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Del fonopost a la máquina para hacer llover: historias insólitas de la Ciudad en un libro

La periodista reúne mitos, edificios y costumbres porteñas en Ciudad Cambalache. Cuesta $110.000 y se presenta el 6 de noviembre en el Claridge

26/10/2026
Actualizado 18:00hs

Millones de personas vieron su cara en hospitales sin conocer su nombre. Muriel Mercedes Wabney era la modelo argentina que les pedía silencio desde un cartel, con un dedo sobre los labios. Su imagen comenzó a distribuirse en 1953 por hospitales de distintos países, pero ella mantuvo el secreto durante años. Recién en 1970 reveló su identidad en una entrevista periodística. Su historia es una de las que recupera la periodista y escritora Mariela Blanco en Ciudad Cambalache. Ensayo sobre la desmesura porteña, su sexto libro.  

"Una argentina desconocida había conseguido hacer callar al mundo sin pronunciar una palabra", resalta Blanco.

Publicado por Editorial Dunken, el libro reúne personajes, episodios insólitos y leyendas de Buenos Aires. Hay un perro que acompañaba a los bomberos a combatir incendios, mensajes de voz que viajaban dentro de un sobre, una máquina para hacer llover y un expresidente que, según la tradición, seguiría recorriendo la Casa Rosada.

Blanco llegó a esas historias después de recorrer personalmente más de 400 espacios de la ciudad a lo largo de sus investigaciones. Esta vez, además de detenerse en edificios, cúpulas y túneles, les dio lugar a las creencias populares y las costumbres.

"Lo que cambia respecto de mis cinco libros anteriores es que, además del patrimonio tangible, por primera vez incorporo con el mismo peso el patrimonio intangible. Ahí entran las costumbres que fuimos perdiendo y también las fake news, que son mucho más antiguas de lo que creemos", explica.

De los mensajes de voz por correo a los fantasmas porteños

Mucho antes de que los audios se volvieran parte de las conversaciones cotidianas, existió un sistema para enviar la voz por correo. En 1939, la Argentina presentó el Fonopost, que permitía grabar mensajes en discos de acetato y despacharlos al destinatario.

"Una especie de WhatsApp del tiempo del ñaupa, cuando para mandar un audio había que grabarlo en un disco y despacharlo en un sobre", ironiza Blanco.

Publicado por Dunken, Ciudad Cambalache cuesta $110.000 y se presentará en el Hotel Claridge (Gentileza Mariela Blanco)

El correo también aparece en el libro como escenario de leyendas. En el antiguo Correo Central, actual Palacio Libertad, los trabajadores transmiten relatos sobre empleados fallecidos que nunca habrían abandonado del todo su lugar de trabajo.

Uno sería un cartero que murió sin entregar una carta de amor. Otro, un archivista que rescataba del fuego las cartas que no llegaban a destino y las guardaba en secreto.

Pero la leyenda que Blanco destaca es la de la Novia Eterna, una mujer que habría esperado durante años una carta de su prometido en Italia. La respuesta nunca llegó. Según los testimonios que recoge la autora, algunos trabajadores aseguran haber visto su silueta vestida de blanco y hablan de una voz femenina que canta en el edificio.

"Cada lector decidirá qué creer, pero esas historias también forman parte de la memoria de Buenos Aires", señala.

Entre los personajes que recupera también aparece Juan Baigorri Velar, el hombre de Villa Luro que aseguró haber creado una máquina para hacer llover. Su historia lleva a ese terreno donde un relato circula, encuentra creyentes y termina instalado en la memoria de una ciudad.

En Parque Patricios, el protagonista tiene cuatro patas. Se llamaba Fazulo y, según reconstruye Blanco, llegó al cuartel de bomberos después de que lo rescataran de un incendio. Desde entonces, el perro comenzó a acompañarlos en sus salidas y se convirtió en un integrante del grupo.

Los relatos del barrio le atribuyen intervenciones en rescates de personas atrapadas entre los escombros. Pasó diez años junto a los bomberos y, cuando murió en 1960, decidieron embalsamarlo.

"Hoy se conserva embalsamado en el Instituto Bernasconi, como homenaje al héroe de cuatro patas que se ganó su lugar en la historia barrial", cuenta la autora.

