Dejaron Meta, fundaron una startup de IA y ahora buscan transformar el mercado inmobiliario en Argentina
En un contexto donde la inteligencia artificial gana protagonismo en cada vez más industrias, dos emprendedores uruguayos decidieron dejar atrás sus exitosas carreras en una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo para apostar por un proyecto propio. Así nació Mirando.ai, una startup que busca modernizar el negocio inmobiliario mediante herramientas basadas en IA.
Los fundadores son Ignacio De Haedo y Javier Rey, quienes coincidieron en las oficinas de Meta en Londres y, tras años de experiencia en empresas tecnológicas globales, identificaron una oportunidad de innovación en un sector que aún presenta numerosos procesos manuales y una gestión fragmentada de la información.
La compañía ya opera en Uruguay y Argentina, donde trabaja junto a decenas de inmobiliarias y cientos de corredores, con el objetivo de optimizar tiempos, mejorar la toma de decisiones y facilitar el acceso a datos relevantes para el negocio.
Inteligencia artificial para inmobiliarias: cómo nació Mirando.ai
La idea comenzó a gestarse a fines de 2024, cuando ambos profesionales decidieron abandonar el ámbito corporativo para enfocarse en un emprendimiento propio. Entre los dos acumulaban más de 30 años de trayectoria en firmas como Meta, Microsoft, Mercado Libre y SwiftKey.
Durante ese recorrido detectaron una problemática común en el mercado inmobiliario de América Latina: una enorme cantidad de información distribuida entre portales, planillas, bases de datos y conversaciones en aplicaciones de mensajería, lo que dificulta el trabajo diario de corredores y agencias.
Frente a ese escenario desarrollaron Mirando.ai, una plataforma especializada que utiliza inteligencia artificial para centralizar información, automatizar tareas y ofrecer herramientas específicas para el sector inmobiliario.
Según sus creadores, el objetivo no es reemplazar a los profesionales, sino eliminar tareas repetitivas que consumen tiempo y recursos, permitiendo que los asesores se concentren en actividades de mayor valor agregado.
Startup de inteligencia artificial: las herramientas que ofrece para el real estate
La empresa opera bajo el modelo SaaS (Software as a Service), una modalidad que permite acceder a sus servicios mediante suscripciones sin necesidad de instalar infraestructura propia.
Entre sus principales funciones se encuentra un buscador que integra información de múltiples fuentes para agilizar la búsqueda de propiedades. Además, incorpora soluciones conectadas con WhatsApp para organizar conversaciones y mejorar el seguimiento de potenciales clientes.
La plataforma también ofrece sistemas de valuación basados en datos comparables del mercado, lo que permite estimar precios con mayor precisión. A esto se suman herramientas de marketing digital diseñadas para captar contactos interesados y facilitar la gestión comercial.
Los fundadores destacan que todas las funcionalidades trabajan de forma integrada, permitiendo transformar datos dispersos en información útil para la toma de decisiones.
De Uruguay a Argentina: el plan de expansión de la startup
El proyecto comenzó prácticamente sin financiamiento externo, apoyado principalmente en la experiencia acumulada por sus fundadores. Con el tiempo recibió respaldo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) de Uruguay y se incorporó al programa de aceleración de startups de Google.
Tras consolidar su presencia en el mercado uruguayo, la compañía decidió avanzar sobre Argentina, donde encontró un ecosistema inmobiliario con gran potencial de crecimiento y una fuerte predisposición a adoptar nuevas herramientas tecnológicas.
De hecho, los emprendedores han señalado que el potencial del mercado argentino es hasta diez veces superior al de Uruguay.
Actualmente, Mirando.ai trabaja con unas 70 inmobiliarias y cerca de 300 corredores entre ambos países, mientras analiza nuevas oportunidades de expansión en otros mercados de América Latina.
Para sus creadores, el avance de la inteligencia artificial no implica la desaparición del factor humano. Por el contrario, consideran que la tecnología debe servir para reducir tareas operativas y potenciar capacidades como la empatía, la negociación y el asesoramiento, aspectos que siguen siendo fundamentales en una operación inmobiliaria.