Profertil eligió a Techint y la italiana Saipem para su expansión de u$s2.000 millones
La empresa Profertil, única productora de urea granulada de la Argentina, designó a las firmas Techint Ingeniería & Construcción y a la italiana Saipem para llevar a cabo la evaluación técnica de la ampliación de su complejo industrial en Ingeniero White, Bahía Blanca. La iniciativa contempla el desarrollo de una nueva unidad productiva con una capacidad estimada de 4.450 toneladas diarias de fertilizante, orientada a abastecer el crecimiento de la demanda agrícola nacional y regional.
La empresa italiana es la que llevó adelante la construcción de la actual planta de producción de urea granulada, inaugurada en 2001 junto a Techint E&C. En esta nueva etapa, ambas compañías volverán a integrar sus capacidades técnicas durante un programa de estudio que tendrá una duración estimada de once meses, y dará los lineamientos para el proyecto de expansión.
Las actividades de Techint E&C junto con Saipem, permitirá integrar las capacidades complementarias de ambas compañías en el desarrollo de proyectos industriales de gran escala. El trabajo con Profertil incorporará tecnología de producción de amoníaco de Topsoe, tecnología de producción de urea de Saipem y tecnología de granulación de Thyssenkrupp Uhde.
Pablo Videla, President - South Region Downstream de Techint E&C, señaló que "este proyecto refleja la confianza construida entre las compañías, la capacidad de nuestros equipos para desarrollar servicios de alta complejidad y el valor de trabajar junto a socios y proveedores tecnológicos de primer nivel para impulsar proyectos estratégicos para el país."
Socios en la construcción de la plana original en 2001
La adjudicación fue representada por Techint E&C como un hito en su participación en el sector downstream y petroquímico, y consolida una relación de varios años de trabajo conjunto con Profertil. El proyecto refuerza además el posicionamiento de la compañía para el desarrollo de proyectos industriales de gran escala y alta complejidad.
Techint E&C y Snamprogetti (actual Saipem) participaron en la ingeniería, procura y construcción de la planta original de Profertil, inaugurada en 2001. Más de dos décadas después, vuelven a ser parte del crecimiento del complejo industrial en una nueva etapa de desarrollo, aportando su experiencia en proyectos petroquímicos de gran escala.
Asimismo, la ampliación proyectada resulta clave para abastecer a un sector agrícola en expansión que demanda nutrientes nitrogenados de manera constante. La escala técnica del desarrollo permitirá reducir la dependencia de las importaciones y dinamizará la infraestructura logística y operativa del nodo industrial bahiense.
Finalmente, la integración de tecnología de vanguardia garantiza elevados estándares de eficiencia energética y sostenibilidad operativa. La etapa de evaluación técnica definirá los parámetros definitivos de la obra para concretar la ansiada ampliación del polo petroquímico nacional.
Reorganización accionaria y reactivación del proyecto
La emblemática operación de venta de Profertil por parte de sus accionistas originales marcó un hito en el mapa corporativo argentino. YPF y la multinacional canadiense Nutrien, que ostentaban cada una el 50% de la firma, cerraron la transferencia total del paquete accionario en una transacción valuada en unos 1.200 millones de dólares.
Esta desinversión respondió a decisiones estratégicas de ambas compañías: por un lado, YPF reorientó de forma intensiva sus recursos económicos hacia el desarrollo de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta dentro de su Plan 4x4; por el otro, Nutrien avanzó con la reestructuración global de sus activos agroindustriales.
Los nuevos accionistas que tomaron el control de la compañía son Adecoagro, que adquirió el 90% del capital accionario, y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que pasó a poseer el 10% restante. Esta operación dejó a la principal productora de fertilizantes nitrogenados del país íntegramente bajo la conducción de actores ligados al sector agroindustrial y cooperativo nacional.
Con el control de la planta de Ingeniero White, los nuevos propietarios asumieron la reactivación del ambicioso proyecto de ampliación de la capacidad productiva. Esta iniciativa había permanecido en evaluación y postergada durante años bajo la gestión anterior debido a indefiniciones financieras y contextuales.
Ahora, los nuevos accionistas toman el impulso operativo con la firma del contrato con Techint E&C y Saipem. De este modo, la empresa busca duplicar su escala de producción e impulsar de forma definitiva el desarrollo petroquímico desde la provincia de Buenos Aires.
Pampa Energía también acelera bajo el RIGI
En forma paralela, Pampa Energía avanza en su propio megaproyecto de producción de urea granulada, el cual prevé levantarse también en el polo industrial de Bahía Blanca.
La iniciativa acaba de obtener la aprobación del Comité Evaluador para su ingreso al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), y se conformó como uno de los desarrollos industriales más trascendentes vinculados al aprovechamiento del gas de Vaca Muerta.
En cuanto al financiamiento y los costos de la propuesta, Pampa Energía contempla una inversión privada estimada en unos 2.700 millones de dólares. Este esquema de desembolso masivo forma parte de un paquete de inversión superior que la empresa despliega en infraestructura energética e industrial en el país.
Respecto a la capacidad de producción, el complejo abarcará unas 80 hectáreas y sumará una planta de amoníaco y dos líneas de urea granulada con capacidad combinada de 6.000 toneladas diarias (alrededor de 2,1 millones de toneladas anuales). La magnitud del proyecto busca cubrir la totalidad de la brecha del consumo interno argentino y generar excedentes para exportar, principalmente al mercado de Brasil.
La ejecución de la obra requerirá un plazo estimado de 41 meses, proyectando su puesta en marcha hacia finales de 2029. Para la etapa de ingeniería y adquisición se seleccionó a Tecnimont, mientras que Sacde llevará a cabo la construcción, en un proyecto que generará más de 3.500 puestos de trabajo directos durante el pico de obra y 300 empleos permanentes.