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iProfesional | Economía

El FMI se endurece y reclama que el BCRA compre más reservas, aunque el dólar suba

La misión del organismo hizo un planteo a Caputo y a Bausili en su paso por Buenos Aires. El BCRA adquirió casi u$s400 millones en cuatro días

07/10/2026
Actualizado 14:30hs

El Fondo Monetario Internacional quiere que el Banco Central (BCRA) retome el buen ritmo de compras de dólares que tuvo hasta el mes de julio. Se lo dijo sin vueltas a Luis Caputo y a su equipo en la visita que la misión del caso argentino acaba de concluir en Buenos Aires.

Para el FMI, es clave que el Gobierno vuelva a comprar todos los dólares que pueda en el mercado.

Javier Milei y el ministro de Economía detallaron en los últimos días que tienen armado una "bazuca" de dólares para enfrentar una eventual turbulencia cambiaria rumbo a las elecciones de octubre de 2027. Pero el FMI sostiene que ese diagrama luce insuficiente ya que no asegura el repago de los compromisos de deuda que tiene el país para los próximos tiempos.

Tampoco comparte el diagnóstico presidencial de que en la Argentina "sobran los dólares" ni que "salen por las orejas".

El pedido expreso del FMI al Gobierno sobre los dólares

El reclamo del organismo es puntual. Y el más urgente por cumplir. A tal punto que, en los próximos días, ya con el regreso a Washington de la misión que pasó la semana pasada por Buenos Aires, Kristalina Georgieva dará la autorización -o no- para que el reclamo por la compra de más reservas quede por escrito en el próximo "Staff Report" del organismo sobre la tercera revisión del acuerdo con la Argentina.

Aunque se trata de una visión extendida entre economistas de la City -que el BCRA debe maximizar las compras de divisas y fortalecer las reservas-, la inclusión de ese reclamo en el informe oficial del FMI sería todo un dato sobre la actual dinámica cambiaria.

En la City, quienes escucharon los argumentos de los técnicos de la misión, creen que el organismo seguirá con los desembolsos de dólares, tal cual figura en el último acuerdo, más allá del reclamo sobre las compras de dólares en el mercado.

Qué pasará con el precio del dólar

Antes de partir hacia Washington, parte de la misión del Fondo tuvo contactos con consultores de la City. También lo hizo Luis Cubbedu, un histórico economista a cargo del caso argentino, que ahora es subdirector del Hemisferio Occidental del FMI.

La posición del Fondo Monetario es que el Banco Central acelere el ritmo de compras de dólares, aun cuando la cotización vaya para arriba.

Por lo pronto, las reservas brutas del Banco Central volvieron a subir este martes 7 de octubre. El stock aumentó u$s326 millones y cerró en u$s49.123 millones, su nivel más alto en dos semanas.

La suba se dio en una jornada con nueva compra oficial en el mercado de cambios. El BCRA volvió así a ubicarse por encima de los u$s49.000 millones, un umbral clave que había perdido en las ruedas previas.

Los técnicos argumentan que, actualmente, hay margen de sobra para avanzar en esa línea. La brecha entre la cotización del dólar mayorista -de $1.520- y el techo de la banda cambiaria es del 26%.

La postura es que el Gobierno no debería focalizarse en el proceso de desinflación en la actualidad ya que es más urgente y necesario que el Banco Central fortalezca el nivel de las reservas.

La sugerencia es similar a la que días pasado hizo la ex número dos del organismo Gita Gopinath.

"Argentina tiene que ajustar el tipo de cambio y comprar reservas más rápido", dijo la economista.

"Considero que el peso argentino necesita ajustarse más y que se le debe permitir depreciarse en mayor medida de lo que lo está haciendo actualmente", apuntó la actual profesora en la Universidad de Harvard.

"Dada la historia de Argentina con su moneda, el país necesitará acumular reservas a un ritmo mucho más acelerado del que lleva actualmente; todo ello sin perder de vista las elecciones que se celebrarán el próximo año", completó.

¿Shock externo o shock local?

Para Caputo, la mitad de la reciente suba del riesgo país tuvo que ver con un "shock externo". Lo argumentó así durante su participación en el Coloquio de IDEA: "(El deterioro) es mitad atribuible al contexto internacional, sin duda, que está afectando a todos los países, no sólo a nivel de riesgo país, sino también de inflación y nivel de actividad. Es decir, es un shock externo bastante brutal que, en cualquier otro momento, hay que decirlo, Argentina hubiera durado cinco minutos más con un shock de este tipo".

Llamativamente, la inquietud de los financistas no había nacido por un cambio de rumbo en el plan económico sino, justamente, por la ratificación del mismo.

Caputo suele defender al plan, que está basado en un equilibrio fiscal inflexible y una política monetaria extremadamente restrictiva, dos pilares muy festejados durante gran parte de la administración Milei.

En Wall Street sostienen que el Gobierno logró ordenar las cuentas públicas, redujo la inflación y comenzó a recomponer reservas, pero advierten que la economía real no responde.

La caída del consumo, la debilidad industrial y los últimos datos negativos del PBI comenzaron a modificar el foco de atención de los inversores, que ya no preguntan únicamente por el superávit sino por el crecimiento.

El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) publicado este martes por el Banco Central redujo las proyecciones de crecimiento del PBI para este año, en línea con lo que proyectó también el Banco Mundial y el JP Morgan.

Según informó el BCRA, en septiembre el conjunto de analistas del REM estimó que el Producto ajustado por estacionalidad (s.e.) se habría contraído 1% en el tercer trimestre del 2026 (-2,1% frente al relevamiento previo) y aumentaría 1,8% en el cuarto trimestre. En tanto, para el primer trimestre del 2027, la proyección de crecimiento s.e. del conjunto de analistas del REM fue de 0,7%.

Ese deterioro económico, creen varios fondos y bancos internacionales, empieza además a erosionar la imagen de Javier Milei. Aunque el Presidente continúa apareciendo como un dirigente muy competitivo en las encuestas, los inversores consideran que una economía estancada puede volver mucho más incierto el escenario político hacia 2027.