RESERVAS

El BCRA mantiene la racha compradora y ya suma más de u$s1.400 millones en el año

Este jueves el Banco Central aceleró las compras y adquirió u$s126 millones, una de las sumas más altas en lo que va del año. Cómo quedaron las reservas
Por iProfesional
ECONOMÍA - 05 de Febrero, 2026

El Banco Central (BCRA) atraviesa un período de fuerte acumulación de divisas y ya encadena 24 jornadas consecutivas con saldo comprador, tanto en el mercado cambiario tradicional como a través de operaciones en bloque. Solo este jueves, la autoridad monetaria adquirió u$s126 millones, lo que consolida una racha positiva desde el inicio de 2026.

En lo que va del año, el Central ya incorporó más de u$s1.400 millones a sus arcas, una cifra que equivale a más del 13% de la meta anual prevista para la acumulación de reservas.

En concreto, durante las 24 ruedas consecutivas con resultado positivo, el monto total comprado ascendió a u$s1.423 millones, en línea con el arranque de la denominada "fase 4" del programa económico vigente.

Para llevar adelante estas compras, el BCRA emite pesos sin aplicar mecanismos de esterilización, una estrategia que apunta a sostener el nivel de liquidez del sistema y, al mismo tiempo, evitar presiones alcistas sobre las tasas de interés. Desde el Gobierno destacan que este esquema busca acompañar el proceso de normalización financiera sin generar tensiones adicionales en el mercado monetario.

Como consecuencia de estas intervenciones, las reservas internacionales se ubicaron en u$s44.750 millones. Sin embargo, en la última jornada se registró una caída diaria de u$s667 millones, lo que llevó al stock a alejarse del nivel alcanzado hacia fines de enero.

Aun así, en la mirada de más largo plazo, el desempeño sigue siendo positivo. En el último mes, las reservas brutas llegaron a tocar un máximo desde agosto de 2021, cuando alcanzaron los u$s46.240 millones, impulsadas en parte por la suba en la cotización internacional del oro. Este activo, considerado un resguardo frente a la volatilidad financiera global, tiene un impacto directo sobre el balance del BCRA y explica parte de la mejora reciente en el nivel de reservas.

Señales al mercado: el BCRA compra reservas y el dólar sigue en calma

En Argentina, la aparente calma del dólar dejó de ser una noticia en sí misma y pasó a ser un resultado que el mercado intenta auditar todos los días. Ya no alcanza con mirar la cotización: ahora se sigue una cadena de señales que explican por qué el tipo de cambio se mantiene estable y, sobre todo, qué podría romper ese equilibrio.

La primera estación de esa cadena son las reservas. Cuando la autoridad monetaria logra comprar divisas de manera sostenida, el mercado suele interpretar que el "ancla" cambia de naturaleza: deja de ser solo una decisión administrativa y pasa a estar respaldada por flujo. Cuando esa compra se desacelera o se vuelve intermitente, la conversación se llena de coberturas y vuelve el ruido.

La segunda estación es el peso. El dólar puede estar quieto y, al mismo tiempo, el sistema financiero acumular señales de tensión si la liquidez se desordena, si cambia la demanda estacional de dinero o si reaparecen instrumentos que "aspiran" pesos y alteran las tasas. Ahí es donde se arma el famoso "detalle" que, sin mover titulares, puede empujar al tipo de cambio.

La tercera estación es la credibilidad del régimen. Un mercado puede tolerar un dólar relativamente estable incluso con dudas, pero no suele perdonar cuando percibe inconsistencias entre objetivos, instrumentos y narrativa. Por eso, el debate real no es si el dólar se moverá, sino qué condiciones deben cumplirse para que no se mueva de forma abrupta.

Reservas: la señal que el mercado volvió a premiar

Desde J.P. Morgan señalaron que el arranque del año mostró una mejora de las condiciones financieras, favorecida por un contexto externo que ayuda a que el banco central pueda sumar reservas sin generar presión innecesaria sobre el tipo de cambio o las tasas locales. En esa lectura, el tono global funciona como un amortiguador que vuelve más "transitable" la acumulación de divisas.

Los especialistas de la firma remarcaron que, en lo que va del año, la autoridad monetaria ya habría comprado más de u$s1.400 millones. Para el mercado, esa cifra opera como un termómetro directo: cuanto más consistente sea esa compra, más probable es que el dólar mantenga una dinámica estable; si esa consistencia se pierde, el esquema queda expuesto a un cambio de expectativas.

Sus analistas también subrayaron un contraste que el mercado no ignora: el año anterior el banco central también había comprado dólares en el mismo tramo, incluso a un ritmo mayor, pero esa acumulación terminó siendo transitoria. La diferencia que destacan para este año es la expectativa de una operación de manejo de pasivos en mercados externos, que podría aliviar necesidades de financiamiento en moneda dura más allá del corto plazo.

En paralelo, desde Barclays destacaron que el programa de acumulación de reservas comenzó "con el pie derecho" y estimaron que las compras del banco central corren a un ritmo anualizado cercano a USD 14.000 millones desde el inicio del esquema. Además, señalaron que el total comprado desde el arranque en enero ya superó USD 1.000 millones y que el paso implícito ronda USD 1.200 millones mensuales, con margen para acelerarse cuando avance la cosecha de soja.

Los dólares que entran: comercio y financiamiento como ancla

Para la entidad londinense, el segundo sostén del equilibrio cambiario es el comercio exterior. Sus analistas apuntaron que el superávit se amplía en el margen y lo ubicaron corriendo a un ritmo de USD 18.000 millones (alrededor de 2,5% del PBI), desde un piso de USD 5.000 millones en abril de 2025. Ese dato, explicaron, reduce la probabilidad de desequilibrios cambiarios porque mejora la capacidad de acumular reservas sin forzar otras válvulas.

Desde la firma británica añadieron que el superávit más amplio también ayuda a apagar una preocupación recurrente: la sostenibilidad del frente externo. Si el comercio suma más dólares netos, el mercado suele recortar demanda preventiva de cobertura, lo que aporta calma al dólar en el corto plazo, aun cuando persistan discusiones sobre el régimen.

En el enfoque de J.P. Morgan, además del comercio aparece un canal complementario: el financiamiento externo del sector privado. Los expertos del banco estadounidense mencionaron emisiones de deuda externa de corporaciones y provincias por alrededor de USD 5.000 millones, y describieron un superávit comercial anualizando cerca de USD 20.000 millones en el cuarto trimestre de 2025. En su lectura, esos flujos ayudan a explicar por qué la acumulación de reservas puede avanzar sin tensar tanto la micro del mercado.

Barclays, por su parte, incorporó una restricción que el mercado suele subestimar cuando el dólar está estable: el calendario de pagos en moneda dura. Sus especialistas recordaron que el servicio de deuda en dólares para 2026 totaliza USD 10.000 millones, un número que obliga a que la acumulación de reservas no sea solo un buen comienzo, sino una trayectoria sostenida para que el equilibrio cambiario no dependa de "días buenos" aislados.

Te puede interesar

Secciones