Las acciones de empresas energéticas no repuntan y arrancaron noviembre en baja

El mercado bursátil energético no dsepega en el inicio de mes. Presionado por el riesgo país y la volatilidad del crudo, profundizó inercia negativa
Las acciones energéticas no logran revertir la baja de octubre

Puntos importantes

Checkbox Checked Las acciones energéticas locales sufren alta volatilidad, lastradas por el riesgo país y la caída del crudo.
Checkbox Checked Pese a la debilidad bursátil, el mercado corporativo sigue activo con exitosas emisiones de deuda.
Checkbox Checked El sector mantiene fundamentos sólidos y grandes inversiones bajo el RIGI, pese al contexto adverso.

El arranque de noviembre confirmó que el mercado financiero local no inició con un borrón y cuenta nueva para las acciones de las empresas energéticas, sino que continuó sufriendo la inercia del arrastre de octubre.

En las primeras ruedas del mes, las acciones energéticas argentinas continuaron bajo presión y experimentaron una jornada de alta selectividad y volatilidad. Intentaron ensayar una recuperación tras el desplome previo, pero siguieron severamente condicionadas por la escalada del riesgo país que trepó por encima de los 930 y por un contexto internacional donde el crudo perforó el piso de los u$s100.

La referencia internacional de precio que se sigue con el petróleo Brent cerró en u$s 94,62 (-8,7%) tras las elecciones en Estados Unidos y la decisión de la OPEP+ de mantener sin cambios sus metas de producción.

Así, los datos centrales de la evolución bursátil en estos primeros días del mes muestran un rebote selectivo amortiguado por la inercia: tras la corrección de octubre, algunos papeles del sector energético intentaron compras de oportunidad muy acotadas.

Evolución de los papeles clave y emisiones de deuda

Acciones como YPF y Transportadora de Gas del Sur (TGS) registraron rebotes moderados en la bolsa porteña y en sus ADRs de Nueva York (con alzas de entre 2% y 3,5% en ruedas aisladas), sostenidas por la preferencia de los analistas hacia los títulos de mayor liquidez vinculados a Vaca Muerta.

Sin embargo, en jornadas de mayor presión como la del 5 de noviembre, activos como YPF volvieron a ceder un 6,9% y TGS un 6,1% en el NYSE, reflejando la fragilidad de los intentos de recuperación frente al clima defensivo de la plaza.

Papeles como Pampa Energía y Edenor mostraron variaciones acotadas, intentando absorber el impacto de los balances trimestrales presentados a comienzos de noviembre. En tanto, otros papeles del segmento eléctrico y de transporte como Transener operaron con mayor cautela y números mixtos según la rueda.

En medio de este inicio de mes, se destacó el lanzamiento del nuevo índice y vehículo de inversión MSCI Merval (con el debut de su primer ETF local en BYMA el 3 de noviembre), donde las acciones energéticas de peso como YPF y Pampa Energía concentran cerca del 27% de ponderación.

Este dinamismo se complementó con una fuerte actividad en el mercado corporativo: Pampa Energía liquidó su Obligación Negociable Clase 29 por u$s220 millones a 2030 superando los u$s200 millones buscados, y Genneia colocó una ON verde por u$s70 millones a 36 meses con una tasa del 6,25% más del doble de los u$s30 millones esperados para almacenamiento con baterías.

El antecedente de octubre: un desacople marcado frente al crudo

Este comportamiento de inicio de noviembre profundiza la dinámica observada a lo largo de octubre de 2026, cuando el mercado bursátil energético argentino experimentó un marcado desacople respecto a las referencias internacionales del petróleo.

De acuerdo al Informe Mensual de Energía y Mercado de RICSA Alyc, mientras las cotizaciones del Brent y del WTI registraron incrementos mensuales del 20,0% y 16,9% respectivamente, la mayoría de los activos de renta variable del sector energético argentino cerraron con bajas generalizadas en sus valuaciones.

A diferencia del panel local, las principales petroleras globales acompañaron la firmeza del crudo en la Bolsa de Nueva York durante octubre: Chevron avanzó 15,33% mensual, ExxonMobil subió 15,05%, Shell escaló 14,35% y TotalEnergies aumentó 11,50%.

