Milei recibe a Landau en medio de las diferencias por Malvinas y la agenda de inversiones
El encuentro en Casa Rosada abordará las diferencias por la ley de Malvinas, los acuerdos de inversión y la cooperación entre la Argentina y EE.UU,
La relación entre la Argentina y Estados Unidos tendrá este viernes una nueva instancia de diálogo en la Casa Rosada. Javier Milei recibirá a las 11 al subsecretario de Estado, Christopher Landau, en una reunión atravesada por las diferencias en torno a un proyecto de ley sobre la explotación de recursos naturales en las islas Malvinas y por las negociaciones para ampliar la cooperación bilateral.
La iniciativa que impulsa el Gobierno argentino prevé sanciones para las compañías que operen en el archipiélago sin autorización nacional. Aunque Washington manifestó la preocupación de empresas estadounidenses por el alcance de la propuesta, la administración de Milei sostiene que no recibió un pedido formal para retirarla y mantiene su intención de avanzar con el texto.
El encuentro se realizará en Balcarce 50. Por el Gobierno argentino estarán también la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno, y el embajador en Washington, Alec Oxenford. La delegación estadounidense incluirá al embajador Peter Lamelas, al secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, y a la asesora principal para esa área, Viviana Bovo.
La ley sobre Malvinas, en el centro de las conversaciones
El diálogo presidencial llega después de la reunión que Landau mantuvo el jueves con Quirno en el Palacio San Martín. En esa audiencia, el funcionario estadounidense reconoció la inquietud de compañías de su país ante el proyecto, aunque descartó que Estados Unidos vaya a intervenir en el trámite legislativo.
"Las leyes de la Nación Argentina son una cuestión para las autoridades de la Nación Argentina", señaló Landau, quien también afirmó: "Nosotros respetamos el proceso legislativo de la gran nación argentina".
Quirno, por su parte, defendió la propuesta al sostener que el marco legal actual no alcanza para resguardar todos los intereses argentinos en el Atlántico Sur. "No va en contra de nadie en particular", aseguró el canciller. Según explicó, las empresas deberán evaluar si continúan con actividades cuestionadas en las islas o si trasladan sus inversiones al territorio continental, donde el Ejecutivo identifica mayores posibilidades de desarrollo energético.
El proyecto fue enviado al Congreso el 17 de septiembre, pero su tratamiento quedó demorado por las diferencias del oficialismo con bloques aliados en cuestiones vinculadas con la seguridad nacional, la defensa y la inteligencia. Mientras busca acuerdos, el Gobierno negocia modificaciones al Consejo de Seguridad Nacional y a otras disposiciones de la iniciativa.
La discusión también generó contactos entre Buenos Aires y Washington por las consecuencias que podrían tener eventuales multas, inhabilitaciones y restricciones comerciales sobre grandes compañías y fondos de inversión estadounidenses. En la Casa Rosada descartarían tomar medidas contra actores financieros de esa magnitud si eso pone en riesgo el vínculo bilateral.
El reclamo argentino y el debate en Naciones Unidas
La cuestión Malvinas tiene, además, otro punto de tensión en la agenda bilateral: el futuro del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, organismo que analiza anualmente el reclamo argentino sobre las islas.
Estados Unidos pidió disolver ese comité. Landau explicó que la iniciativa forma parte de la agenda del presidente Donald Trump para reformar organismos multilaterales y pidió que la Argentina no interprete esa propuesta como una definición de Washington sobre la disputa de soberanía en el Atlántico Sur.
Quirno buscó restarle impacto al planteo y sostuvo que, incluso si el organismo dejara de existir, el reclamo argentino no sufriría "ningún tipo de mella".
Los fondos estadounidenses para seguridad y protección de menores
Más allá de las diferencias políticas, la visita incluye anuncios de cooperación en áreas de seguridad y justicia. Quirno informó que Estados Unidos aprobó u$s13 millones para programas contra el narcotráfico, de los cuales u$s7,5 millones estarán destinados a proyectos en la Argentina.
También se acordó asistencia para combatir la trata de menores. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, firmó con Landau un pacto de protección de la infancia que contempla hasta u$s10 millones para esa finalidad.
A esos fondos se suma un aporte no reembolsable de u$s15 millones anunciado por el canciller para establecer un centro de operaciones de ciberseguridad.
Inversiones, energía y acuerdos pendientes
La agenda económica es otro de los ejes del acercamiento entre ambos países. Uno de los proyectos destacados es el Corredor Andes-Atlántico, presentado con la participación de Landau, que busca vincular las zonas mineras y Vaca Muerta con los puertos mediante infraestructura ferroviaria, energética, oleoductos y obras portuarias.
El esquema contempla financiamiento de hasta u$s7.000 millones del Export-Import Bank hasta 2027. Además, incluye una propuesta indicativa y no vinculante de hasta u$s6.000 millones para el proyecto Argentina LNG, promovido por YPF, ENI y XRG.
En paralelo, el embajador estadounidense Peter Lamelas elevó esta semana las expectativas de inversión de empresas de su país en la Argentina hasta los u$s20.000 millones.
La agenda que el Gobierno revisa con Washington abarca también el acuerdo comercial que deberá remitirse al Congreso y las posibilidades de explotación de minerales críticos. Otro asunto pendiente es el ingreso argentino al programa de exención de visas de Estados Unidos: el proceso comenzó en julio de 2025, pero todavía no tiene una fecha definida.
La visita de Landau se produce, además, mientras el Ejecutivo prepara la llegada a la Argentina del vicepresidente estadounidense, J.D. Vance,