La Iglesia mantiene en pie la gira del papa pero en el Gobierno crece la preocupación
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La extirpación de un tumor maligno en el pulmón derecho del Santo Padre encendió las alarmas en el Vaticano y generó preocupación en la Casa Rosada. Fuentes cercanas al arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva aseguraron que el viaje a la Argentina, Uruguay y Perú sigue en pie, aunque voceros de la Conferencia Episcopal Argentina, que preside el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, aseguraron que "por ahora no hay información" sobre la venida de León XIV a la Argentina el 8 de noviembre próximo.
Su confirmación definitiva dependerá de la evolución posoperatoria y del tratamiento médico que deba afrontar el pontífice. Los preparativos continúan para una visita que comenzaría en Buenos Aires el 8 de noviembre.
La noticia de que el Papa León XIV fue operado para extirparle un tumor maligno en el pulmón derecho abrió un escenario de incertidumbre sobre su agenda internacional y, en particular, sobre su anunciada visita a la Argentina.
Mientras en la Iglesia local aseguran que el viaje continúa en pie, en el Gobierno de Javier Milei predomina la preocupación por la evolución de la salud del pontífice y por la posibilidad de que su recuperación obligue a modificar los planes previstos para noviembre. "En estas horas se viven momentos de estupor y preocupación", señaló un funcionario.
Los preparativos para la venida del Papa están avanzados tanto en sus celebraciones en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Lujan, con una serie de encuentros y visitas a lugares donde el Santo Padre quiere estar con los más débiles.
Fuentes de la Casa Rosada se limitaron a señalar a iProfesional que "hasta ahora no hay cambios".
La Iglesia mantiene los preparativos mientras aguarda novedades del Vaticano
Fuentes cercanas al arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, aseguraron a iProfesional que, por el momento, "la visita no fue suspendida y que los preparativos continúan". El itinerario contempla una gira por Uruguay, la Argentina y Perú, con una primera etapa en Buenos Aires prevista para el 8 de noviembre y una estadía hasta el 11 de ese mes. Sin embargo, la continuidad de la agenda dependerá de la evolución clínica de León XIV y de las indicaciones de sus médicos.
En la Casa Rosada admiten que todavía no hay certezas sobre el desenlace de la situación. "Todavía es muy temprano para determinarlo", señalaron fuentes oficiales, en medio de la expectativa por conocer cómo responderá el Papa a la intervención quirúrgica y qué pasos deberá seguir durante el posoperatorio. La preocupación del Gobierno está vinculada tanto con la salud del Santo Padre como con la relevancia política, diplomática y religiosa de una visita que tendría una fuerte repercusión pública.
En la Conferencia Episcopal Argentina, que preside monseñor Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza, también prevalece la cautela. "Todavía no tenemos novedades por el momento, no hay información", señaló un vocero de la institución. En el ámbito eclesiástico evitan anticipar decisiones mientras no haya indicaciones oficiales sobre los plazos de recuperación y las eventuales exigencias del tratamiento médico. La expectativa es que el Vaticano brinde precisiones cuando exista un panorama más claro.
Qué reveló el parte médico sobre la operación y el diagnóstico
El comunicado de la Santa Sede confirmó la noticia más temida. Después de haber informado que la operación había concluido "positivamente" y dentro de los tiempos previstos, el Vaticano detalló que durante la intervención se le extirpó al pontífice el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía torácica videoasistida. El procedimiento se realizó con el objetivo de retirar la lesión y, según la información oficial, transcurrió sin complicaciones.
El examen histológico efectuado durante la operación confirmó el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de los estudios preoperatorios. Según el parte médico, el Papa permaneció aproximadamente tres horas en el quirófano, aunque la intervención propiamente dicha duró cerca de 90 minutos. Una vez finalizada la cirugía, despertó con normalidad y, tras un breve período de observación, regresó a su habitación, ubicada en la décima planta del centro hospitalario.
El equipo quirúrgico estuvo encabezado por el profesor Stefano Margaritora, con la participación de la profesora Elisa Meacci, la doctora Maria Teresa Congedo y el doctor Leonardo Petracca Caravella. El equipo de anestesiología estuvo integrado por el profesor Massimo Antonelli y los doctores Giovanni Punzo y Giuseppe Bello. La comunicación oficial buscó transmitir tranquilidad respecto del resultado inmediato de la operación, aunque dejó abierto el interrogante sobre los pasos médicos que deberá afrontar el pontífice a partir de ahora.
La confirmación de un tumor maligno no implica, por sí sola, que exista una enfermedad diseminada ni permite anticipar cuál será el pronóstico. La doctora Annalisa Bilotta, del Hospital Salvator Mundi de Roma, consideró que la rapidez con la que se programó la intervención hacía pensar en la posibilidad de una lesión maligna. También señaló que el hecho de que el tumor estuviera circunscripto y se hubiera extirpado el lóbulo afectado podría ser un dato favorable, aunque la evolución y los estudios posteriores serán determinantes para establecer si necesita tratamientos adicionales.
El propio León XIV había anticipado la intervención durante el Ángelus del domingo anterior, cuando explicó que el nódulo pulmonar había sido detectado en un chequeo de rutina y se encontraba en un estadio inicial y bien localizado. Esa información alimentó expectativas de que la cirugía permitiera resolver la lesión, pero la confirmación del adenocarcinoma obliga ahora a esperar las conclusiones médicas sobre la evolución del Papa y la necesidad de eventuales terapias complementarias. Por el momento, no se conocen públicamente todos los detalles del plan de recuperación.
En ese contexto, la visita a Uruguay, la Argentina y Perú permanece en una zona de expectativa. La Iglesia argentina insiste en que no recibió una comunicación que indique la suspensión del viaje y mantiene activos los preparativos, mientras el Gobierno espera señales más concretas desde el Vaticano. La decisión final dependerá de la recuperación del pontífice, de los controles posteriores a la operación y de las recomendaciones de su equipo médico. Hasta entonces, la gira continúa en pie, pero su realización efectiva sigue condicionada por la evolución de la salud de León XIV.