La fibra óptica ya concentra la mitad de las conexiones de Argentina
El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) publicó las cifras del segundo trimestre de 2026 y el dato principal es que la Argentina ya tiene 13,77 millones de accesos fijos a Internet, con una penetración de 85,4 conexiones cada 100 hogares. Un año antes, esa cifra rondaba los 12,25 millones.
Pero el número total dice menos que lo que ocurre por debajo. La fibra óptica alcanzó los 6,9 millones de accesos y concentra cerca de la mitad de las conexiones del mercado. En el segundo trimestre de 2025, las líneas de fibra eran 5,32 millones. En apenas 12 meses, la tecnología sumó casi 1,6 millones de conexiones, un salto cercano al 30%.
Cuántos accesos fijos a Internet tiene hoy la Argentina
Al cierre de junio de 2026, los 13,77 millones de accesos fijos representan el nivel más alto de la serie. El crecimiento neto fue de alrededor de 1,5 millones en un año, pero la composición del mercado cambió de forma profunda.
La fibra óptica pasó de representar poco más del 43% a cerca del 50% de las conexiones. El cablemódem, que durante años fue la tecnología dominante en los hogares argentinos, retrocedió del 45% al 37%. El ADSL, en tanto, ya es residual: bajó de 448.221 a 278.151 líneas, una caída de casi el 38%.
Dicho de otro modo, la fibra sumó más conexiones que todo el crecimiento neto del mercado. Entre cablemódem y ADSL se perdieron unas 570.000 líneas. Sin el aporte de la fibra, la cantidad total de accesos habría quedado prácticamente estancada.
Por qué la fibra óptica desplaza al cablemódem y al ADSL
El cablemódem cayó de aproximadamente 5,46 millones a 5,06 millones de accesos entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, un retroceso del 7,3%. El ADSL se contrajo un 38% en el mismo lapso.
Esa caída no responde a una pérdida neta de usuarios sino a un proceso de migración tecnológica. Los operadores empujan a sus clientes hacia la fibra porque ofrece mayor velocidad, menor latencia y menores costos de mantenimiento a largo plazo. Para el usuario, la diferencia se nota en la estabilidad del servicio y en la posibilidad de contratar planes de 100 Mbps o más.
El fenómeno no es exclusivo de la Argentina. En toda la región, las redes de cobre y coaxial ceden espacio frente a la fibra al hogar (FTTH, sigla en inglés). La diferencia local es que el proceso aceleró en los últimos dos años, tras un largo período en el que el país quedó rezagado respecto de sus vecinos.
Cuánto le cuesta a Telecom renovar su red de banda ancha
Los números de Telecom Argentina permiten dimensionar el esfuerzo que implica la migración a fibra. Durante el primer semestre de 2026, la compañía facturó $1,10 billones por servicios de Internet, medidos a moneda constante de junio. Eso representa un 10,8% más en términos reales que un año antes, aunque buena parte de ese aumento se explica por la incorporación de Telefónica Móviles Argentina (TMA), adquirida en febrero de 2025.
Sin el efecto de TMA, el crecimiento real fue de apenas 0,7%. Es decir, la base de clientes propia de Telecom generó ingresos casi planos en términos reales.
Al cierre de junio, Telecom tenía unos 4,2 millones de accesos de banda ancha propios, 110.000 más que un año antes. TMA sumaba por separado cerca de 1,7 millones, con lo que el total combinado llegó a 5,9 millones de líneas.
El ingreso promedio mensual por cliente fue de $30.587 en la operación de Telecom y de $28.947 en TMA. En el caso de Telecom, ese indicador cayó un 3,6% real en la comparación interanual. El ingreso por cliente de TMA resultó además un 5% inferior al de Telecom. El dato confirma que sumar clientes no siempre se traduce en mayores ingresos por usuario, una tensión que atraviesa a todo el sector.
Para financiar la renovación de sus redes, Telecom destinó un Capex consolidado de $946.470 millones durante los primeros seis meses de 2026, sin contar derechos de uso. El desembolso creció 47,3% interanual y representó el 18,6% de los ingresos de la compañía: casi uno de cada cinco pesos facturados fue a inversión.
No todo ese dinero se dirigió a Internet fijo. La cifra incluye redes móviles (4G y 5G), infraestructura y sistemas. Pero la empresa identificó la expansión de la fibra como uno de los componentes centrales de su plan de modernización.
Al cierre de junio, Telecom tenía más de 1,5 millones de accesos FTTH, equivalentes al 36% de su base de banda ancha. Esto significa que casi dos de cada tres clientes de la compañía todavía navegan por cablemódem u otra tecnología previa.
La compra de TMA agregó otro desafío. Telecom debe integrar ambas operaciones y cumplir con las condiciones que impuso la autoridad de Defensa de la Competencia para evitar una concentración excesiva en los mercados donde la fusión aumentó la participación de la empresa.
Entre esas obligaciones figura el desprendimiento de 211.400 accesos residenciales de Internet de la ex Telefónica, repartidos en la Capital federal y 28 localidades de las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro. iProfesional informó sobre la desinversión que debe completar Telecom.
