Se retrasa la reforma del BCRA de Milei: Senado la devolvió a Diputados con cambio clave
El proyecto, central para Milei, se aprobó con un cambio en la remoción de autoridades. La jugada del peronismo para blindarlo en Diputados
El oficialismo logró aprobar en el Senado la reforma de la carta orgánica Banco Central (BCRA) pero tuvo que aceptar cambios para asegurarse el apoyo de los bloques aliados, lo que obliga a que el texto vuelva a la Cámara de Diputados y se retrase un poco más la sanción definitiva de una ley que el presidente Javier Milei considera una insignia de su gestión.
La iniciativa se aprobó en general con 46 votos a favor y 22 en contra, en el marco de la sesión que realizó el Senado este jueves, motorizada por la jefa del bloque La Libertad Avana Patricia Bullrich, para tratar la reforma del BCRA -que ya tenía media sanción de Diputados- y el proyecto que modifica el régimen de "Zonas Frías" y recorta subsidios al gas.
Si bien fue Bullrich quien empujó la sesión, el oficialismo se llevó un triunfo a medias: destrabó la reforma que modifica la carta orgánica creada por el kirchnerismo en 2012 y prohíbe que el Central financie al Tesoro -entre otros puntos- a un mes de la media sanción que le dio Diputados, pero no pudo convertirla en ley.
Los bloques dialoguistas -fundamentales para que LLA alcance una mayoría- se pusieron firmes con el reclamo de que se modificara el artículo del proyecto que endurece las condiciones para remover al presidente y directores de la entidad. Ese cambio finalmente se aprobó con una mayoría amplia mayoría que lo deja prácticamente blindado para el segundo tratamiento del proyecto en Diputados.
Cómo se aprobó la reforma del BCRA
La semana pasada Bullrich decidió postegar el debate del proyecto precisamente por ese condicionamiento que le pusieron los aliados. Si embargo, el último miércoles por la tarde terminó por aceptarlo, para que el tema avanzara de una vez.
El desafío para la jefa de bancada pasaba por el hecho de que Milei le asigna máxima importancia al proyecto, porque está íntimamente ligado a su mirada sobre la relación entre el funcionamiento de la economía y la política. Una nueva postergación amenazaría con que el texto quedara dormido poor tiempo indefinido, mientras que la modificación demora la sanción de la ley pero la mantiene viva.
Al inicio de la sesión, el cambio fue informado oficialmente por Agustín Monteverde (LLA), quien explicó que "la designación (del presidente y los directores) requerirá el acuerdo del Senado de la Nación por mayoría absoluta por el término de seis años y la eventual remoción deberá ser decretada por el Poder Ejecutivo con la previa aprobación del Senado con mayoría absoluta".
Se trata de una modificación significativa, dado que el proyecto original de Milei proponía que la remoción de las autoridades del BCRA requiriera de una mayoría agravada de dos tercios de cada Cámara del Congreso, mientras que con la nueva redacción -que implica una modificación de los artículos 2 y 3 de la iniciativa- solo se necesitarían 37 votos del Senado.
Para los bloques dialoguistas, el proyecto original planteaba un criterio demasiado exigente, solo comparable con la remoción de jueces de la Corte o con la reforma de la Constitución Nacional.
El peronismo también criticaba ese punto, por considerear que Milei intentaba blindar al presidente del Central, Santiago Bausili, quien además nunca tuvo el acuerdo del Senado -como dispone la ley acual- y está designado "en comisión" desde 2023.
La jugada del Senado para blindar el cambio frente a la revisión de Diputados
En ese contexto, la bancada peronista que encabeza José Mayans hizo una jugada destinada a incomodar al Gobierno. Decidió votar a favor de esa modificación con el fin de que la Cámara de Diputados no pueda revertirla e insistir en la versión original.
Cuando un proyecto con media sanción es modificado por la Cámara revisora, la Cámara de origen (en este caso, la de Diputados) puede insistir con la versión original solo si reúne la la misma mayoría con la que se modificó el texto.
Al haberse aprobado la modificación del proyecto con una mayoría de 66 votos, muy superior a los dos tercios de los senadores presentes, la Cámara de Diputados necesitaría reunir unos 170 votos para insistir en la versión original, algo que hoy parece casi imposible.
Ese fue el objetivo al que apuntó el bloque peronista, pero fue conversado con los bloques dialoguistas de la UCR, el PRO y provinciales, así como con La Libertad Avanza. Según supo iProfesional, en la última semana Bullrich y Mayans hablaron varias veces sobre la posibilidad de que la modificación quedara blindada.
