El Senado vuelve a sesionar y devolverá la reforma del BCRA a Diputados con cambio clave
El recinto del Senado volverá a abrirse este jueves para una sesión empujada por la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, quien hasta el momento no logra evitar que el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central (BCRA) tenga al menos una modificación y vuelva a la Cámara de Diputados en lugar de convertirse en ley.
La sesión fue convocada para las 12:00 luego de la reunión de Labor Parlamentaria que se realizó este miércoles, donde Bullrich consensuó con los bloques de la UCR, el PRO y aliados provinciales un temario corto, con la reforma del BCRA impulsada por el presidente Javier Milei y la modificación del régimen de "Zonas Frías" que recorta subsidios al gas.
Ambos proyectos tienen media sanción de Diputados pero solo el segundo se convertiría en ley este jueves, dado que los bloques dialoguistas -de los que depende La Libertad Avanza (LLA) para el quórum- mantenían en pie el pedido para modificar el artículo de la reforma del Central que endurece las condiciones para remover a su presidente y directores de la entidad.
La semana pasada Bullrich postergó el debate del proyecto precisamente por esos planteos. El desafío para la jefa de bancada es que se trata de un tema al que Milei le asigna máxima importancia, porque está íntimamente ligado a su mirada sobre la relación entre el funcionamiento de la economía y la política. Una nueva postergación amenazaría con que el texto quede dormido en el Senado, mientras que la modificación demora la sanción de la ley pero la mantiene viva.
La reforma del BCRA volverá a Diputados: los cambios que discute el Senado
En los bloques dialoguistas con los que Bullrich se reunió antes de Labor Parlamentaria para tantear el terreno dan por hecho que el oficialismo aceptará ese cambio en el proyecto. "Si no, va a estar difícil que tengan los votos", deslizó una fuente consultada por iProfesional. En cambio, en LLA trataron de ser más herméticos y no descartar ninguna posibilidad.
Y es que la apuesta de máxima de Bullrich es lograr un acuerdo que le asegure, aunque sea con lo justo, una mayoría para que la reforma del BCRA se convierta en ley como llegó de Diptuados. Sería una victoria importante para Milei, que utilizó la cadena nacional para presentar el proyecto a fines de julio, en una clara muestra del valor que le otorga al tema.
Sin embargo, la alternativa que parecía imponerse hasta el miércoles por la tarde era la de hacer cambios al proyecto y devolverlo a la Cámara baja. El planteo de los dialoguistas apunta principalmente al artículo que establece que las autoridades del Banco Central solo podrán ser removidas por el Congreso con una mayoría agravada de dos tercios en cada Cámara, tan exigente como la que se requiere para destituir a un juez de la Corte o modificar la Constitución Nacional.
Las fuentes parlamentarias consultadas por este medio indicaron que pasaría a ser "mayoría absoluta", es decir, la mitad más uno del pleno. A partir de allí, la discusión gira hacia otro punto: si la remoción tendrá que ser aprobada por las dos Cámaras como plantea el texto original del Gobierno o si quedará como una facultad exclusiva del Senado, tal y como ocurre con el nombramiento de los directores. Sería el segundo cambio a resolver en el recinto.
En cualquier caso, todo retoque al proyecto obligará a que vuelva a tratarse en la Cámara de Diputados, que podría insistir con la versión original solo si reúne la misma mayoría que el Senado para introducir los posibles cambios. Lo concreto es que la sanción definitiva de la ley se verá demorada un poco más.
Los puntos centrales de la reforma que más interesa a Milei pero aún no logra sancionar
La pata central de la reforma del BCRA para Milei es la prohibición de que la máxima entidad monetaria financie al Tesoro con emisión -mecanismo por el que culpa a todos los gobiernos anteriores de haber alimentado una inflación crónica- y fijarle como único objetivo el de preservar el valor de la moneda.
El proyecto deroga los adelantos transitorios al Tesoro Nacional e incorpora una prohibición expresa al BCRA para otorgar préstamos al Gobierno nacional, las provincias y los municipios. Por otro lado, establece que la entidad no podrá transferir al Tesoro las ganancias obtenidas por variaciones cambiarias u operaciones financieras -solo podrá hacerlo para cancelar deuda- ni distribuir dividendos en pesos provenientes de activos en moneda extranjera.
También propone la eliminación de instrumentos como las Letras Intransferibles del Tesoro para limpiar el balance del BCRA y se elimina de la carta orgánica la participación permanente del ministro de Economía o representantes del Tesoro en las reuniones de directorio, con el fin de dividir totalmente la política fiscal y la monetaria.
Otro de los puntos principales es el que pretende modificar las condiciones para la remoción del presidente y los directores de la entidad. A eso se suma la imposición de preservar el valor de la moneda como única tarea del Banco Central, con lo que se eliminan los otros objetivos planteados en la actual carta orgánica (aprobada por la gestión kirchnerista) vinculados con la estabilidad financiera, la promoción del empleo y del desarrollo económico con equidad social.
El Senado avanza con "Zonas Frías": ¿qué regiones perderían el subsidio al gas?
Mientras la reforma del BCRA volvería a la Cámara de Diputados, el oficialismo confía en poder convertir en ley el proyecto sobre "Zonas Frías", que modifica el régimen de subsidios al gas ampliado en 2021 por el kirchnerismo, mediante el cual se incorporó un centenar de localidades de numerosas provincias al descuento.
La inicaitiva busca limitar el alcance geográfico del régimen y volver al esquema anterior que contemplaba solo a las regiones de frío más extremo, como la Patagonia, Malargüe y la Puna. Esas zonas serían las únicas conservarían el subsidio del 50%. No obstante, también tendrán un recorte que encarecerá el precio para hogares, porque dejará de aplicarse sobre el total de la factura y correrá solo para el ítem de consumo.
En tanto, en las zonas a las que se había ampliado el régimen se eliminrá el subsidio automático y solo mantendrán una bonificación del 30 % los hogares que estén anotados en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), al cual acceden solo quienes acreditan un ingreso igual o inferior a tres Canastas Básicas Totales y familias donde al menos un miembro tenga Certificado Único de Discapacidad (CUD).
De esta forma, de los 3,4 millones de usuarios beneficiados actualmente por el subsidio al gas lo perderían alrededor de 1,6 millones, según las estimaciones que realizó la Secretaría de Energía ante el Congreso en las distintas instancias del debate parlmentario sobre el tema.
Al volver al diseño geográfico original, perderían el subsidio algo más de 50 municipios de Buenos Aires, una docena de departamentos en Córdoba, así como en La Pampa y en San Juan; 8 en Santa Fe, en San Luis y en Salta; 6 en Mendoza; 3 en Catamarca, 3 en La Rioja, y uno en Tucumán (Tafí del Valle).