MERCADO BAJO PRESIÓN

El fin de la nafta a menos de $2000: YPF aplicó ajuste de impuestos en todas sus estaciones

Tras el incremento impositivo a los combustibles, YPF ajustó la nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires y eliminó el último precio debajo de los $2000
Por Ignacio Ortiz
ENERGÍA - 05 de Mayo, 2026

La actualización de las pizarras de YPF en la Ciudad de Buenos Aires marcó el cierre de una etapa nominal de precios en el mercado de combustibles. Es que la petrolera mantuvo en las últimas semanas la nafta súper en el límite de los $1.999 por litro en las estaciones porteñas, lo que hoy dejó de existir, aunque es algo que ya había ocurrido hace tiempo en el resto del país.

Con la aplicación del reciente incremento del impuesto a los combustibles líquidos dispuesto por la Secretaría de Energía, la petrolera oficializó una suba que posicionó a la nafta súper por encima de la barrera de los $2000. El nuevo valor pasó a ser de $2.007 por litro de súper y $2.269 la variedad Premium, mientras que el gasoil grado 2 pasó a $2.065 y la premium a $2.271, según el relevamiento de esta mañana.

Este movimiento técnico responde directamente al traslado de la carga tributaria al litro de combustible. La Ciudad de Buenos Aires, que históricamente se mantuvo como el distrito con los valores más económicos de la Argentina por su proximidad a las terminales de despacho y la densidad de su logística, perdió así el último precio de referencia que permanecía por debajo de esas cuatro cifras en el segmento de naftas.

El ajuste se produce en un contexto de alta sensibilidad para las operadoras del sector. Las compañías petroleras se encuentran actualmente en una fase de análisis sobre la viabilidad del congelamiento de precios dispuesto por un plazo de 45 días. Dicho esquema, que funciona como un mecanismo de contención ante la volatilidad de los costos operativos, tiene fecha de vencimiento prevista para el próximo 15 de mayo.

El congelamiento de precios bajo presión

El denominado "buffer" de precios fue una iniciativa anunciada originalmente por YPF, aunque contó con la adhesión y el seguimiento del resto de las empresas que operan en el mercado local com Shell, Axion y Puma. El objetivo primordial de esta medida consistió en amortiguar el traslado del incremento del barril de crudo internacional hacia los surtidores locales, ante el escenario de inestabilidad generado por la crisis en Medio Oriente.

Desde el punto de vista macroeconómico, la contención de estos valores buscó restar presión a la curva de demanda del sector. El consumo de combustibles experimentó variaciones significativas en los últimos meses, y un traslado directo de los costos internacionales habría profundizado la caída en las ventas de los productos premium y súper en las estaciones de servicio de todo el país.

Asimismo, el acuerdo implícito de precios intentó evitar un impacto mayor en la evolución del índice inflacionario, ya que el costo de los combustibles tiene una incidencia directa en la logística de distribución de bienes y servicios, por lo cual cualquier movimiento en el surtidor se traduce con celeridad en la estructura de costos de la economía general de la Argentina.

A pocos días de que expire el plazo fijado para el 15 de mayo, el mercado aguarda definiciones sobre la política de precios que adoptarán las compañías prodiuctoras y las empresas refinadoras. La incógnita reside en si se optará por una liberación gradual de los valores o si se buscará una nueva prórroga que extienda la vigencia del esquema de actualización controlada para evitar saltos bruscos en la canasta de consumo.

El barril de crudo no da tregua

La evolución del precio internacional del crudo Brent se consolida como el factor de mayor presión sobre la estructura de costos de las refinadoras locales. Durante las últimas jornadas, el barril se mantuvo con firmeza por encima de la barrera de los u$s 110, impulsado por la persistente inestabilidad geopolítica en Medio Oriente y las restricciones en la oferta global de energía.

Esta cotización global genera una brecha creciente respecto a los valores internos del petróleo en la Argentina. Mientras el crudo de exportación sostiene su tendencia alcista, las operadoras deben equilibrar sus balances entre los costos de producción -atados a la moneda extranjera- y la realidad de un mercado doméstico con precios que, pese a los recientes aumentos, registran un rezago frente a la paridad de importación.

No obstante, el sostenimiento del barril en niveles elevados también representa un factor de oportunidad estratégica para la balanza comercial de la Argentina. El incremento en el precio internacional impacta de forma directa en el valor de las exportaciones de crudo, las cuales mantienen una tendencia creciente gracias al incremento de la productividad en las cuencas locales.

Este escenario permite el ingreso de más divisas, acelerar inversiones en Vaca Muerta y mejorar la rentabilidad de los proyectos orientados al mercado externo, consolidando al sector energético como uno de los motores principales para el ingreso de dólares al país.

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