Vaca Muerta no da respiro: Oldelval ya proyecta nuevas obras para evacuar más crudo
El midstream en Vaca Muerta aceleró sus tiempos a un ritmo que sobrepasa las estimaciones iniciales. Mientras el oleoducto Duplicar Norte se aproxima a entrar en servicio, en la cabecera del sistema de Oldelval (Oleoductos del Valle) ya se analizan las alternativas para resolver el siguiente cuello de botella en el transporte de crudo desde la Cuenca Neuquina con una ampliación de lo que ya está en construcción o un nuevo ducto.
Así lo anticipó Ricardo Hösel, CEO de Oldelval, al participar de un evento organizado por la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK) quien resaltó que la infraestructura en plena etapa de construcción aún debe iniciar operaciones comerciales, pero la rampa de extracción no convencional obliga a proyectar ampliaciones adicionales de manera inmediata.
La relevancia del Hub Norte radica en que concentra algunos de los bloques no convencionales con mayor proyección de crecimiento en la Cuenca Neuquina. Históricamente, la infraestructura de evacuación estuvo más desarrollada en la zona centro y sur de la cuenca, por lo que consolidar este nodo septentrional resulta clave para desembarcar con mayor capacidad de transporte en áreas que incrementan rápidamente su actividad de perforación y completación.
De este modo, la ampliación del sistema hacia la cabecera de Allen permite canalizar ese flujo creciente directamente hacia la red troncal de exportación y refinación, evitando que la falta de cañerías en el norte neuquino actúe como un freno para las inversiones de las petroleras en la región.
La alternativa de ampliación o un nuevo ducto
En el evento Argentina Oil & Gas Tech Forum realizado como parte de la misión comercial de empresas alemanas a Vaca Muerta, el ejecutivo de la principal operadora del sistema troncal de evacuación explicó que se analizan dos esquemas para acompañar el flujo futuro de petróleo con la construcción de un segundo conducto o la repotenciación técnica de la estación de bombeo Medanito, sin descartar la posibilidad de ejecutar ambas iniciativas en forma simultánea.
La definición formal de esta estrategia se prevé para fines de este año o comienzos del próximo, aunque la decisión final dependerá de la magnitud de la demanda de capacidad que requieran las petroleras y de la ecuación técnica que mejor se adapte a esos volúmenes.
Las opciones sobre la mesa implican horizontes y costos disímiles. Tender una segunda tubería supone el despliegue de una obra civil de envergadura, con tendidos de cientos de kilómetros de cañería de acero y plazos de ejecución más prolongados.
Por su parte, incrementar la potencia en las estaciones de bombeo permite forzar un mayor flujo por la red existente mediante una inversión sensiblemente menor y un tiempo de puesta en marcha acotado, aunque con un límite físico prefijado por el propio diámetro del ducto.
Que la compañía contemple llevar adelante ambos proyectos evidencia el volumen proyectado por las empresas no convencionales y la velocidad del salto productivo en el shale de la Argentina.
Solución puente antes del salto exportador
Esta dinámica de saturación rápida no resulta nueva para el sistema energético. La experiencia reciente de la transportista demuestra cómo las obras de infraestructura quedan al límite de su capacidad operativa en lapsos breves. Tras inaugurar el proyecto Duplicar+, la red troncal alcanzó en poco más de un año el 100% de ocupación en la ruta que conecta la Cuenca Neuquina con el litoral atlántico en la provincia de Buenos Aires.
Para impedir que esa saturación frenara el ritmo de las operadoras antes de la llegada de grandes megaproyectos como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, la compañía debió instrumentar una solución técnica puente. Este esquema de emergencia requirió una inversión cercana a los u$s25 millones para intervenir estaciones de bombeo e incorporar polímeros reductores de fricción dentro del flujo, sumando una capacidad técnica interrumpible de hasta 200.000 barriles diarios adicionales.
Este colchón operativo le otorga un margen de maniobra de al menos doce meses a las principales petroleras que operan en la formación no convencional. La estrategia le permite al sistema absorber los volúmenes incrementales de la Cuenca Neuquina sin generar cuellos de botella en las áreas de desarrollo, asegurando la continuidad del flujo de crudo hasta que entren en funcionamiento definitivo las grandes ampliaciones continentales y las nuevas terminales de exportación.
Cómo avanza el frente del Hub Norte
Sobre el margen septentrional de la cuenca, la empresa busca consolidar el sistema de captación a través de Duplicar Norte, una cañería de 207 kilómetros de extensión diseñada para unir Auca Mahuida con la cabecera de Allen. Este tendido, ejecutado por la constructora Techint Ingeniería & Construcción, completó recientemente la última soldadura en línea regular tras la realización de más de 17.000 uniones mecánicas sobre la traza.
El proyecto está requiriendo una inversión superior a los u$s380 millones, respaldada mediante contratos de reserva de capacidad suscritos por operadoras como Chevron, Pluspetrol, Tecpetrol, Gas y Petróleo del Neuquén e YPF. La tubería aportará en su escala definitiva unos 220.000 barriles por día, conectando el crudo no convencional del norte neuquino hacia la red troncal que deriva las cargas al puerto de Puerto Rosales.
Sin embargo, la rapidez con la que el mercado absorbe la capacidad instalada impulsa a la transportista a diseñar los pasos subsiguientes antes de que el caño comience a operar comercialmente. La presión de la producción en Vaca Muerta exige que las obras de midstream se planifiquen y ejecuten con la vista puesta en las necesidades operativas de los próximos años, asegurando que la evacuación de crudo no vuelva a convertirse en un límite para la actividad energética nacional.