VIAJES

Nueva Zelanda busca voluntarios para cuidar animales rescatados y ofrece alojamiento gratis

La propuesta permite colaborar con animales rescatados, vivir en un entorno natural y acceder a alojamiento a cambio del trabajo voluntario
Por IM
TURISMO - 12 de Agosto, 2026

Una propuesta de voluntariado en Nueva Zelanda permite a viajeros colaborar con un santuario de animales rescatados y alojarse dentro del predio. La experiencia se desarrolla en Cardrona Valley, cerca de Wānaka, en la Isla Sur, una zona rodeada de montañas y paisajes naturales.

El proyecto corresponde a Kind Farm, un santuario dedicado al cuidado de animales que fueron rescatados y que actualmente busca voluntarios internacionales a través de HelpX. La organización señala que quienes participan colaboran con las tareas cotidianas del establecimiento y cuentan con alojamiento dentro del predio.

Qué hacen los voluntarios en el santuario

La propuesta está vinculada principalmente con el cuidado de los animales y el mantenimiento de la granja. Entre las actividades aparecen tareas de alimentación, mantenimiento de los espacios donde viven los animales y trabajos generales dentro del establecimiento.

El santuario alberga distintos animales rescatados, entre ellos caballos, ponis, burros, ovejas, cabras, vacas, cerdos y perros. El objetivo de la organización es brindarles alimentación, atención, espacios adecuados y una vida segura después de situaciones de abandono o vulnerabilidad.

La organización también desarrolla un proyecto de revegetación con especies nativas en el predio, por lo que la experiencia no se limita al contacto con los animales. Kind Farm explica que trabaja para recuperar parte de la vegetación y favorecer la presencia de aves y fauna local en Cardrona Valley.

Dónde queda el lugar donde se realiza la experiencia

Kind Farm está ubicada en Cardrona Valley, en la región de Otago, cerca de Wānaka. El santuario se encuentra junto al río y tiene como escenario las montañas de la Isla Sur de Nueva Zelanda.

La ubicación también permite combinar el voluntariado con actividades turísticas durante los momentos libres. Cardrona se encuentra en el corredor entre Wānaka y Queenstown, dos de los principales destinos de la región, reconocidos por sus paisajes de montaña, lagos y propuestas vinculadas con la naturaleza.

Cómo funciona el alojamiento para voluntarios

Kind Farm indica que los voluntarios forman parte de la comunidad del santuario y que existe alojamiento dentro del predio para quienes participan del programa. La organización deriva las postulaciones hacia HelpX, una plataforma utilizada para conectar viajeros con establecimientos que ofrecen alojamiento a cambio de colaboración.

En este tipo de intercambio, las condiciones concretas pueden variar según el establecimiento y el acuerdo con cada voluntario. Por eso, antes de viajar es importante confirmar directamente con Kind Farm las horas de trabajo, duración de la estadía, modalidad del alojamiento, alimentación, días libres y tareas asignadas.

Qué deben tener en cuenta los argentinos antes de viajar

Los ciudadanos argentinos forman parte de los países cuyos pasaportes están incluidos en el régimen de exención de visa de Nueva Zelanda. Para ingresar como visitantes deben obtener previamente una NZeTA, que permite estadías de hasta tres meses por visita si se cumplen las condiciones correspondientes.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre viajar como turista y realizar un intercambio de trabajo por alojamiento. Immigration New Zealand establece que una visa de visitante no permite trabajar en Nueva Zelanda por una recompensa, y considera que esa recompensa puede incluir beneficios que tengan valor económico, como alojamiento, comida o servicios.

Por ese motivo, quienes estén interesados en esta experiencia deben consultar con Kind Farm y con Immigration New Zealand qué autorización corresponde antes de aceptar el intercambio. Tener una NZeTA no implica automáticamente que una persona pueda realizar cualquier actividad de voluntariado a cambio de alojamiento.

Para aquellos que cumplen con las condiciones migratorias correspondientes, la propuesta ofrece una manera diferente de conocer Nueva Zelanda. Es decir, en lugar de limitar el viaje a recorridos turísticos, permite pasar parte de la estadía en contacto directo con la naturaleza y colaborar con un proyecto dedicado al rescate y cuidado de animales.

Te puede interesar

Secciones