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Política

Malvinas: Quirno le respondió a Burnham y pidió retomar las negociaciones con Reino Unido

El canciller respondió en la ONU al primer ministro británico y reiteró que Argentina busca retomar las negociaciones por la soberanía

23/09/2026
Actualizado 10:13hs

La soberanía de las Islas Malvinas volvió a generar un cruce entre la Argentina y el Reino Unido durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El primer ministro británico, Andy Burnham, defendió la posición de Londres y, horas después, el canciller Pablo Quirno respondió con el reclamo argentino de soberanía.

Burnham sostuvo ante los líderes mundiales que el Reino Unido defenderá los derechos de sus territorios de ultramar y mencionó específicamente a las islas.

"Nos mantendremos firmes ante cualquier amenaza y desafío a la supremacía de la ley, no solo de Rusia, sino también de otros, incluido donde amenacen los derechos de los territorios británicos a permanecer británicos, como las Islas Falkland", afirmó.

El primer ministro también se refirió a la política de defensa británica y anticipó que su gobierno continuará destinando recursos a ese sector, aunque aclaró que no busca una confrontación.

La respuesta de Quirno en Naciones Unidas

Frente a esa posición, Quirno reafirmó que para la Argentina las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes "son parte integrante del territorio nacional argentino" y se encuentran "ilegalmente ocupadas" por el Reino Unido.

El canciller también planteó que Buenos Aires mantiene abierta la vía diplomática. "La Argentina reitera su plena disposición a reanudar negociaciones bilaterales sustantivas con el Reino Unido", dijo.

Quirno sostuvo que la disputa de soberanía está reconocida por las Naciones Unidas y otros organismos internacionales. En ese sentido, recordó los llamados de la Asamblea General para que ambos países retomen el diálogo con el objetivo de alcanzar "una solución pacífica y duradera".

También mencionó las resoluciones del Comité Especial de Descolonización, que se pronunció en el mismo sentido, incluida la última declaración de junio de este año.

El argumento argentino sobre la ocupación de 1833

El Gobierno argentino ubica el origen de la disputa en enero de 1833. Según explicó Quirno, en ese momento fuerzas británicas ocuparon las islas y desplazaron a las autoridades y a los habitantes argentinos.

El canciller describió el episodio de la siguiente manera: "Fuerzas del Reino Unido ocuparon las Islas Malvinas, quebrantando la integridad territorial de nuestro país y expulsando a las autoridades y a la población argentinas legítimamente establecidas, sustituyéndolas por súbditos británicos".

Quirno sostuvo que la ocupación se produjo "en tiempo de paz y contrario al derecho internacional de la época" y afirmó que la Argentina no la aceptó. Según su exposición, el país presentó protestas diplomáticas inmediatas y sostenidas desde entonces.

El reclamo por la descolonización

Además de reiterar el pedido de negociaciones, Quirno reclamó al Reino Unido que cumpla con sus obligaciones internacionales en materia de descolonización.

El canciller vinculó esa posición con la defensa de la solución pacífica de controversias, el multilateralismo y un orden internacional basado en reglas. También recordó que, mientras la disputa permanezca pendiente, las partes deben abstenerse de introducir cambios unilaterales.

La tensión entre Argentina y Reino Unido

El nuevo cruce se produjo en un contexto de diferencias entre ambos gobiernos por la explotación de recursos naturales en las islas. Las declaraciones de Burnham tuvieron lugar además pocas horas después de su reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Así, durante la Asamblea General de la ONU, Londres volvió a defender su posición sobre las Falkland/Malvinas y Buenos Aires respondió reafirmando el reclamo de soberanía y su disposición a retomar las negociaciones bilaterales.

Trump y Burnham reforzaron su vínculo y trataron varios conflictos internacionales

La reunión entre Donald Trump y Andy Burnham tuvo lugar este martes en Nueva York, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y constituyó el primer encuentro presencial entre ambos desde que el dirigente laborista asumió como primer ministro del Reino Unido el 20 de julio.

El encuentro se produjo después de varias semanas de tensión entre Washington y Londres. Antes de esta reunión, Trump y Burnham ya habían mantenido al menos dos conversaciones telefónicas. Según el premier británico, esos contactos habían sido cordiales y sirvieron como antecedente para el encuentro en Nueva York.

Después de la reunión, Burnham destacó el vínculo con el mandatario estadounidense y aseguró: "Esta relación es muy importante para nosotros y seguiremos fortaleciéndola". También sostuvo que había logrado establecer una "buena conexión" con Trump.

El presidente estadounidense, por su parte, comparó la relación actual con la que mantuvo durante el gobierno anterior del Reino Unido. "Creo que en este momento, sobre la base de mi relación con el primer ministro Andy, nos está yendo muy bien", afirmó.

Ucrania, Irán y comercio

La agenda de la reunión fue más amplia que la cuestión de las islas. Burnham mencionó las guerras en Ucrania e Irán, además de asuntos vinculados con el comercio entre ambos países.

En relación con Ucrania, ambos gobiernos mantienen posiciones coordinadas en torno a las negociaciones para alcanzar un alto el fuego. El Reino Unido continúa respaldando a Kiev mientras Estados Unidos impulsa sus propias gestiones diplomáticas.

Medio Oriente también ocupó parte de la conversación. Burnham planteó entre las prioridades británicas la búsqueda de una solución de dos Estados para el conflicto entre Israel y los palestinos, la reapertura del estrecho de Ormuz y el objetivo de impedir que Irán obtenga un arma nuclear.

El otro conflicto territorial que apareció en la reunión

Trump y Burnham también hablaron sobre las islas Chagos, un territorio cuya soberanía Londres acordó transferir a Mauricio durante el gobierno británico anterior.

El archipiélago tiene importancia estratégica porque allí se encuentra Diego García, una base militar utilizada por Estados Unidos y el Reino Unido. Trump cuestionó el acuerdo y calificó de "terrible" la decisión adoptada por el anterior Gobierno británico. Burnham indicó que analizaría nuevamente la situación.

El intercambio mostró así que la relación entre Washington y Londres atraviesa varios temas sensibles, desde defensa y seguridad internacional hasta conflictos territoriales y comercio. La cuestión Malvinas fue uno de los asuntos mencionados, pero formó parte de una agenda bilateral mucho más amplia.