Bill Gates advirtió que la IA puede salvar vidas y también facilitar enfermedades mortales

Bill Gates alertó sobre el uso criminal de la IA y sus posibles consecuencias para la salud pública, la ciberseguridad y los mercados financieros
Bill Gates advirtió que la IA puede salvar vidas y también facilitar enfermedades mortales

En 2017, Bill Gates planteó un escenario que volvió a cobrar relevancia con el avance de la inteligencia artificial: la posibilidad de que un terrorista recurriera a herramientas informáticas para contribuir al origen de una epidemia. Casi una década después, el cofundador de Microsoft volvió a advertir sobre los riesgos de que tecnologías cada vez más avanzadas sean utilizadas con fines destructivos.

Durante una conferencia de seguridad celebrada en Múnich, Gates había afirmado: "La próxima epidemia tiene muchas posibilidades de originarse en la pantalla de un ordenador de un terrorista". En aquella oportunidad, también señaló que un patógeno respiratorio podría provocar más de 30 millones de muertes en menos de un año.

La preocupación actual se relaciona con las posibilidades que abre la inteligencia artificial para desarrollar herramientas y acelerar procesos científicos que, en manos equivocadas, podrían tener consecuencias graves.

Qué amenazas vinculó Gates con el avance de la IA

En un ensayo publicado en agosto de 2026, el empresario advirtió sobre la doble dimensión de esta tecnología, capaz de impulsar avances médicos y, al mismo tiempo, facilitar actividades peligrosas.

"Si bien la IA propiciará avances que salvarán vidas en medicamentos y vacunas, también facilitará el diseño de nuevas enfermedades mortales", sostuvo.

Gates también se refirió al riesgo del bioterrorismo en una entrevista con MIT Technology Review. Allí calificó esa amenaza como "unas 50 veces más aterradora y más probable que el riesgo de una pandemia natural".

La comparación corresponde a la evaluación expresada por el empresario y refleja su preocupación por el posible uso de herramientas tecnológicas para provocar daños sanitarios a gran escala.

Los ataques informáticos, otro foco de preocupación

Las amenazas no se limitan al ámbito de la salud. Gates considera que el peligro más inmediato está relacionado con las acciones de personas que aprovechen las capacidades de los sistemas de inteligencia artificial, más que con una supuesta rebelión autónoma de las máquinas.

"El verdadero peligro ahora mismo no es que las IA se salgan de control", explicó en una entrevista con Jake Tapper, de CNN.

En ese contexto, anticipó que la combinación de modelos avanzados, usuarios malintencionados y mecanismos de protección insuficientes podría producir "muchas sorpresas negativas" durante el próximo año. Entre los escenarios que mencionó figuran los ataques de ransomware y las posibles manipulaciones de los mercados financieros.

El ransomware es una modalidad de ciberataque que restringe el acceso a sistemas o archivos y suele utilizarse para exigir dinero a cambio de recuperarlo. La preocupación de Gates apunta a que la IA pueda ampliar las capacidades de quienes buscan cometer delitos informáticos.

El desafío de aprovechar sus beneficios sin ignorar los riesgos

Las advertencias del empresario plantean una tensión central en el desarrollo de esta tecnología. La inteligencia artificial puede contribuir a investigar medicamentos y vacunas, pero también podría ser aprovechada para fines perjudiciales si quienes la utilizan encuentran formas de sortear las medidas de seguridad.

Para Gates, el riesgo no se reduce a un escenario futuro en el que las máquinas actúen por su cuenta. También incluye amenazas impulsadas por personas que empleen estas herramientas para desarrollar ataques digitales o explorar aplicaciones biológicas peligrosas.

La prevención de esos usos indebidos aparece así como uno de los desafíos asociados a la expansión de la IA, tanto por sus posibles consecuencias para la seguridad informática como por el impacto que podrían tener sobre la salud pública.

Bill Gates pidió controles externos para regular la inteligencia artificial

En otra advertencia sobre los riesgos de la inteligencia artificial, Bill Gates planteó que las empresas tecnológicas no deberían ser las únicas responsables de establecer límites para el desarrollo de estos sistemas. En una entrevista con Kristen Welker para NBC, el cofundador de Microsoft reclamó la participación de las autoridades políticas y las fuerzas de seguridad en la definición de medidas de supervisión.

"Se necesita que las fuerzas de seguridad y los políticos entren en la discusión sobre cómo deben ser las salvaguardas y la supervisión", sostuvo Gates. También reconoció que implementar estos controles supondría costos adicionales para la industria, aunque consideró que no necesariamente impedirían el avance de la tecnología.

Uno de los puntos que cuestionó fue la idea de que un botón de apagado pueda resolver los problemas de seguridad asociados con la IA. "No basta con tener un botón de apagado", afirmó. Su argumento es que las amenazas no dependen únicamente de que un sistema opere de manera autónoma o escape al control de sus desarrolladores: también pueden surgir cuando una persona utiliza deliberadamente estas herramientas para cometer delitos.

En ese sentido, Gates reclamó una respuesta que no quede limitada a decisiones internas de las compañías que crean los modelos. La supervisión, según su planteo, debe involucrar a organismos públicos capaces de establecer reglas y salvaguardas.

El empresario no propuso frenar la innovación, sino acompañarla con mecanismos de control. Su advertencia apunta a que el desarrollo de sistemas cada vez más avanzados requiere definir responsabilidades y límites antes de que sus capacidades puedan utilizarse para provocar daños.

La postura amplía el debate sobre la seguridad de la inteligencia artificial: además de identificar los riesgos, plantea quién debe intervenir para prevenirlos y qué obligaciones deberían asumir las empresas que desarrollan esta tecnología.