Stellantis adelanta vacaciones y frena la producción en El Palomar hasta enero de 2027
El futuro de las fábricas argentinas de Stellantis quedó bajo análisis en medio de la pérdida de mercado de algunas de sus marcas y las dificultades para competir con vehículos importados. Herlander Zola, presidente de la compañía para América del Sur, advirtió que la continuidad de las plantas industriales dependerá de las condiciones comerciales, los costos y la evolución de los principales mercados de la región.
"Tenemos dos plantas allí. Dependiendo del mercado, las reglas y la competitividad de los productos, podemos trasladar la producción de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar ambas. El costo de la mano de obra en Argentina es, literalmente, el doble que en Brasil. Todo puede suceder", dijo el ejecutivo.
Mientras la empresa evalúa ese escenario, ya puso en marcha cambios en sus operaciones locales. La menor demanda interna y el retroceso de las exportaciones llevaron a revisar los volúmenes de fabricación en El Palomar, provincia de Buenos Aires, y Ferreyra, Córdoba. Según fuentes de Stellantis, el objetivo es adaptar la actividad a las ventas y reducir el stock acumulado en las terminales y los concesionarios.
La pérdida de mercado de Peugeot y la competencia importada
Uno de los factores que inciden en las decisiones de la compañía es el desempeño de Peugeot en Argentina. Según Zola, la marca pasó de representar cerca del 9% del mercado nacional el año pasado a alrededor del 5% en la actualidad.
"Era el mayor mercado de la región para la marca. Solo esa caída ya explica los ajustes que necesitamos hacer en Palomar, de donde provenía la mayor parte de nuestro volumen. Está vinculada con la apertura del mercado argentino el año pasado", remarcó Zola.
El directivo también señaló que los fabricantes chinos ganaron terreno con rapidez y que los autos provenientes de Brasil comenzaron a competir con mayor ventaja frente a los producidos localmente.
"Hasta mediados del año pasado todavía manteníamos una participación de mercado adecuada. A partir de entonces, el avance chino se produjo a una velocidad muy grande, y todas las marcas que producían en Argentina sufrieron en el mercado interno. No fueron solamente los chinos: los autos producidos en Brasil también comenzaron a ingresar con mucha más competitividad que los fabricados en Argentina", aclaró.
La planificación industrial, además, está condicionada por la situación brasileña. En una entrevista con Exame, Zola explicó que ese mercado representa el 65% del volumen regional de la compañía y que la falta de previsibilidad dificulta las decisiones sobre dónde y cuánto producir.
"No depende solamente de Argentina, porque el polo abastece a América del Sur y Brasil representa el 65% del volumen de la región. Mientras no tengamos previsibilidad sobre lo que sucederá en el mercado brasileño, es difícil tomar con seguridad cualquier decisión industrial en América del Sur", señaló.
Qué cambia en las plantas de Stellantis
En El Palomar, donde se fabrican los Peugeot 208 y 2008, la actividad quedó interrumpida este lunes. Fuentes gremiales indicaron que la reapertura está prevista para el 18 de enero de 2027. Para cubrir parte del período sin producción, la empresa adelantó las vacaciones del personal y distribuyó las licencias entre noviembre y diciembre.
La planta ya había registrado paradas durante este año. La reducción de la demanda de sus modelos llevó a la automotriz a modificar los turnos y ajustar el ritmo de fabricación.
En Córdoba, el replanteo alcanza a las pick-ups Fiat Titano y Ram Dakota, cuyos planes productivos están afectados por la caída de las exportaciones. En cambio, la fabricación del Fiat Cronos continuará según los programas establecidos. Así, las medidas varían de acuerdo con el comportamiento comercial de cada modelo.
Desde la empresa explicaron que no prevén un crecimiento significativamente mayor del mercado en 2027 y que las suspensiones temporales forman parte de la adecuación productiva. También descartaron que el plan incluya despidos.
Un ajuste que alcanza a la cadena automotriz
Stellantis cuenta con alrededor de 5.000 empleados en sus plantas argentinas y sostiene una red de fabricantes de autopartes y proveedores de servicios. Una reducción más profunda de las operaciones podría repercutir en esas empresas, además de afectar la actividad de las terminales.
Por ahora, las medidas informadas se concentran en reorganizar la producción y adelantar vacaciones. La evolución de las ventas locales y de los pedidos de exportación será determinante para establecer el nivel de actividad de los próximos meses.
Stellantis mantiene una inversión de u$s1.000 millones y apuesta por producir motores en Córdoba
La situación de Stellantis en Argentina combina las dificultades para sostener el nivel de actividad con proyectos industriales que siguen en marcha. A principios de octubre, luego de las declaraciones de Herlander Zola sobre la posibilidad de cerrar fábricas, la compañía ratificó que continuaría con su plan de inversión de u$s1.000 millones, iniciado cinco años atrás y previsto para completarse a fines de 2026. Uno de los hitos del programa es la puesta en marcha de una planta de motores Multijet en Córdoba.
Días después, Zuppi también buscó despejar las dudas sobre la continuidad de las operaciones locales. Durante la presentación del Jeep Avenger en Jujuy, sostuvo que las dos fábricas siguen trabajando y remarcó que los cambios en los volúmenes, las suspensiones temporales y los ajustes productivos forman parte de la dinámica habitual de la industria automotriz.
El directivo, sin embargo, puso el foco en la competitividad. Para sostener la producción, explicó, las terminales necesitan mejorar sus condiciones para exportar, en un escenario marcado por la carga impositiva, las variaciones cambiarias y la relación comercial con Brasil. La evolución de esos factores será determinante para aprovechar la capacidad industrial instalada y sostener los proyectos de la automotriz en el país.