sostiene que la economía lleva 27 meses consecutivos de crecimiento y que el país está entrando en una etapa de expansión. Pero los datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo indica que desde que asumió Milei hasta julio último cerraron 31.342 empresas y se perdieron 434.126 puestos de trabajo.
El Gobierno insiste en que la recuperación terminará llegando. Los empresarios que cuestionan el ritmo de la actividad plantean que todavía no se traduce suficientemente en producción, ventas, inversión y empleo.
Las reservas del BCRA y Santiago Bausili, en la mira de la oposición
A la discusión económica se sumó el conflicto por las reservas de oro del Banco Central, que amenaza con convertirse en un problema político y judicial. Los senadores justicialistas Martín Soria, Juliana Di Tullio y María Florencia López ampliaron la denuncia penal contra Javier Milei, Luis Caputo y Santiago Bausili por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Lo acusan de haber dicho que las 13 toneladas de oro estaban en Suiza y estarían en Londres, aunque nadie lo confirmó oficialmente.
Según la denuncia, el titular del BCRA sostuvo que las operaciones fueron auditadas y aprobadas por la Auditoría General de la Nación y su titular, Juan Manuel Olmos, lo negó. El conflicto coloca a Bausili en el ojo del huracán y el bloque peronista pretende además interpelarlo en el Senado. Si hay sesión este jueves, plantearán el tema.
El Gobierno necesita avanzar este jueves además con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y con otras iniciativas económicas. Pero el escenario parlamentario se volvió más complejo. El conflicto por el oro no es el único obstáculo: el proyecto de Ley de Biocombustibles se interpuso. Los senadores aliados de provincias productoras exigen la sanción de esa ley a cambio de la del BCRA.
La ley eleva el corte de biodiésel en las naftas, un ingreso millonario para provincias productoras. El proyecto original fue impulsado desde 2025 por Alejandra Vigo y Carolina Moisés. Luego Patricia Bullrich presentó una iniciativa propia que incorporó tanto bioetanol como biodiésel.
El problema es que el Gobierno no incorporó el proyecto a su agenda parlamentaria. "Si no entra Biocombustibles en la próxima sesión tampoco deberíamos tratar Banco Central e Inocencia Fiscal II", advirtieron sectores de senadores aliados vinculados con las provincias productoras.
El mensaje es claro: los gobernadores y senadores que acompañan al oficialismo quieren dejar de ser considerados solamente una reserva de votos para iniciativas del Ejecutivo.
La relación con los gobernadores supuestamente aliados está, por eso, especialmente floja. La caja del Toto Caputo es rígida y los giros a las provincias están demorados. Esto afecta a las leyes económicas y le pega de costado a la ley de eliminación de las PASO, una urgencia de Milei.
Milei todavía no consigue los votos necesarios para eliminar las PASO. El Gobierno intenta convencer al PRO y a sectores de la UCR de suspenderlas, pero esas conversaciones no terminaron de producir el consenso necesario. "Por ahora no están los votos y viene demorado", dijo un senador aliado a iProfesional. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, sabe que la cuesta es dura.
La oposición y los aliados necesitan las PASO. La UCR y el PRO no definieron su estrategia electoral y quieren mantener la herramienta para el caso en que deban usarla en 2027.
Malvinas, Donald Trump e Israel: desafío delicado para el Gobierno
El frente internacional es todavía más delicado. Milei tomó la decisión de romper lanzas con Londres y sancionar a las empresas que exploten petróleo en Malvinas como Navitas (Israel) y Rockhopper (Reino Unido) y a las empresas vinculadas con esos negocios.
El canciller Pablo Quirno informó sobre denuncias penales y notificaciones contra compañías relacionadas con actividades en el archipiélago. Pero se encontraron con que hay bancos que financian Sea Lion y tambien operan en Argentina y Caputo pidió poner un filtro a las sanciones.
También se demora y no se define la letra del proyecto de Ley para profundizar las sanciones contra empresas que operen en el área de Malvinas mediante modificaciones a la Ley 26.659. "Anunciaron algo que no tenían preparado y ahora lo estan escribiendo", dijo a iProfesional un funcionario.
El mandatario nacional tuvo que bajar su viaje de fines de octubre a Londres porque las empresas que iban a participar de la Semana Argentina y los dirigentes políticos se bajaron. Milei gestionaba a través del ex primer ministro Boris Johnson una foto con Mick Jagger, pero eso también se dio de baja.
El gobierno británico de Andy Burnham publicó una nueva "guía oficial" sobre el desarrollo económico de las Islas Falkland en la que reafirma su respaldo a las actividades pesqueras y a la explotación de hidrocarburos que las autoridades de las islas proyectan para los próximos años. Le dio respaldo a sus empresas.
