El Gobierno, la UIA y Mercado Libre lanzan un plan anti contrabando
El Gobierno avanzará con un acuerdo con las plataformas de comercio electrónico para reforzar los controles sobre el contrabando y mejorar la identificación de los importadores de los productos que se venden por internet. Así lo anticipó el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, durante el Coloquio Industrial de la Unión Industrial de Córdoba (UIC).
Según explicó el dirigente, el lunes se firmará un acuerdo entre la Secretaría de Comercio y plataformas como Mercado Libre y Meta para establecer un mecanismo que permita identificar quién importa los bienes comercializados. La iniciativa apunta a responder a uno de los reclamos de la industria nacional: la competencia con productos que ingresan al país de manera ilegal o sin cumplir las mismas obligaciones que los fabricantes locales.
En ese contexto, Rappallini también planteó la necesidad de reducir la carga impositiva sobre el sector productivo y avanzar con medidas que permitan mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
"El mundo se está despertando y está viendo que hay un problema de sobreproducción y de trabajo esclavo", sostuvo el titular de la UIA al referirse a los desafíos que representa la competencia internacional, particularmente de China.
"Sabíamos que había que hacer un cambio pero está siendo difícil para la producción industrial, sobre todo para los sectores transables que conviven con los marcos globales pero los costos e impuestos locales", enfatizó.
El representante industrial advirtió que numerosos sectores atraviesan dificultades, con consecuencias sobre la actividad y el empleo.
La UIA propone bajar impuestos para mejorar la competitividad
Entre las alternativas que la entidad fabril puso sobre la mesa figura el Régimen para la Competitividad Industrial (RICI), una propuesta orientada a reducir impuestos y acercar la carga tributaria local a la que enfrentan las empresas en otros países de la región.
Según el planteo de la UIA, una reducción de los gravámenes podría facilitar la formalización de actividades y contribuir a que los productores nacionales compitan en mejores condiciones frente a los bienes importados.
La preocupación por el ingreso de mercadería de origen ilegal se suma a los reclamos por los costos de producción, la presión impositiva y las dificultades para sostener los niveles de actividad en un escenario de mayor apertura comercial.
Días atrás, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reconoció que el Gobierno trabaja en medidas para mejorar la competitividad industrial, un sector al que describió como el "gran perdedor" del modelo económico debido a la apertura comercial.
En paralelo, desde el sector privado señalaron que en los últimos dos meses mejoró el diálogo con los equipos técnicos del Gobierno para buscar soluciones y alternativas a los problemas que enfrenta la producción.
La industria, en alerta por la caída de la actividad
Las gestiones entre el Gobierno y los representantes fabriles se producen en un contexto de debilidad económica, con indicadores que encendieron señales de alerta tanto en la industria como en el resto de la actividad.
Desde Madrid, después de conocerse los datos de actividad económica de agosto, el presidente Javier Milei reconoció las dificultades para consolidar la recuperación.
"Los indicadores de Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento", admitió.
La economía registró en agosto un avance mensual de apenas 0,1% frente al mes anterior y una caída interanual de 1,7%, de acuerdo con los datos citados en el informe.
La industria también mostró señales negativas en septiembre. Según la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la actividad manufacturera cayó 2,9% interanual durante ese mes y retrocedió 0,9% frente a agosto en la medición desestacionalizada.
Con estos resultados, el tercer trimestre se encaminaba a confirmar una recesión técnica, luego de dos trimestres consecutivos con variaciones negativas.
El deterioro de los indicadores parece haber impulsado una mayor predisposición de algunos sectores del Gobierno a discutir medidas para amortiguar el impacto sobre las empresas. La industria busca que esa conversación se traduzca en cambios concretos sobre los costos, los impuestos y las condiciones de competencia.
El RIGI, otra vía para impulsar inversiones y proveedores locales
En ese escenario, la próxima semana habrá una reunión en Rosario, Santa Fe, convocada por el Gobierno para avanzar en la búsqueda de proveedores para proyectos vinculados con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La convocatoria apunta a conectar a empresas locales con las oportunidades de negocios que pueden surgir de las inversiones alcanzadas por el régimen. Según la información difundida, ya hay 2.400 inscriptos para participar de esta primera ronda.
Para la industria, el desafío consiste en aprovechar esas oportunidades de inversión y, al mismo tiempo, resolver los problemas de competitividad que afectan a las empresas que producen en el país.
El acuerdo con las plataformas de comercio electrónico, la propuesta de reducción impositiva y la búsqueda de proveedores para el RIGI forman parte de una agenda de conversaciones entre el Gobierno y el sector privado, en momentos en que la evolución de la actividad y el empleo mantiene en alerta a los industriales.