Por el contrario, el panel de acciones energéticas argentinas operó mayoritariamente en terreno negativo, tanto en moneda local como en sus ADR en dólares. La única excepción destacada del sector en terreno positivo fue Vista Energy, cuya cotización en la Bolsa de Nueva York registró un alza del 7,80% mensual (+11,13% en pesos por BYMA), alcanzando una valuación bursátil de u$s7.350 millones y un acumulado interanual de +45,41% en dólares.

Las firmas del oil & gas que mostraron números en rojo

YPF registró un retroceso mensual del 6,24% en dólares (-3,83% en pesos en BYMA), cotizando a u$s47,00 por acción al cierre del mes. Pampa Energía descendió un 6,58% en dólares (-4,52% en pesos), reseña el reporte de RICSA.

En midstream y downstream, Transportadora de Gas del Sur (TGS) acusó una contracción del 8,79% en dólares (-6,51% en pesos), mientras que Transportadora de Gas del Norte (TGN) cayó 12,65% en moneda local. Entre las distribuidoras de gas, Metrogas registró la menor caída relativa del sector local con un -1,30% en pesos, en tanto Camuzzi retrocedió un 14,97% mensual.

El impacto negativo se profundizó en las empresas del sector eléctrico durante octubre: Central Puerto (CEPU) cedió un 12,39% en dólares (-10,78% en pesos) y Central Costanera cayó 9,92% en moneda local. En distribución y transporte eléctrico se observaron los números más acentuados del mes: Transener sufrió una caída del 28,68% en pesos (cerrando en ARS 2.211 por acción), mientras que Edenor retrocedió 25,11% en dólares (-22,96% en pesos).

El comportamiento a contramano de la renta variable energética argentina frente a los commodities en octubre y la persistente fragilidad en el arranque de noviembre responden a factores macroeconómicos y sectoriales específicos.

En primer lugar, la escalada del riesgo país y la compresión de múltiplos, ya que el riesgo país argentino saltó un 29,7% en octubre hasta los 787 puntos básicos y profundizó su suba en noviembre superando la zona de los 910-920 puntos, lo que afectó directamente las valuaciones bursátiles. 

En segundo lugar, la caída del gas natural, donde el índice Henry Hub retrocedió un 19,9% en octubre afectando a firmas expuestas como TGS, TGN o Pampa Energía. En tercer lugar, la incertidumbre en tarifas eléctricas ante la cautela del mercado por el ritmo de actualización tarifaria. Finalmente, la resiliencia en el shale oil puro demostrada por Vista Energy, que logró aislarse mejor de la incertidumbre financiera local.

Crecimiento operativo e inversiones que sostienen al sector

A pesar del escenario defensivo en las cotizaciones bursátiles, los fundamentos de la actividad real del sector energético continúan mostrando un desempeño positivo, respaldados por la dinámica de inversiones bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).

Entre los desarrollos clave, YPF y Vista Energy presentaron al RIGI el desarrollo del bloque Bajo del Toro por u$s8.729 millones, al tiempo que YPF informó un EBITDA ajustado del tercer trimestre de USD 2.503 millones (+84% interanual) y una producción de shale oil que alcanzó los 224.000 barriles diarios.

Por su parte, TGS incorporó dos proyectos al RIGI por más de u$s3.200 millones para la construcción de una planta separadora de líquidos en Tratayén y un poliducto de 577 km hasta Bahía Blanca. Asimismo, Tecpetrol y Pluspetrol formalizaron proyectos RIGI en Vaca Muerta por u$s6.432 millones (Los Toldos II Este) y u$s12.240 millones (Bajo del Choique-La Invernada), respectivamente.

Estos desarrollos apuntalan el desempeño del sector externo: en septiembre, la balanza comercial energética cerró con un superávit de u$s1.600 millones (exportaciones por u$s1.781 millones), acumulando entre enero y septiembre de 2026 un saldo positivo de u$s9.427 millones, cifra que supera en un 20,6% al superávit registrado durante todo el año 2025.

Temas relacionados