Avanza el megaproyecto Argentina LNG que prevé una inversión total de u$s51.000 millones
Puntos importantes
El próximo 26 de noviembre en Buenos Aires, la industria energética vivirá un momento inédito cuando YPF y sus socios internacionales, la italiana Eni y la emiratí XRG, anuncien y firmen la Decisión Final de Inversión (FID) para el proyecto Argentina LNG, un punto sin retorno del proyecto energético más grande en la historia de la Argentina.
La firma conjunta entre Horacio Marín, Claudio Descalzi y Sultan Al Jaber formalizará el compromiso financiero para la mayor obra privada en la historia energética local, transformando definitivamente el perfil productivo del país para insertarlo como un jugador de escala global en el mercado del gas natural licuado.
El anuncio original lo hizo Marín, semanas atrás, desde París al participar del panel "Proyecto Argentina GNL: la mayor inversión en la historia del país" junto a representantes de sus socias, la italiana Eni y XRG, el brazo internacional de la emiratí ADNOC. La fecha ahora fue refrendada en ocasión de la exposición internacional Argentina Oil & Gas que se realiza hasta el jueves en la ciudad de Neuquén
El encuentro institucional representará la culminación de un proceso de ingeniería financiera y comercial desplegado a ritmo acelerado. La primera etapa del proyecto demandará desembolsos por u$s15.500 millones, estructurados dentro de un plan integral que contempla u$s51.000 millones a lo largo de su desarrollo y estimaciones de inversión directas hasta 2031 por u$s29.000 millones.
El impacto se hará sentir en toda la cadena de valor local, no solo por los proveedores que demandará la obra sino también por el movimiento económico indirecto y los puestos de trabajo proyectados en torno a los 40.000 empleos
La arquitectura económica cuenta con el respaldo de un consorcio bancario internacional liderado por JP Morgan y Santander, cuya sobreoferta de financiamiento duplicó con creces las necesidades iniciales para poner en marcha las obras.
A nivel de arquitectura societaria, YPF mantendrá una participación del 36% en el tramo de producción upstream, mientras que Eni y XRG asumirán un 32% cada una, tal como viene anticipando el presidente de la petrolera argentina, Horacio Marín.
Socios y compradores del GNL argentino
Esta alianza no solo aporta solidez financiera sino también capacidad técnica operativa y mercado asegurado. Ambas corporaciones internacionales actuarán además como compradores directos u offtakers de la producción, lo que garantiza la colocación anticipada del gas licuado en los mercados de Europa y Asia junto a los contratos de largo plazo que la conducción de YPF negocia en plazas internacionales como la reciente feria Gastech en Bangkok.
En el terreno operativo, la hoja de ruta acelerada tras la firma del 26 de noviembre contempla la adjudicación y provisión de cañerías para el gasoducto dedicado más extenso de la Cuenca Neuquina, diseñado para transportar el gas desde el corazón de Vaca Muerta hasta las costas rionegrinas de Punta Colorada, en el Golfo San Matías.
Allí se desplegarán en una primera fase dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) aportadas mediante el know-how técnico de Eni, con la meta fijada en alcanzar una capacidad de exportación inicial de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) hacia 2031.
En su fase de desarrollo pleno, el complejo industrial prevé escalar la producción de GNL hasta 18 millones de toneladas anuales con la incorporación de una tercera unidad flotante. Esta capacidad operativa permitirá generar un flujo de exportaciones estimado en un piso de u$s10.000 millones anuales en la etapa inicial, con proyección de escalar a más de u$s15.000 millones al año en su meta de máximo rendimiento comercial.
La adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y el marco de estabilidad normativa terminaron de destrabar una iniciativa estratégica que transformará radicalmente la balanza comercial energética de la Argentina. La convocatoria en la capital argentina marcará así el paso definitivo entre las proyecciones teóricas del potencial no convencional y la ejecución física de una infraestructura destinada a reformular los ingresos de divisas durante los próximos 25 años.
La infraestructura logística de un proyecto inédito
El despliegue operativo en Río Negro exigirá una transformación logística profunda en Punta Colorada, donde se construirá un puerto de aguas profundas dotado de monoboyas marinas, monoboyas de apoyo y sistemas de amarre capaces de operar con buques metaneros de gran porte de manera continua durante todo el año.
La ubicación geográfica estratégica del Golfo San Matías otorga ventajas operativas sustanciales frente a otras alternativas regionales, ofreciendo calados naturales de más de 40 metros que evitan el dragado constante y reducen sustancialmente los costos marginales de transporte hacia los mercados atlánticos y del sudeste asiático.
En paralelo, la ingeniería conceptual del tendido lineal del megaproyecto contempla un gasoducto dedicado de 48 pulgadas de diámetro que atravesará más de 600 kilómetros de geografía patagónica para conectar el shale gas neuquino con la costa atlántica.
La construcción de esta tubería de alta presión requerirá miles de toneladas de acero de grado especial y el montaje de potentes plantas compresoras distribuidas a lo largo de la traza para sostener un caudal constante capaz de alimentar los procesos de enfriamiento y licuefacción de los buques en la costa de Río Negro.
Una ventana de oportunidad a nivel global
La aceleración de los plazos técnicos responde directamente a la ventana de oportunidad cambiante del mercado global del gas, donde la seguridad de suministro y la transición energética aceleran la demanda de contratos de abastecimiento de largo plazo (SPA).
La conducción de YPF identificó que la competitividad del breakeven del shale gas argentino sitúa a la Argentina en un lugar privilegiado para capturar cuotas de mercado frente a competidores directos de Norteamérica y Qatar, siempre que la infraestructura física esté operativa antes de finalizar la presente década.
Finalmente, la integración del megaproyecto bajo el esquema del RIGI garantiza la certidumbre jurídica, impositiva y de disponibilidad de divisas requerida para la movilización de capitales de esta envergadura. Con la rúbrica de fines de noviembre, la iniciativa no solo fijará el cronograma de desembolsos, sino que activará la mayor contratación de mano de obra, proveedores metalmecánicos y servicios especializados en la historia de la industria hidrocarburífera nacional.