• 24/2/2026
ALERTA

Caputo testea su nuevo bono que puede hacer saltar la tasa de los plazos fijos en dólares

Los analistas creen que el sistema mostrará interés en el nuevo instrumento, que paga un cupón mensual. Esto permite canalizar los "dólares del colchón"
24/02/2026 - 18:20hs
Caputo testea su nuevo bono que puede hacer saltar la tasa de los plazos fijos en dólares

Luis Caputo está llevando a la práctica su declarada intención de "depender menos de Wall Street" y de fondearse con el mercado local. Claro que la apuesta es riesgosa, porque presupone que los ahorristas "del colchón" se vean atraídos por mejores tasas de plazos fijos en dólares e, indirectamente, lo ayuden a obtener las divisas que el Tesoro necesita para cancelar vencimientos de deuda.

Un primer test para ver la disposición del mercado se dará con el nuevo bono en dólares bajo ley argentina, que debuta con la licitación de este miércoles. En cada licitación -es decir, cada dos semanas- se ofrecerá este título por un monto de u$s150 millones, y con la posibilidad de ampliar otros u$s100 millones al día siguiente, dependiendo de la demanda que muestren los inversores.

El monto se pagará en octubre de 2027, coincidiendo con la fecha de las elecciones presidenciales, una señal para tranquilizar al mercado en el sentido de que, aun si hubiera un cambio de signo político en la Casa Rosada, el bono no será repudiado.

Caputo quiere obtener u$s2.000 millones para pagar vencimientos de deuda en dólares, en particular para ayudar a absorber el impacto de julio, cuando el calendario marca obligaciones por u$s4.500 millones.

Y lo más llamativo del bono es que paga intereses mensualmente, lo cual muchos analistas equipararon con el ingreso de una renta por parte de un pequeño ahorrista, ya sea de fondos de inversión o del sector inmobiliario.

La tasa nominal que pagará el Tesoro será de 6%, pero eso no necesariamente significa que esa vaya a ser la tasa de retorno, porque los bonos se subastan. Eso significa que si para comprar un título que nominalmente vale u$s100 los inversores ofrecen u$s97, entonces la tasa real será de 8,3%, es decir mayor a la teórica.

Con el foco de los dólares del colchón

La estrategia de Caputo es bajar su costo de fondeo respecto de lo que implicaría pedir dinero en el mercado global: según los analistas eso lo obligaría a aceptar una tasa no inferior al 9%, dada la persistencia del índice de riesgo país en torno de 500 puntos.

Entonces, el ministro mira al mercado interno, en un momento en el que el sistema bancario tiene depósitos por u$s38.000 millones, una suma que puede parecer modesta en comparación con países vecinos, pero que es grande si se considera que, al inicio de la gestión Milei, había apenas u$s14.000 millones.

Ahora, con el ingreso masivo de divisas por la ola de emisión de deuda privada -entraron u$s11.000 millones entre Obligaciones Negociables de empresas y títulos de deudas provinciales-, Caputo quiere aprovechar esa liquidez.

Además, reforzó esa sensación de abundancia de dólares con la aprobación del régimen de inocencia fiscal, que permitirá a los ahorristas "del colchón" depositar hasta unos u$s9.500 sin obligación de justificar el origen de los fondos. Pese al escepticismo que muestran los economistas respecto de que los pequeños ahorristas se animen a colocar sus dólares en el sistema, en el mercado se espera que pueda haber una inyección de hasta u$s30.000 millones. Eso equivaldría al 15% del dinero que se estima que está fuera del sistema.

Aprovechando el dólar bajo

Los que tienen una visión más optimista se basan en las facilidades regulatorias que aceptó Caputo, como el hecho de que los ahorristas del colchón puedan invertir directamente a través de las Alycs, sin necesidad de dejar su dinero depositado en los bancos.

