Diego Guelar analizó el triunfo de Lula, el vínculo con Milei y el indulto a Bolsonaro

El exembajador argentino propuso que Lula indulte a Bolsonaro, cuestionó la prórroga electoral y pidió a Milei recomponer el vínculo bilateral
Diego Guelar analizó el triunfo de Lula, el vínculo con Milei y el indulto a Bolsonaro

El exembajador argentino en Brasil Diego Guelar consideró que Luiz Inácio Lula da Silva debería impulsar un indulto para Jair Bolsonaro como una forma de reducir las divisiones políticas en el país. Tras el triunfo de Lula frente a Flavio Bolsonaro en el balotaje, el diplomático también cuestionó una decisión de la Justicia Electoral y reclamó una mayor participación de los presidentes para recomponer la relación entre Brasil y la Argentina.

Guelar sostuvo que una eventual medida de gracia no supondría desconocer la condena contra el expresidente brasileño, sino buscar una salida a las tensiones sociales.

"Estoy convencido de que, frente a una sociedad lastimada, la grandeza del presidente en su cuarto mandato tiene que llevarlo, a mi juicio, a proponer el indulto. Eso no implica la desaparición del delito. No estoy cuestionando la sentencia ni el procedimiento, sino que estoy hablando de cómo se curan las heridas", afirmó en diálogo con José Del Rio en Comunidad de Negocios, por LN+,.

El exdiplomático definió esa iniciativa como la "mejor respuesta" que Lula podría ofrecer a la oposición. Jair Bolsonaro fue condenado por delitos vinculados a un intento de golpe de Estado.

Flavio Bolsonaro cuestionó las elecciones en Brasil y pidió anular el resultado

La jornada electoral también quedó atravesada por una controversia institucional. La decisión de prolongar dos horas la votación, luego de que se denunciaran dificultades en el transporte público, recibió críticas de Guelar, quien calificó la medida como un "gravísimo error".

"Cambiar las reglas de juego a las 17 genera suspicacia, al margen de quién es el beneficiario", indicó.

Flavio Bolsonaro, por su parte, rechazó el resultado electoral después de que se informara que Lula había conseguido el 51,79% de los votos. El candidato opositor llegó a reclamar que las elecciones deberían "ser anuladas".

"Es inaceptable que un ministro de la Corte, que es abogado de Lula, haya firmado eso y cambie las reglas de juego a las 17:01. Lo que pasó no fue normal", acusó.

El cuestionamiento estuvo dirigido a Cristiano Zanin, juez del Supremo Tribunal Federal (STF), quien dispuso extender la votación hasta las 19 en todo Brasil. Las dos campañas habían pedido una ampliación del plazo ante los inconvenientes registrados en el transporte público.

Kassio Nunes Marques, presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), reconoció la escasez de vehículos, aunque no se pronunció sobre la prórroga. Zanin, exabogado de Lula y designado por el presidente en 2023, ordenó finalmente la extensión pese a que la Fiscalía Electoral sostenía que debía respetarse el horario establecido por ley.

La medida generó dificultades para difundir los resultados parciales, ya que todavía había centros de votación abiertos. Después, Zanin aclaró que la extensión solo correspondía a las mesas que continuaban funcionando y que los votos de aquellas que ya habían cerrado se contabilizarían con normalidad. El TSE retomó el conteo a las 19.

El reclamo de Guelar a Milei y Lula por el vínculo bilateral

Más allá de las diferencias políticas, Guelar advirtió que la relación entre la Argentina y Brasil no puede quedar supeditada al enfrentamiento entre Javier Milei y Lula. A su entender, ambos mandatarios deben asumir la responsabilidad que les corresponde como jefes de Estado y preservar los avances de integración construidos durante décadas.

"Espero que los dos reflexionen porque realmente nuestro presidente, con su estilo, ha sido más agresivo, pero hay que reconocer que Lula también tuvo agresiones hacia él. Creo que los dos tienen que asumir que son jefes de Estado de dos naciones que tienen una historia de 200 años", señaló.

El exembajador también reclamó normalizar la representación diplomática. En particular, mencionó la situación del embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, y la necesidad de que la Argentina designe a su representante.

"Pasamos momentos difíciles y en los últimos 30 años pudimos hacer un proceso de paz e integración muy importante, pero necesitamos que los presidentes sean actores de esa relación. Necesitamos que vuelva Julio Bitelli (embajador brasileño en la Argentina), que está en ausencia. Necesitamos mandar al nuestro. Para eso, el rol de los presidente es fundamental".

Para Guelar, la historia compartida y el proceso de integración entre ambos países exigen que los gobiernos recuperen un papel activo en la relación bilateral, pese a las diferencias que mantienen sus presidentes.

El triunfo de Lula complica la estrategia internacional de Milei

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flavio Bolsonaro también tiene consecuencias para Javier Milei, quien respaldó activamente la candidatura del senador brasileño. El resultado deja al presidente argentino ante el desafío de recomponer el vínculo con Brasil, en un contexto marcado por los cruces públicos entre ambos mandatarios y el deterioro de la relación diplomática.

El escenario regional también plantea interrogantes sobre la proyección internacional de Milei. Según el análisis de iProfesional, el triunfo de Lula puede debilitar la estrategia del mandatario argentino de posicionarse como una de las principales referencias de la derecha latinoamericana, alineada con Donald Trump. La derrota de Bolsonaro, además, limita el impulso de ese espacio político en la región.

La relación entre Buenos Aires y Brasilia tiene, además, una dimensión económica que trasciende las diferencias ideológicas. El intercambio comercial y la cooperación en sectores estratégicos, como la industria automotriz, continúan siendo relevantes para ambos países. Sin embargo, los enfrentamientos entre Milei y Lula y la ausencia del embajador brasileño en Buenos Aires complican la normalización del vínculo.

En ese contexto, la continuidad de Lula en el poder obliga al Gobierno argentino a revisar cómo manejará una relación clave para la integración regional y el funcionamiento del Mercosur. El desafío será compatibilizar las diferencias políticas con los intereses económicos y diplomáticos compartidos.