Pymes: IPA advierte por la recesión y pide cuidar la caja durante el último trimestre

El IPA alertó por un escenario recesivo para las pymes y planteó estrategias defensivas ante la caída de la demanda y el deterioro de la actividad
Pymes: IPA advierte por la recesión y pide cuidar la caja durante el último trimestre

Las pequeñas y medianas empresas ingresan en la última parte del año con un escenario marcado por la debilidad de la actividad y una demanda interna que muestra pocos márgenes de recuperación. Frente a este panorama, un informe de Industriales Pymes Argentinos (IPA) plantea que las compañías deberían concentrar sus esfuerzos en preservar liquidez y reducir la exposición financiera.

El diagnóstico del sector apunta a una crisis que no se limita a determinados rubros. El último informe de IPA define la situación de las empresas como una recesión de alcance generalizado y con raíces estructurales.

"La microeconomía y el entramado PyME ingresan al último trimestre del año atrapados en una recesión homogénea, transversal y de carácter estrictamente estructural", indicó el documento.

Recesión: qué recomiendan las pymes para proteger la caja

Ante este escenario, el informe pone el foco en la administración del capital de trabajo. La recomendación para los directorios es abandonar estrategias orientadas a aprovechar movimientos financieros de corto plazo y concentrarse en sostener la operación cotidiana.

El planteo aparece vinculado además con la perspectiva fiscal y monetaria que, según IPA, mantendría el Gobierno durante el período previo a las elecciones de 2027.

"Frente a la ratificación doctrinaria de que el Poder Ejecutivo mantendrá una neutralidad fiscal y monetaria absoluta de cara al armado electoral del 2027, desentendiéndose del enfriamiento urbano, la prioridad de los directorios corporativos debe desplazarse de forma irreversible hacia la conservación del capital de trabajo y el blindaje de la caja diaria".

Con ese diagnóstico, el informe considera necesario que las firmas diseñen mecanismos destinados a atravesar un período prolongado de menor actividad y menor disponibilidad de recursos.

La recomendación concreta es estructurar "manuales de supervivencia operativa netamente defensivos", con prioridad en la preservación patrimonial antes que en estrategias de expansión.

Menos exposición financiera y búsqueda de nuevos clientes

Entre las medidas planteadas aparece una reducción de las posiciones financieras que puedan incrementar el riesgo de las compañías. En particular, IPA propone salir de determinadas estrategias de corto plazo y limitar el endeudamiento externo.

El informe plantea la necesidad de "clausurar de inmediato cualquier posición remanente de carry trade, limitando el apalancamiento financiero externo".

La otra vía sugerida pasa por modificar el foco comercial. En lugar de depender de una recuperación generalizada del consumo, las empresas deberían identificar aquellos sectores que todavía mantienen actividad y buscar oportunidades como proveedores dentro de esas cadenas.

Por eso, el documento propone "reorientar con urgencia su fuerza de ventas para calificar como proveedores secundarios de los únicos eslabones transables" que todavía conservan tracción.

El dato que preocupa a las pymes

La cautela recomendada por IPA se apoya también en las expectativas de los responsables comerciales de las empresas. El informe señala que una amplia mayoría no prevé una mejora significativa de la actividad en el corto plazo.

En concreto, ubica en 80,9% la proporción de gerentes comerciales que anticipa un escenario de estancamiento o contracción.

El documento describe además una demanda interna con escaso margen para sostener una expansión de las ventas. En ese contexto, la capacidad de cada compañía para administrar sus recursos puede convertirse en un factor determinante para atravesar los próximos meses.

El documento describe además una demanda interna con escaso margen para sostener una expansión de las ventas. Ese escenario también se refleja en los últimos datos sobre el consumo de las pequeñas y medianas empresas: en agosto, las ventas minoristas pyme retrocedieron 0,2% interanual y 2,7% frente a julio, mientras que acumularon una baja de 2,4% en los primeros ocho meses del año.

Con una "demanda interna que opera al límite físico de su capacidad", el informe sostiene que las empresas que consigan ajustar sus estructuras podrán preservar su posición patrimonial mientras persista el escenario recesivo.

La conclusión del análisis apunta así a una estrategia defensiva: conservar capital de trabajo, proteger la caja, reducir el apalancamiento y buscar negocios en los segmentos que todavía mantienen actividad aparecen como las principales herramientas planteadas por IPA para el último tramo del año.

La mora empresarial se multiplicó y complica a las pymes

La caída de la actividad también se refleja en la capacidad de las empresas para cumplir con sus compromisos. Según un informe de Equilibra publicado por iProfesional, las personas jurídicas con problemas de pago pasaron de 16.200 a casi 37.500 en los últimos dos años. Entre las pymes que cuentan con avales de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), los casos aumentaron de 3.354 a 9.679.

El deterioro también alcanza a la cadena de pagos. Entre el tercer trimestre de 2025 y el segundo trimestre de 2026, los atrasos de las pymes con entidades financieras, proveedores e impuestos se duplicaron.

El problema aparece junto con una menor producción. De acuerdo con datos de la Fundación Observatorio PyME (FOP), durante el segundo trimestre la producción de las pequeñas empresas cayó 3,6% desestacionalizada y 11% frente al mismo período del año anterior, hasta ubicarse en su nivel más bajo de los últimos siete años.

La morosidad tampoco afecta de la misma manera a todas las actividades. La construcción registra un 7,7% de incumplimiento y el comercio, 6,5%. En la industria manufacturera llega al 3,7%, aunque dentro del sector hay ramas con niveles superiores: en textiles y cueros alcanza el 14,6%.

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