Narda Lepes desembarca en Mendoza con un restaurante que rompe el molde del enoturismo tradicional
Narda Lepes prepara su desembarco en Mendoza. La cocinera y empresaria gastronómica abrirá Esqueje, un nuevo restaurante ubicado en Chacras de Coria que marcará su primera apuesta propia en la provincia.
El proyecto, que desarrolla junto a la chef mendocina Julieta Caruso y los empresarios Ignacio Bordón y Raúl Roitman, buscará diferenciarse de buena parte de la oferta gastronómica asociada al enoturismo.
"Es un restaurante al que podés ir en cualquier momento del día. Podés ir a desayunar, después a almorzar o a comprar algo para llevarte a tu casa, o incluso sentarte a trabajar. Un lugar donde te sientas cómodo y quieras volver varias veces por semana", aseguró Lepes a iProfesional.
"Lo que más valoro es que la gente empezó a darle importancia a la gastronomía. Siendo yo del interior, el hecho de que una provincia la pondere me parece súper valioso", señaló.
Cómo nació Esqueje, el nuevo proyecto de Narda Lepes
La idea surgió en 2025. Según contó la cocinera, la propuesta nació en Mendoza y coincidió con una conversación previa que venía manteniendo con Caruso, una de las chefs más reconocidas de la provincia.
"Las dos trabajamos mucho, somos madres y tenemos una forma de trabajar que quizás desde afuera parece distinta, pero por dentro es bastante similar. Nos llevamos bien, nos fuimos haciendo amigas con los años y era una buena oportunidad para hacer algo juntas", explicó.
La sociedad se completa con Ignacio Bordón y Raúl Roitman, dos empresarios vinculados al sector gastronómico mendocino.
"Ellos aportan operación, logística, conocimiento del mercado y saben muy bien cómo funciona el negocio. También tienen un sistema administrativo que funciona muy bien y eso te da mucho alivio", destacó.
Para Lepes, el nombre Esqueje simboliza la sociedad detrás del proyecto. Explicó que el concepto remite al corte del tallo de una planta que se traslada a agua o tierra para generar un brote y dar lugar a un nuevo crecimiento, una idea que asoció con la unión entre ella, Julieta Caruso y sus socios mendocinos.
Un restaurante para todos los días, no solo para turistas
A diferencia de muchos proyectos gastronómicos que buscan convertirse en una experiencia puntual para turistas, Lepes insiste en que Esqueje tendrá otra lógica.
"Queremos hacer un lugar que sea lindo, cómodo, rico y práctico. Un lugar donde puedas ir con chicos, trabajar con la computadora, encontrarte con amigos, subir a la terraza o cenar. Que todos encuentren algo que les guste", resumió.
La propuesta incluirá desayuno, almuerzo, opciones para la tarde, cenas y productos para llevar.
"Nuestro público va a ser el que está cerca porque es un lugar muy práctico para acceder. Y después está el que quiere hacer una salida o una reunión. Esperamos tener muchos clientes habituales que vuelvan una y otra vez", sostuvo.
La intención es que se convierta en un espacio de uso cotidiano y no únicamente en una parada ocasional dentro del circuito gastronómico mendocino.
El restaurante abrirá con una estructura cercana a las 30 personas, aunque la dotación crecerá a medida que entren en funcionamiento nuevos espacios dentro del complejo.
El proyecto también contempla incorporar una tienda, una barra exterior y un área destinada a eventos.
La llegada se produce en un momento desafiante para el sector gastronómico. La caída del consumo, el aumento de costos y la presión sobre los márgenes obligaron a muchos establecimientos a revisar sus estrategias durante los últimos meses.
"Hoy es difícil abrir un restaurante y también mantenerlo. No es una cosa o la otra: ambas son complejas. Hay que pensarlas bien, tomar decisiones analizadas antes de abrir y después seguir tomando decisiones para sostener el negocio", afirmó.
"Mendoza es una provincia que me gusta mucho. Con el correr de los años me fui haciendo amigos, vi chicos que hoy son grandes y trabajan. Tiene una vida cultural muy activa, la naturaleza cerca y creo que está preparada para más", concluyó.
Otros proyectos gastronómicos que eligieron Mendoza
En los últimos años, Mendoza sumó restaurantes que alcanzaron reconocimiento internacional y se transformó en una parada obligada para quienes visitan la provincia.
Uno de los casos más conocidos es 1884 Restaurante, el proyecto que Francis Mallmann abrió en 1999 dentro de la bodega Escorihuela Gascón. Cuando todavía eran pocos los restaurantes que funcionaban en bodegas, el cocinero inauguró un espacio que con el tiempo se convirtió en un clásico.
También aparece Casa Vigil, el restaurante que Alejandro Vigil abrió en Maipú. El proyecto creció al ritmo de la popularidad del enólogo y en 2023 recibió una estrella Michelin y una Estrella Verde.
Otro de los nombres destacados es Azafrán. El restaurante abrió en 2003 en pleno centro de Mendoza, aunque su gran transformación llegó años después de la mano del chef Sebastián Weigandt. En 2023 obtuvo una estrella Michelin y se convirtió en uno de los pocos establecimientos distinguidos por la guía fuera del circuito tradicional de bodegas.
La lista continúa con Brindillas, el proyecto personal de Mariano Gallego y Florencia D'Amico en Vistalba. La pareja regresó a Mendoza después de trabajar en cocinas de Europa y Asia y, en 2012, abrió un restaurante de pocas mesas que más de una década después fue distinguido con una estrella Michelin.
Entre los proyectos más recientes sobresalen:
- Riccitelli Bistró, dentro de la bodega Matías Riccitelli, donde el chef Juan Ventureyra desarrolló una cocina basada en productos de estación y una huerta propia
- Zonda Cocina de Paisaje, el restaurante de Bodega Lagarde liderado por Augusto García, que consiguió una estrella Michelin y una Estrella Verde apenas un año después de su apertura
- La Vida, la propuesta gastronómica de Susana Balbo Wines comandada por Flavia Amad
- Centauro, el restaurante liderado por Aris Pabón que logró posicionarse entre las recomendaciones de la Guía Michelin