En el medio Milei anuncio la continuación de una base naval integrada en Ushuaia y habló de un Consejo de Seguridad Nacional, que son términos bélicos. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo que si "hay un desastre" (guerra) deberá intervenir.
La advertencia dirigida a Buenos Aires es explícita: Londres sostiene que la Argentina no tiene jurisdicción sobre las empresas que operen en las islas.
Es la primera respuesta oficial de peso luego de las sanciones y denuncias impulsadas por el Gobierno argentino contra compañías vinculadas con la pesca y el petróleo.
La pesca agrega una dificultad adicional. La eventual incorporación de empresas pesqueras en Malvinas al régimen de sanciones puede generar tensiones con España, debido a la presencia de compañías españolas que operan mediante licencias otorgadas por las autoridades de las islas. Milei no tiene buena relacion con el presidente Pedro Sanchez, que hoy serviría mucho para tener un aliado.
Los abogados de Reset Republicano, José Magioncalda y Juan Martín Fazio, agregaron una denuncia penal por contrabando contra directivos de siete empresas pesqueras internacionales, Lanzal, Grupo Pereira, Pescapuerta, Copemar, Ferralmes, Hermanos Touza y Moradiña.
La denuncia quedó radicada en el Juzgado en lo Penal Económico N° 7 y plantea que la extracción de recursos de la plataforma continental argentina sin autorización aduanera podría configurar una infracción al Código Aduanero.
Milei quiso convertir a Malvinas en una política de Estado y abrió conflictos simultáneos con Londres, empresas internacionales y eventualmente otros gobiernos europeos.
La Casa Rosada esperaba una señal más contundente de Washington sobre Malvinas. El presidente Donald Trump, en cambio, realizó declaraciones de doble lectura al hablar de una eventual "intervención" ante un posible "desastre" entre Argentina y el Reino Unido. Tan confusas fueron que Milei no pudo celebrarlas por la red X.
La frase generó sorpresa porque introdujo una hipótesis de que después de su conversación con el primer ministro británico Andy Burnham, el esperado respaldo explícito a la posición argentina sobre la soberanía no se concretó.
Para Washington, la relación con Londres incluye cuestiones mucho más amplias: OTAN, gasto militar, bases británicas, seguridad occidental y la competencia estratégica global.
Lo que quedó es que Milei le allanó una excusa a Trump para intervenir en el Atlántico Sur, donde hay marines norteamericanos en ejercicios con la Armada, podrían compartir la futura base naval integrada, para la cual Milei destinará 450 millones de dólares antes que a cualquier ruta, escuela, hospital o necesidad local.
La hipótesis que circula en sectores diplomáticos es que Trump tiene el objetivo de controlar el Atlántico sur donde compite contra China, y no declararle la guerra a Gran Bretaña. Tener presencia en las rutas marítimas, el paso bioceánico y el acceso a la Antártida.
El otro frente internacional es Israel. El Gobierno argentino buscó que Benjamin Netanyahu interviniera frente a Navitas Petroleum por su participación en el proyecto Sea Lion, vinculado con la exploración petrolera en Malvinas. Pero Israel no acompañó el planteo argentino.
La posición transmitida fue que Navitas es una compañía privada y que el Estado israelí no controla sus decisiones comerciales. El episodio expone nuevamente una diferencia entre la relación política de Milei con Netanyahu y la capacidad del Gobierno argentino para convertir esa cercanía en decisiones concretas de empresas privadas.
Un dato no pasa inadvertido: el presidente y principal accionista de Navitas Petróleum Gideon Tadmor, con muchos vínculos con Netanyahu, y el vicepresidente es Koby Katz. Katz ex director general del Ministerio de Infraestructura, Energía y Agua de Israel en la gestión actual de Netanyahu.
Santiago Caputo vs. Karina Milei: la interna que se puede desatar en el Gobierno
El asesor Santiago Caputo recuperó por el tema Malvinas un lugar central al lado del Presidente, aunque las relaciones internas continúan atravesadas por tensiones y desconfianzas. La convivencia entre Caputo y Karina Milei sigue siendo uno de los factores determinantes de la dinámica del poder libertario. Karina Milei desconfía que la operación malvinera de Caputo tenga buen final. Caputo la enhebró con el embajador en Estados Unidos, Alec Oxenford, y con la Conferencia de Accion Política Conservadora CPAC. Esa línea Caputo Oxenford fastidia al canciller Pablo Quirno que tiene una vieja disputa con el embajador.
La economía necesita recuperar actividad y consumo mientras el Gobierno defiende sus resultados macroeconómicos. Las Pymes reclaman por el cierre de empresas y la debilidad del mercado interno. El Congreso exige respuestas sobre biocombustibles y amenaza con condicionar las leyes económicas. Bausili quedó expuesto por la controversia sobre el oro y enfrenta una ofensiva judicial y parlamentaria. Los frentes no son pocos para Milei.