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Claro pierde 1,5 millones de líneas prepagas pero gana rentabilidad antes de la fusión Telecom-Movistar

La poda de líneas parece anticipar el reacomodamiento que Claro busca frente al escenario que se viene en las telecomunicaciones argentinas.
Por José María Lamorte
TECNOLOGÍA - 30 de Julio, 2026

Puntos importantes

Claro Argentina depuró 1,5 millones de líneas prepagas; su EBITDA creció 22,2% y sumó 154.000 clientes pospago.

La compañía optimiza su base ante la fusión Telecom-Movistar, que debe ceder 6 millones de clientes por ANC.

Invertirá u$s500 millones en 2026 para fibra óptica y 5G, buscando mayor ingreso por abonado y competitividad.

Claro Argentina ejecutó uno de los ajustes más importantes de su historia reciente sobre la base de clientes. Durante el segundo trimestre de 2026, la compañía dio de baja 1,5 millones de líneas prepagas después de una revisión de sus registros. El dato podría leerse como una mala noticia, pero el balance de América Móvil, su empresa matriz, muestra lo contrario: el negocio no se debilitó, sino que ganó fuerza.

En simultáneo con la baja de líneas prepagas, la operadora sumó 154.000 abonados pospago. Los ingresos totales crecieron 8,6% en moneda constante, los ingresos móviles por servicios subieron 12% y el EBITDA, la rentabilidad operativa, avanzó 22,2%, hasta alcanzar los $427.030 millones. El margen pasó de 38% a 42,7% en apenas un año.

¿Por qué Claro dio de baja 1,5 millones de líneas prepagas?

La poda de líneas parece anticipar el reacomodamiento que la compañía busca frente al escenario que se viene en las telecomunicaciones argentinas. En febrero de 2025, Telecom compró Telefónica Móviles Argentina por 1.245 millones de dólares. Sin embargo, la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) condicionó la aprobación final de la operación y exigió la transferencia de 6 millones de clientes a un nuevo operador, la cesión de espectro y otras medidas para limitar la concentración del mercado.

En ese marco, Claro reorganiza una base de abonados que supera los 26 millones de líneas y refuerza su posición para enfrentar a un competidor de mayor tamaño que el que existía hasta ahora. La compañía no hizo declaraciones públicas sobre los motivos puntuales del recorte. En su informe de resultados del segundo trimestre, América Móvil se limitó a describir el movimiento como una "limpieza" de la base de suscriptores.

¿Qué pasó con los clientes pospago y el ARPU?

Si se suman las altas pospago y se restan las bajas prepagas, Claro terminó el trimestre con una pérdida neta de 1,3 millones de líneas móviles. La compañía cerró junio con 4,8% menos conexiones que en marzo y 1% por debajo del mismo mes de 2025.

Pero la composición de esa base se movió en el sentido opuesto al de la cantidad total. Los clientes pospago superaron los 10 millones, con una suba interanual del 5,1%. Los prepagos, en cambio, bajaron de 16,742 millones a 16 millones, una caída del 4,7%.

Para Tina Lu, analista principal de Counterpoint Research, "no es que Claro esté cediendo mercado, sino que está rentabilizando la base que ya tiene". La diferencia es crucial: una línea prepaga registrada puede pasar meses sin uso o generar ingresos mínimos, mientras que un cliente pospago aporta previsibilidad, consumo constante y posibilidad de vender servicios adicionales.

Según Lu, "al evaluar el negocio, un aspecto es la participación de mercado y otro es el ingreso promedio por abonado (ARPU). Si el ARPU crece, quiere decir que el negocio es mucho más sólido".

La poda también se reflejó en la tasa de desconexión, el "churn rate", que pasó de 1,1% a 3,1%. Ese salto debe interpretarse con cuidado, porque el indicador incluye la baja de líneas prepagas dentro del cálculo. En paralelo, el ARPU móvil pasó de $6.171 en el segundo trimestre de 2025 a $8.827 en el mismo período de 2026, una suba interanual del 43%.

¿Cuánto planea invertir Claro en 2026?

La depuración de la base de clientes se combina con un plan de inversión que apunta a los negocios que definirán la competencia una vez que se complete la integración entre Telecom y Movistar. Diego Santos, director de Asuntos Regulatorios e Institucionales de Claro Argentina, Uruguay y Paraguay, anunció que la empresa invertirá alrededor de u$s500 millones en 2026. La mayor parte de esos fondos se destinará a fibra óptica al hogar y tecnologías de telefonía móvil de quinta generación (5G), además de un nuevo centro de datos en Buenos Aires.

La compañía ya llega con fibra óptica a unos 5 millones de hogares y opera 4 redes privadas LTE. Esa expansión en el segmento fijo le permite disputar clientes convergentes, es decir usuarios de móvil, internet y servicios digitales en simultáneo, un terreno donde la escala y la posibilidad de empaquetar prestaciones van a pesar cada vez más.

En abril, antes de que se conociera la resolución de la ANC, Santos había reclamado que la operación entre Telecom y Movistar se resolviera de un modo que garantizara una "competencia real". También sostuvo que el espectro excedente de la empresa fusionada debía devolverse de inmediato y sin afectar a los usuarios. Sobre Claro, Santos afirmó que la compañía "está dispuesto a ir a buscar ese espectro".

¿Cómo queda el mapa de las "telcos" tras la fusión de Telecom y Movistar?

La ANC condicionó la operación a que Telecom transfiera a un adquirente independiente 6 millones de clientes móviles activos: 4 millones de ellos en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y 2 millones en el resto del país, junto con el espectro necesario para prestar el servicio. Ambos elementos forman parte de un paquete que no se puede dividir; la infraestructura móvil, en cambio, quedará como una opción para el nuevo entrante.

Telecom deberá garantizar acuerdos de compartición de red por un mínimo de tres años, renovables, y dar acceso a sus sistemas de gestión por hasta tres años. La resolución toma como referencia la cesión de 60 MHz al nuevo operador y la devolución de otros 20 MHz, cuyo diseño técnico todavía debe fijar el Ente Nacional de las Comunicaciones (Enacom). En Internet fija, la ANC ordenó desprenderse de 211.400 abonados de Movistar en 28 localidades y, en la Ciudad de Buenos Aires, transferir de forma obligatoria la red de fibra.

Estas condiciones buscan mantener tres operadores móviles activos en el país y evitar un duopolio en el que el grupo combinado llegaría al 58% del mercado y Claro, al 42%. La operadora de origen mexicano no podrá recibir a los seis millones de usuarios reservados para el nuevo competidor, pero sí podrá competir contra la nueva estructura y podría disputar el espectro que vuelva a quedar disponible.

"La Argentina tenía tres jugadores muy fuertes y una competencia intensa. Ahora queda un operador mucho más fuerte y Claro", resumió Lu. El tercer actor que prevé la resolución todavía no apareció: falta que adquiera activos y construya una operación que pueda sostenerse en el tiempo.

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