Una placa de bronce en la Avenida Corrientes reconoce la trayectoria de la escritora Mariela Blanco (Gentileza Mariela Blanco)

¿Qué dicen las cúpulas, los túneles y los edificios del poder?

Para investigar, Blanco combina documentos, bibliografía, cartas y fotografías de archivo con visitas a los lugares sobre los que escribe. Ese trabajo la llevó a cúpulas, subsuelos, túneles y edificios en recuperación, incluidos espacios habitualmente cerrados al público.

"A mí me importa mucho lo sensorial. No quiero solamente contar cómo es un edificio sino qué pasa cuando uno está ahí. Qué se ve desde una determinada altura, qué se escucha, qué se siente al subir una escalera, qué olor tiene un subsuelo, qué temperatura hace en una cúpula. Todo eso también construye la historia de un lugar y es parte de mi forma de contar Buenos Aires", explica.

La historia y las tranformaciones del Cabildo, el viejo Congreso, la Legislatura, la Manzana de las Luces y el Museo Mitre integran un capítulo dedicado a la relación entre arquitectura y poder. La distribución de las salas, sus usos y los detalles constructivos permiten observar cómo las instituciones buscaron representar su autoridad.

"La arquitectura también cuenta cómo se ejerció el poder. Hay edificios que fueron pensados para impresionar, para representar una idea de Estado y para dejar en claro la importancia de quienes los ocupaban. Cuando uno empieza a mirar esos detalles, descubre que el edificio también está hablando", señala.

En la Manzana de las Luces funcionó la Sala de Representantes de la provincia de Buenos Aires. Allí fue asesinado Manuel Vicente Maza en 1839, uno de los episodios políticos que aparecen en el recorrido del libro. 

En la Casa Rosada, la historia institucional convive con una leyenda. El libro recoge la del supuesto espíritu de Nicolás Avellaneda, cuyos pasos todavía se escucharían en los pasillos del palacio. Blanco la presenta como parte de la tradición porteña. "Hay historias que no necesitan demostrar que ocurrieron para formar parte de la memoria de una ciudad", sostiene.

La tarea de Blanco de investigar y difundir el patrimonio porteño recibió recientemente un reconocimiento en la propia ciudad. Una placa de bronce con su nombre fue colocada en Avenida Corrientes, dentro del recorrido de homenajes impulsado por Ben Molar junto con la Asociación de Amigos de Avenida Corrientes y el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas de la Capital Federal y Gran Buenos Aires. Allí también figuran nombres como Osvaldo Pugliese, Alberto Podestá y Antonio Carrizo. Además, su libro anterior, Tan Buenos Aires, fue declarado de Interés Cultural por la Legislatura Porteña.

Blanco escribe cuentos y poesías desde los 10 años y recuerda que su mamá, cuando ella era chica, encontró una forma de convencerla de quedarse en el jardín de infantes ofreciéndole un libro de bolsillo.

"Así empecé a acumular libritos infantiles sin saber que estaba reuniendo algo más. Los Tres Chanchitos, Caperucita Roja, Tu Amigo el Gato… Con los años entendí que aquella colección de historias infantiles había sido, en cierto modo, una gran escuela", cuenta.

De chica, su mamá la convencía de quedarse en el jardín de infantes ofreciéndole libros de bolsillo (Gentileza Mariela Blanco)

Ciudad Cambalache se detiene, además, en quienes habitan esa ciudad. "El porteño es una contradicción viviente. Interrumpe para decir ‘dejá, yo te explico’, mide las distancias por colectivos, dice ‘voy volando’ aunque llegue tarde y tiene opinión sobre casi todo", describe Blanco.

Esa mezcla le da sentido al nombre del libro. "Quise hacer una especie de botica porque en Buenos Aires entra de todo. Es un cambalache donde lo elegante y lo popular, lo verdadero y lo increíble, terminan mezclados en el mismo lodo", sostiene.

Su sexto libro tendrá un precio de venta de $110.000 y será presentado el viernes 6 de noviembre a las 19 en el Piano Bar del Hotel Claridge. El encuentro forma parte del ciclo Claridge Literario, por el que pasaron Daniel Balmaceda y Florencia Canale. La entrada será gratuita, con capacidad limitada e inscripción previa por correo electrónico.