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ALERTA

Las viviendas rápidas y eficientes que florecen en Vaca Muerta: cuánto cuestan las casas modulares

Soluciones modulares ganan terreno en destinos muy diversos, acelerando plazos de entrega y enfrentando retos frente a importaciones asiáticas
21/06/2026 - 09:08hs
casas chinas

La construcción modular dejó hace tiempo de estar asociada únicamente a oficinas temporales o soluciones de emergencia. Hoy, este sistema industrializado se expande sobre distintos segmentos del mercado y demuestra una capacidad de adaptación que le permite desarrollarse tanto en áreas protegidas como en uno de los polos energéticos más importantes del país.

Uno de los ejemplos más recientes de esta tendencia es la instalación de módulos habitacionales y sanitarios en diez parques y reservas nacionales del país. El proyecto, impulsado por la Administración de Parques Nacionales junto con el Banco Mundial, permitió llevar infraestructura de alta calidad a zonas remotas y de difícil acceso, donde la obra tradicional resulta compleja, costosa o puede generar un mayor impacto sobre el entorno natural.

"La construcción modular industrializada no es una alternativa a la vivienda tradicional: es una evolución de la forma de construir. Argentina cuenta con capacidad industrial, tecnología, conocimiento técnico y empresas especializadas para fabricar tanto módulos habitacionales simples como desarrollos de alta complejidad destinados a minería, energía, hotelería, educación, salud y vivienda", señala Juan Pablo Rudoni, fundador y presidente de ECOSAN y de la Cámara Argentina de la Construcción Modular Industrializada.

Las instalaciones se realizaron en los parques nacionales Traslasierra, Talampaya, Ciervo de los Pantanos, El Rey, Baritú, Lanín, Nahuel Huapi y Los Alerces y en las reservas nacionales Pizarro y El Nogalar de los Toldos

La versatilidad impulsa una nueva etapa del negocio inmobiliario

La posibilidad de fabricar gran parte de las estructuras en planta, reducir los tiempos de ejecución y minimizar la intervención sobre el terreno permitió que la construcción modular ampliara sus fronteras y comenzara a ganar espacio dentro del mercado inmobiliario.

Desde viviendas unifamiliares hasta hoteles, edificios de mediana densidad, complejos corporativos y desarrollos vinculados a la energía, el sistema industrializado empieza a consolidarse como una alternativa capaz de ofrecer mayor previsibilidad en costos y tiempos, dos variables clave para los inversores.

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En Añelo, se consolida la construcción modular

En algunos casos, la logística representa un desafío tan importante como la propia construcción. Para llegar a la Reserva Nacional El Nogalar de los Toldos, en Salta, los módulos recorrieron 1.865 kilómetros, atravesaron Bolivia y superaron los 2.200 metros de altura antes de ser instalados en destino.

Vaca Muerta, el nuevo laboratorio del real estate modular

Mientras Añelo acelera su transformación urbana para consolidarse como municipio de primera categoría y ampliar su infraestructura al ritmo de Vaca Muerta, el crecimiento sostenido del sector energético está dando lugar a una nueva ola de proyectos inmobiliarios y consolidando a la construcción industrializada como uno de los grandes protagonistas del desarrollo de la región.

A diferencia de la construcción tradicional, uno de los atributos que más valoran los desarrolladores e inversores es la flexibilidad del sistema: "Los módulos permiten relocalización, escalabilidad y reutilización, reduciendo considerablemente el riesgo frente a cambios de ciclo", explica Rudoni.

Si bien reconoce que Vaca Muerta, como toda economía asociada a los commodities, mantiene cierta sensibilidad frente a las fluctuaciones del mercado energético, sostiene que el escenario actual es distinto al de años anteriores.

Las inversiones en oleoductos, infraestructura y exportación muestran que Vaca Muerta dejó de ser una oportunidad coyuntural para consolidarse como una plataforma estratégica de largo plazo para el país.

Vida útil, precios y tiempos

En ese contexto, las construcciones modulares empiezan a ganar protagonismo dentro del real estate argentino. La posibilidad de desarrollar activos más rápidos, eficientes y adaptables convierte a este sistema en una herramienta capaz de responder tanto a la demanda habitacional como a los nuevos desafíos de sectores productivos y regiones en expansión.

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Las construcciones modulares también llegaron a los parques y reservas nacionales 

Juan Pablo Rudoni explica a iProfesional que una de las principales ventajas de la construcción modular industrializada es la velocidad de ejecución. "Una vivienda de dos dormitorios puede estar terminada en aproximadamente 60 a 90 días, dependiendo del nivel de personalización, las terminaciones elegidas y las condiciones del terreno", destaca.

Esto es posible porque entre el 80% y el 90% del proceso constructivo se realiza dentro de una fábrica, bajo condiciones controladas, mientras que en paralelo pueden ejecutarse las tareas de preparación del terreno. De esta manera, los tiempos se reducen significativamente respecto de una obra tradicional, que suele demandar entre 8 y 12 meses para una vivienda de características similares.

El valor de una casa modular depende del tipo de vivienda, el nivel de equipamiento y las terminaciones elegidas. En el segmento estándar, una vivienda modular industrializada puede ubicarse desde u$s1.100 por metro cuadrado llave en mano.

Por su parte, en el segmento premium, como el que la firma desarrolla en Vaca Muerta, oscilan actualmente entre u$s1.300 y u$s1.800 por metro cuadrado, incluyendo instalaciones eléctricas y sanitarias completas, revestimientos, equipamiento y terminaciones listas para habitar.

Las viviendas modulares industrializadas están diseñadas para superar los 50 años de vida útil y, en muchos casos, alcanzar períodos similares a los de una construcción convencional.

Sin embargo, señala Rudoni: "La diferencia no está en la duración, sino en la forma de construir: se trata de una vivienda fabricada bajo procesos industriales, ingeniería previa y estrictos controles de calidad, lo que garantiza una ejecución más precisa y uniforme".

La revolución que llega desde China y todavía espera su regulación

A diferencia de las viviendas importadas, gran parte de la construcción modular industrializada que se desarrolla en Argentina se fabrica íntegramente en plantas locales. En el caso de empresas como ECOSAN y EVERHAUS, las viviendas se producen en instalaciones industriales del país, donde se ejecutan la estructura, las aislaciones, las instalaciones eléctricas y sanitarias, las carpinterías y las terminaciones antes de ser trasladadas al terreno.

Además, la mayoría de los componentes utilizados son de origen nacional. Estructuras metálicas, paneles, revestimientos, aberturas e instalaciones provienen de proveedores argentinos.

Sobre los módulos plegables que se importan desde China y se venden como casas modulares, Rudoni indica: "Son productos diferentes y responden a necesidades distintas".

Los módulos plegables importados suelen estar pensados para usos temporales, obradores, oficinas móviles o soluciones de rápida instalación: "No necesariamente cumplen con los estándares de confort, eficiencia energética, aislación térmica y acústica, habitabilidad y durabilidad que requiere una vivienda permanente", sintetiza.

Finalmente, explica: "La construcción modular industrializada destinada al uso residencial se desarrolla bajo criterios arquitectónicos, estructurales y normativos equivalentes a los de cualquier vivienda tradicional, incorporando además procesos industriales que garantizan calidad y precisión". Por eso, continúa, "es importante diferenciar entre un módulo transportable y una vivienda modular diseñada para ser habitada durante décadas".