Créditos en dólares para empresas: bancos y analistas miden el alcance de la última medida de Caputo
Puntos importantes
Bancos y empresas tendrán, a partir de ahora, la posibilidad de redefinir su estrategia en relación a los créditos. Los primeros tendrán la chance de prestar en dólares hasta un 15% de sus depósitos en moneda dura, algo que hasta ahora tenía muy limitado.
Las compañías de cualquier sector, sin importar que sean exportadoras o no, podrán pedir un préstamo en dólares para lo que necesiten. El beneficio, según el Gobierno, será poder hacerlo a una tasa de interés sensiblemente inferior a si el crédito fuera en pesos.
La primera impresión tras el anuncio del Gobierno y la medida dispuesta por el BCRA, tanto en bancos líderes como en compañías consultadas por iProfesional fue la cautela. Sobre todo entre las entidades financieras extranjeras, más reacias a introducir en sus balances un descalce de monedas, algo que terminó en una crisis en el año 2002.
De hecho, la primera reacción del director de un banco extranjero ante la consulta de iProfesional fue con otra pregunta: "¿Qué van a pensar los dueños de los dólares que están depositados en nuestro banco? ¿Los dejarán acá?"
La cuestión tiene que ver con que, a diferencia de la norma prudencial vigente desde la explosión de la convertibilidad de 2002, desde ahora los bancos están habilitados para prestarles a las empresas que facturan en pesos, y que sólo dependen del mercado interno.
El Gobierno, al presentar la medida, puso como ejemplo a las compañías de la construcción y a las que trabajan en el sector automotor, que en muchos casos venden en dólares porque tienen los precios atados al billete verde.
La duda de un exdirector del BCRA
Por fuera de los bancos extranjeros, más renuentes a esta medida, en bancos locales consultados dijeron que la iniciativa sería analizada con profundidad en las próximas jornadas para definir una estrategia.
El exdirector del BCRA Jorge Carrera dijo a iProfesional que esta nueva flexibilización en la posibilidad de otorgar préstamos en dólares podría ser seguida más adelante por otras ampliaciones.
"El Gobierno sabe que el crédito en pesos será caro, al menos de acá hasta las elecciones, y esta es una manera de habilitar un canal que hasta ahora estaba vedado", señaló Carrera ante una consulta de este medio.
"El centro de la cuestión es qué puede pasar en caso de una devaluación, que en la Argentina nunca puede ser excluida del análisis. Si una empresa toma una cobertura en el mercado, esa operación le va a encarecer el costo del crédito. Habrá que ver", concluyó el economista.
"En realidad la tasa en pesos no es arbitrariamente más alta; tiene la expectativa devaluatoria incorporada en el precio. La tasa en dólares parece baja porque el deudor es quien asume el riesgo del salto cambiario", mencionó, por su parte, el analista Christian Buteler.
Los dólares en juego
Es verdad que esta flexibilización obedece a la necesidad del Gobierno de que la actividad mejore en un momento en dólares las líneas en pesos quedaron muy caras, en un contexto de salto de la morosidad, sin una perspectiva clara de que el escenario vaya a mejorar en el corto plazo.
De acuerdo a las primeras estimaciones, los bancos podrían prestar en torno a u$s6.000 millones: se trata del 15% de los u$s40.000 millones que el sector privado tiene colocado en depósitos en las instituciones.
¿Van a salir a prestar los bancos? "La respuesta es compleja. Nadie va a decir que no, por una cuestión de marketing, pero nosotros creemos que están jugando con fuego", apuntó el director de otro banco de capitales extranjeros.
En un banco líder local, sin embargo, contestaron que había optimismo con la medida, pero que su éxito en definitiva iba a depender de dos cosas: si lograban efectivamente prestar a una tasa atractiva. Y si aparecían empresas que, efectivamente, encontraban sentido a tomar deuda. Y eso iba a depender de que la actividad económica reaccionara en algún momento.
El impacto de la medida
En este contexto, y con una campaña electoral por delante, en la City sacan cuentas del real impacto de la iniciativa.
¿Se convertirá en un verdadero motor de la actividad privada, jaqueada en los últimos meses por la falta de crédito y la flojera del consumo?
Es interesante el análisis de Amilcar Collante. El economista cree que la nueva medida puede tener algún impacto durante lo que resta de este 2026. "El 2027 ya va a estar teñido por la campaña y, muy probablemente, por las tensiones cambiarias típicas de los procesos electorales. ¿Quién va a querer endeudarse en dólares? Acaso alguien que esté convencido de la continuidad de este Gobierno", señaló, en diálogo con iProfesional.
"El impacto será marginal", concluyó el analista financiero.
El optimismo y la necesidad de Luis Caputo
"Hoy es el timing apropiado", consideró Caputo. "Sobre todo por dos razones. Las tasas en pesos todavía son altas y hacen que para muchos los negocios le sean mas dificultosos de hacerlos rentables. Y también por otro lado es importante por la ley de inocencia fiscal", consideró.
Hay un punto adicional, para nada menor. Las empresas que tomen estos créditos en dólares tendrán la obligación de liquidar esas divisas en la ventanilla del Banco Central, lo que redundará en una ayuda para la autoridad monetaria a la hora de fortalecer las reservas.
Justamente, el miércoles, José Luis Daza, viceministro de Economía, contó que el plan oficial es adquirir al menos u$s10.000 millones adicionales hasta las elecciones.