Zuchovicki respaldó el rumbo de Milei y explicó qué necesita la economía para consolidar el cambio
El debate económico en la Argentina comenzó a desplazarse hacia cuestiones vinculadas con el consumo y la actividad cotidiana, según el análisis de Claudio Zuchovicki, presidente de Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA).
Durante una entrevista con José Del Rio en Comunidad de Negocios, por LN+, el economista señaló que la discusión pública atraviesa una etapa diferente a la de meses anteriores, cuando la inflación y las variables macroeconómicas concentraban buena parte de la atención.
"Veo el vaso medio lleno. Ni optimista ni negativo. Es condicional de acuerdo con las decisiones que se tomen. Yo estoy de acuerdo con el rumbo; creo que en muchas ocasiones el ajuste fue fuerte, rápido. Me parece que, desde ese lazo, ya se hizo".
Y continuó: "Cuando veo los subsidios, ya se hizo. Lo mismo con la mora, créditos, tasa de interés. Por lo tanto, ahora debería empezar a recuperarse. Pero ocurrirá si se sostiene en el tiempo", expresó.
Para Zuchovicki, el próximo desafío no pasa tanto por iniciar nuevas modificaciones como por lograr que las medidas aplicadas hasta ahora puedan sostenerse y terminen trasladándose a la economía real.
Zuchovicki explicó cómo cambió la discusión económica en la Argentina
El economista sostuvo que también se modificó la forma en que los argentinos interpretan la situación económica. A su entender, la conversación comenzó a incorporar cuestiones que antes quedaban relegadas frente a la preocupación por la inflación y el funcionamiento de la macroeconomía.
En ese contexto, consideró que el 90% de los argentinos está de acuerdo con el rumbo, aunque la discusión empieza a concentrarse en la velocidad con la que se producen las transformaciones.
Para explicar ese punto, recurrió a una comparación con la aviación: "A mí no me gusta volar, pero por profesión estoy una vez arriba de un avión por semana. Ahora, llega un punto en el que el avión alcanza una velocidad en la que el cambio es irreversible. Y en la economía pasa lo mismo".
Según su interpretación, algunas de las modificaciones que atraviesa el país ya adquirieron una dinámica propia y no dependen únicamente de las decisiones del Gobierno.
Los incentivos como eje de la discusión
Zuchovicki también ubicó en el centro de la discusión económica la denominada "batalla cultural", una expresión que suele utilizar el oficialismo para describir cambios en las ideas y comportamientos de la sociedad.
"Es un resumen de incentivos, de si tenés los correctos o no. Ese es el debate actual. Hay que entender qué es lo que moviliza a uno a hacer algo. Si creo que el Estado me va a solucionar todo lo que hago mal, no tengo ningún incentivo para esforzarme", remarcó.
En esa línea, destacó el papel que puede tener el mérito individual en las decisiones económicas y empresariales.
"El incentivo al mérito hace que uno trabaje de cierta manera. Así podemos crear empresas como había antes. Hoy el funcionario tiene más poder que yo sobre la compañía y el proyecto es llevarme bien con él. Estamos discutiendo temas que antes no se discutían, y eso está muy bien".
Qué cambios considera difíciles de revertir
El presidente de ByMA planteó además que es necesario diferenciar entre medidas que pueden modificarse con el tiempo y transformaciones que terminan incorporándose a los hábitos de la población.
Para graficar esa diferencia, mencionó la expansión de nuevos modelos de negocios y servicios que inicialmente enfrentaron restricciones. "Uno puede cuestionar las formas o cualquier otra cosa, pero no pasa solo en la Argentina. Uber estaba prohibido y hoy tiene carteles en el aeropuerto".
A su criterio, el consumidor adquirió un papel cada vez más determinante a partir de la expansión de las compras digitales.
"Sabemos que hay cambios irreversibles por decisión de la gente, porque decidió consumir de otra manera. Años atrás, el rey era el que tenía el producto. Por ejemplo, en algunos casos, si no se pagaba de contado, no se entregaba el producto. Ahora, el que hace clic es el rey", agregó.
La transformación, sostuvo, no está limitada a la política económica sino que también se refleja en la manera en que las personas compran, comparan precios y eligen dónde gastar.
Una economía que empieza a mirar los problemas cotidianos
El economista volvió sobre esa transformación al recordar su participación en el Argentina Week. Según contó, en aquel momento las finanzas no despertaban demasiado interés, mientras que actualmente la discusión se concentra en cuestiones vinculadas con la economía real.
"En el Argentina Week nadie me dio bola porque las finanzas no eran un tema. Hoy estamos discutiendo economía real; es la primera vez que sucede. La discusión es dónde está comprando la gente. Es una gran noticia. No hablamos de los problemas micro porque a la macro, en el fondo, la damos por ordenada", subrayó.
Para Zuchovicki, ese cambio representa una señal relevante porque implica que la conversación económica comenzó a trasladarse hacia las decisiones concretas de empresas y consumidores.
También recordó que sus propias proyecciones del pasado no siempre se cumplieron. "Yo me equivoqué. En 2017 decía cosas que no terminaron pasando. En ese momento, la crisis era sintomática; estaban divididos los perfiles".
Y sigui{o: "El BCRA contraía dinero y el ministro lo expandía, porque creían de buena fe. Había mensajes, una parte del Gobierno decía que había que subir tarifas y otra no. Cuando asumió Milei, la crisis era mucho más manifiesta", recordó.
El crecimiento de las compras digitales también trae nuevos riesgos
Hacia el final de la entrevista, Zuchovicki se refirió a otro fenómeno asociado con el avance tecnológico: el aumento de las estafas vinculadas con las operaciones digitales.
El economista señaló que el 80% de las estafas corresponde a ciberdelitos y vinculó esa tendencia con la expansión de las aplicaciones y los nuevos canales utilizados para realizar transacciones. "Empieza una industria nueva, ahora todos usamos aplicaciones", comentó.
En ese contexto, también cuestionó la idea de obtener ganancias extraordinarias sin asumir riesgos. "No existe el milagro de las inversiones. Si fuese real, no existiría la pobreza".