Qué papel juega Claro en la disputa por la banda ancha fija
Del otro lado aparece Claro, que ya no limita su juego al negocio móvil. América Móvil, su controlante, informó más de 4 millones de unidades generadoras de ingresos (RGU) fijas en la Argentina. La categoría incluye banda ancha, televisión y telefonía fija, por lo que no equivale directamente a la cantidad de clientes de Internet ni resulta comparable con los accesos que publica Enacom.
Aun así, los últimos reportes de América Móvil dejan ver el crecimiento sostenido de la operación fija argentina y señalan la expansión de la fibra como uno de los motores de la banda ancha.
Daniel Hajj, CEO de América Móvil, lo expresó de esta manera durante la presentación de resultados del segundo trimestre: "En Argentina vamos a competir contra un gran competidor. Tenemos fibra, buena banda ancha, 5G y estamos creciendo". El alto ejecutivo sintetizó también la meta de la compañía: "Hacemos fibra para sumar más clientes de banda ancha y TV".
Claro construyó su posición en la Argentina sobre la base de la telefonía móvil, pero el tendido de FTTH le permite disputar hogares con ofertas convergentes de servicios fijos y móviles. Según los datos de Enacom, fue el operador que más accesos nuevos de Internet sumó entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026. iProfesional informó sobre la competencia entre operadores.
Qué busca Telecentro con la adquisición de IPLAN
Telecentro, uno de los operadores con mayor presencia histórica en cablemódem y redes HFC, acordó la compra de IPLAN, una compañía cuya infraestructura se apoya en la fibra óptica y los servicios corporativos.
Según dijeron fuentes de ambas compañías al momento del anuncio, la operación se valuó en aproximadamente u$s260 millones. Las mismas fuentes ubicaron los ingresos anuales de Telecentro por encima de u$s600 millones y los de IPLAN en alrededor de u$s130 millones.
Más allá del precio, el interés reside en que IPLAN aporta red de fibra y presencia tanto en el segmento residencial como en el corporativo, además de ampliar la cobertura geográfica del grupo. Para Telecentro, la operación acelera un proceso de actualización tecnológica que de otro modo requeriría años de inversión propia.
La combinación de ambas empresas apunta a cerrar la brecha con Telecom y Claro, que ya cuentan con despliegues de fibra considerablemente mayores. En un mercado que premia la escala, quedarse con una red basada en cablemódem implica perder competitividad trimestre a trimestre.
Cómo avanza la Internet satelital en la Argentina
Las redes terrestres no son el único frente que se mueve. Según Enacom, al cierre del segundo trimestre de 2026 había 744.205 accesos satelitales, frente a 452.000 a fines de 2025. Eso representa un crecimiento cercano al 65% en apenas seis meses, impulsado en su mayor parte por la oferta de Starlink.
Más que competir con la fibra en las grandes ciudades, el satélite modifica la competencia en territorios donde hasta ahora predominaban proveedores inalámbricos, cooperativas y pequeños ISP, o donde directamente la cobertura era escasa o nula.
El avance de Starlink en zonas rurales y periurbanas plantea un desafío para los operadores locales que dependían de la baja presencia de las grandes compañías para sostener su base de clientes. A medida que el satélite se consolida en esas áreas, los prestadores más chicos enfrentan una presión competitiva inédita. iProfesional informó sobre la competencia entre fibra óptica e Internet satelital.
Qué implica la suba de velocidades para la competencia entre operadores
La actualización tecnológica también elevó las velocidades disponibles. Según Enacom, unos 11,65 millones de los 13,77 millones de accesos del país, cerca del 85%, ya superan los 30 Mbps. Solo unos 2,1 millones de conexiones quedan por debajo de ese umbral. En la red de Telecom, el 99% de los clientes de banda ancha tenía al cierre de junio conexiones de 100 Mbps o más, frente al 92% de un año antes.
A medida que la velocidad deja de ser un factor diferenciador, la competencia se desplaza hacia otros ejes: precio, convergencia de servicios fijos y móviles, cobertura geográfica y capacidad de inversión. Eso les da ventaja a los operadores con mayor escala y obliga al resto a buscar alianzas, especializarse o combinar activos, como en el caso de Telecentro e IPLAN. iProfesional informó que tanto Telecom como Claro apuestan a reforzar su infraestructura con inversiones que también abarcan centros de datos e inteligencia artificial.
La consolidación del sector también ocupó un lugar central en el discurso de Telecom durante la última edición del Argentina Digital Summit. Su CEO, Roberto Nobile, defendió las alianzas y la consolidación de la industria como paso obligado ante la caída de ingresos de los operadores. "Debemos mirar el ecosistema en su conjunto de manera dinámica y salir de la mirada de silos: redes fijas, móviles, satelitales, cloud y plataformas forman parte de una misma cadena de valor", sostuvo.
El mercado, en definitiva, crece mientras reemplaza sus redes y redefine su estructura competitiva. La próxima etapa dependerá menos de quién sume más clientes que de quién logre financiar la nueva infraestructura, ganar escala y convertir esas inversiones en un negocio rentable.