La razón es sencilla: muchos de los senadores aliados de LLA que impulsaron ese cambio en el artículo sobre el mecanismo de remoción de las autoridades no querían que la Cámara de Diputados lo anulara. Para que tuviera sentido, necesitaban asegurarse de que la modificación se respetaría y quedaría en la ley final. En esto casi todo el Senado estuvo de acuerdo, más allá del voto en contra en general del peronismo.
Los puntos centrales de la reforma que más interesa a Milei, pero aún no logra sancionar
La demora en la ley que implica su vuelta a Diputados es el camino intermedio que encontró Bullrich para destrabar un proyecto al que Milei le asigna máxima importancia, como lo demostró al presentarlo por cadena nacional, porque está íntimamente ligado a su mirada sobre la relación entre el funcionamiento de la economía y la política.
La pata central de la reforma del BCRA para Milei es la prohibición de que la máxima entidad monetaria financie al Tesoro con emisión -mecanismo por el que culpa a todos los gobiernos anteriores de haber alimentado una inflación crónica- y fijarle como único objetivo el de preservar el valor de la moneda.
El proyecto deroga los adelantos transitorios al Tesoro Nacional e incorpora una prohibición expresa al BCRA para otorgar préstamos al Gobierno nacional, las provincias y los municipios. Por otro lado, establece que la entidad no podrá transferir al Tesoro las ganancias obtenidas por variaciones cambiarias u operaciones financieras -solo podrá hacerlo para cancelar deuda- ni distribuir dividendos en pesos provenientes de activos en moneda extranjera.
También propone la eliminación de instrumentos como las Letras Intransferibles del Tesoro para limpiar el balance del BCRA y se elimina de la carta orgánica la participación permanente del ministro de Economía o representantes del Tesoro en las reuniones de directorio, con el fin de dividir totalmente la política fiscal y la monetaria.
Otro de los puntos principales es el que cambia las condiciones para la remoción del presidente y los directores de la entidad, que requerirá de una mayoría absoluta del Senado tras el cambio que impusieron los aliados.
A eso se suma la imposición de preservar el valor de la moneda como única tarea del Banco Central, con lo que se eliminan los otros objetivos planteados en la actual carta orgánica (aprobada por la gestión kirchnerista) vinculados con la estabilidad financiera, la promoción del empleo y del desarrollo económico con equidad social.
El debate de los senadores
Monteverde se encargó de la defensa inicial del proyecto. "No se trata de un capricho ni de seguir ninguna teoría abstracta, sino las evidencias concretas de la tragedia en las que nos sumió la permeabilidad de la Carta Orgánica del Banco Central entre 2003 y 2023", indicó el senador libertario. En referencia a la emisión para financiar al Tesoro, aseguró que hubo "veinte años de saqueo que le costaron al país el equivalente al 85% del PBI".
A pesar de haber acompañado la modificación del proyecto para blindarla en Diputados, los senadores peronistas fueron muy críticos y apuntaron, por un lado, al artículo 13 del proyecto que permite que las reservas del BCRA sirvan como garantía para tomar deuda, y por el otro a la falta de claridad por parte de Bausili respecto del destino del oro del Central enviado al exterior en 2024.
En ese sentido, el rionegrino Martín Soria señaló que "se habilita a la entidad monetaria a utilizar las reservas de oro y los ahorros y depósitos de todos los argentinos como garantía de préstamos internacionales que va a poder tomar el Banco Central" y advirtió: "¿Qué buscan con esto? Habilitar un nuevo canal de endeudamiento externo, porque a ‘Toto’ ya se le está complicando seguir pasando la gorra afuera".
La habilitación que da el proyecto en el artículo 13 para que las reservas puedan ser usadas como garantía también fue cuestionada por varios de los aliados, como la salteá Flavia Royón y el bloque Convicción Federal, pero el oficialismo logró sostenerlo en la votación particular, con 42 voluntades.
En el tramo final del debate, Bullrich defendió la modificación que aceptaron respecto de la desginación y remoción de las autoridades del BCRA. "No tiene sentido que intentemos estirar la Constitución a una mayoría que no tiene posibilidad de ser mantenida en el tiempo", señaló la jefa de la bancada oficialista, al tiempo que puso de relieve "el valor del Senado como quien da los acuerdos".
Por otro lado, sostuvo que el kirchnerismo usó "el Banco Central como si fuera de un Gobierno, no de un país" y que el proyecto de Milei busca "desarmar el diseño que se armó en 2012 y volver a un texto más similar al que fue el de la misión primaria del Banco Central, que es preservar el valor de la moneda".
"Muchos países vecinos han logrado, con una política monetaria sólida, el cambio real de la economía de su país", agregó la jefa de LLA en el Senado y remarcó que "esta ley defiende el esfuerzo de cada argentino, que cuando cobra pueda saber qué valor tiene ese dinero".