Equinor e YPF reactivan la búsqueda de la Vaca Muerta del mar
Puntos importantes
Equinor anunció la decisión de avanzar con la actividad exploratoria offshore en el Mar Argentino, una gran plataforma marina cuyo conocimiento sobre la existencia de hidrocarburos es de las menos estudiadas en el mundo y puede ofrecer recursos que distintos analistas técnicos comparan con el potencial de Vaca Muerta.
La petrolera que en su proceso de desinversión en Vaca Muerta dejó al margen sus activos en el offshore, comunicó al mercado que junto con sus socios, decidió avanzar al segundo período de exploración en las licencias offshore AUS 105 y AUS 106, ubicadas en la Cuenca Austral del Mar Argentino. La petrolera es la operadora de ambas licencias.
En AUS 105, Equinor tiene una participación del 40% y del 53% en AUS 106, y llevará adelante la perforación exploratoria en ambas áreas previstas para 2028-2029, sujeta a la finalización de los procesos ambientales y regulatorios y la obtención de los permisos correspondientes.
"La Argentina sigue siendo una pieza importante del portafolio exploratorio internacional de Equinor y ofrece opciones atractivas de largo plazo para el desarrollo de recursos costa afuera, en línea con nuestra estrategia internacional. Junto a nuestros socios avanzaremos con la actividad exploratoria de acuerdo con los más altos estándares de seguridad y desempeño ambiental", señaló la compañía.
Equinor está presente en la Argentina desde 2017, y en el país, además de sus licencias en las áreas Austral y Malvinas Oeste, su portafolio incluye los bloques CAN 100 y CAN 114, en el norte del Mar Argentino.
El primer período exploratorio de CAN 114 fue extendido por un año en julio. Entre 2023 y 2024, la compañía llevó adelante en la Argentina su mayor campaña de adquisición sísmica 3D operada a nivel internacional, y en 2024 perforó el pozo exploratorio Argerich x-1 en el bloque CAN 100.
Si bien el pozo resultó seco, aportó información valiosa para evaluar la prospectividad de las licencias del norte. Como uno de los principales operadores offshore del mundo, Equinor aplica su amplia experiencia en el desarrollo seguro y responsable de proyectos energéticos offshore a nivel global.
El peso global de Equinor y el tablero del Atlántico Sur
La apuesta por la plataforma continental de la Argentina se enmarca dentro de la estrategia global de Equinor, consagrada como una de las operadoras líderes del desarrollo energético costa afuera a nivel mundial.
Nacida en la complejidad del Mar del Norte, la compañía estatal noruega domina tecnologías de vanguardia para la prospección y extracción en aguas profundas y ultraprofundas, operando yacimientos emblemáticos en Noruega, Brasil y el Golfo de México.
Su volumen de operaciones no solo responde a criterios de volumen productivo, sino también a la aplicación de los estándares de seguridad y descarbonización de las operaciones más exigentes de la industria.
El avance contrasta con un escenario en el resto de la plataforma continental, donde la alta exigencia geológica aceleró una reconfiguración de activos, por la cual la mitad de los 18 bloques adjudicados en la Ronda 1 fueron devueltos al Estado nacional por diversas petroleras.
Las proyecciones señalan que la plataforma marina podría constituir una de las fronteras energéticas no explotadas más destacadas del planeta, con capacidades comparables o superiores a Vaca Muerta. Diversos análisis técnicos estiman que la actividad costa afuera podría aportar entre 200.000 y 800.000 barriles diarios de petróleo.
En términos macroeconómicos, el escalamiento offshore abre la perspectiva de atraer inversiones por decenas de miles de millones de dólares, generar más de 60.000 puestos de trabajo y transformar la balanza comercial energética de la Argentina.
El avance en las áreas AUS 105 y AUS 106 adquiere además una lectura estratégica. La exploración en la Cuenca Austral se da en paralelo a la maduración del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas —liderado por Navitas Petroleum—, que proyecta comenzar su producción comercial hacia finales de esta década.
La reactivación de ese polo de recursos en zonas bajo disputa soberana reconfigura el interés geopolítico sobre el Atlántico Sur, elevando la importancia de que la Argentina consolide la prospección en su propia plataforma continental.
En este escenario de competencia y demanda energética de largo plazo, el respaldo de gigantes mundiales resulta determinante. La presencia de la firma nórdica no solo aporta capital intensivo, sino que ratifica la vigencia del margen continental argentino en el mapa internacional.