Pero, sobre todo, el gran aliado de Caputo es el bajón en la cotización del dólar. A pesar de las advertencias que hacen a diarios los empresarios y economistas críticos, en el sentido de que la situación actual no es sostenible en el mediano plazo, el tipo de cambio perforó el piso psicológico de $1.400, y todo indica que hay más chances de baja que de suba.

El influyente consultor Salvador Di Stefano apunta que el ingreso por la cosecha agrícola podría ser un récord histórico de u$s40.000 millones, lo cual sumado a otra exportación récord del rubro petrolero llevaría el ingreso de la balanza comercial a u$s100.000 millones en el año.

"Aquellos que optaron por financiarse en dólares, con la baja del dólar mayorista, han tenido una mejora sustancial en la tasa, lo que denota que es más atractivo endeudarse en dólares que en pesos", afirma Di Stefano. Y pone la lupa sobre un dato llamativo: al inicio de la gestión Milei, sólo un 7% de los préstamos del sistema bancario era en dólares, mientras que ahora el ratio subió a 23% y sigue en tendencia ascendente.

Y con el pago de los cupones del nuevo bono, el Tesoro estaría volcando, en concepto de intereses, un flujo mensual que podría llegar a u$s1,25 millón.

¿Suben tasas de plazos fijos en dólares?

¿Por qué el nuevo bono ayudaría a esa "dolarización endógena" que se propone Caputo? Los analistas creen que los bancos comprarán el título que emite el Tesoro, atraídos por la tasa de interés. Y, para eso, recurrirán a los depósitos de plazo fijo en dólares, para lo cual mejorarán la tasa que ofrecen a sus ahorristas.

Actualmente, los retornos para quien tiene dólares en el banco son de entre 2 y 3% de tasa nominal anual, pero hay economistas que argumentan que ese premio podría duplicarse gracias al nuevo bono, lo cual incentivaría el ahorro justo en un momento en el que el tipo de cambio está a la baja.

"El banco cobra el interés del bono y se lo paga al ahorrista, menos un spread. Hasta ahora, los bancos no tenían un instrumento de este tipo, que pudieran calzar con plazos fijos en dólares pagando mejores rendimientos, ya que los bonos existentes pagan muy poco cupón", observa el economista Federico Machado, en un mensaje que fue replicado -y tácitamente avalado- por Felipe Núñez, un integrante del equipo económico del gobierno.

Por su parte, el CEO de la financiera Cocos, Ariel Sbdar, se mostró entusiasmado con el nuevo bono, al que considera "mucho mejor que el alquiler de un departamento". Su argumento es que para quien invierta un capital de u$s100.000, habrá un flujo mensual asegurado -por pago de cupones- en torno a u$s500. Eso equivale a una tasa de retorno de 6,5% y sin las complicaciones y la iliquidez propias del negocio inmobiliario.

Entre elogios y dudas

Por cierto que no hay unanimidad de opiniones sobre cómo le irá al ministro con su nuevo bono. Hay quienes creen que es una señal positiva al mercado, porque al emitir un bono mejora el riesgo inflacionario -no depende de que el Banco Central emita para comprar divisas en el mercado-.

Además, fue bien recibida la metodología de las mini licitaciones. "Emitir el bono en pequeñas subastas quincenales en lugar de una gran colocación única reduce la probabilidad de una venta masiva que presiones tasas", apunta el economista Jorge Gabriel Barreto.

Pero, del otro lado, hay quienes manifiestan su escepticismo, basados en los traumas de la historia económica reciente. El hecho de que se trate de un título bajo ley argentina supone un riesgo extra, porque alienta los temores de "reperfilamiento".

Y, sobre todo, no está despejada la desconfianza respecto de la sostenibilidad del plan económico. Nadie sospecha que el Tesoro pueda dejar sin pagar los cupones correspondientes a los próximos meses, pero luego tendrá que pagar el total del capital de u$s2.000 millones el año próximo, en pleno cierre de la campaña electoral, un momento en el cual la demanda por dólares "cash" suele dispararse, y la deuda soberana argentina baja su cotización de mercado.

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