SALUD

Los 5 suplementos populares que no tienen respaldo científico y te hacen perder plata

Colágeno, L-carnitina, termogénicos, biotina y vitamina C lideran ventas en farmacias argentinas con promesas que la evidencia científica no respalda
Por Natalia Kiako
ESTILO DE VIDA - 07 de Agosto, 2026

Puntos importantes

Los suplementos dietarios más vendidos en Argentina carecen de evidencia científica que valide sus promesas de salud o belleza.

ANMAT los regula como alimentos sin exigir eficacia de fármaco; colágeno hidrolizado y L-carnitina lideran ventas.

Algunos, como biotina y quemagrasas, implican riesgos o alteran pruebas médicas; ANMAT fiscaliza tarde su publicidad engañosa.

Colágeno en sobres, L-carnitina para "quemar grasa", cápsulas termogénicas de frutos exóticos, vitaminas que todo lo curan: el pasillo de suplementos dietarios creció tanto en las farmacias argentinas como en las cuentas de Instagram que los recomiendan. La mayoría de los suplementos en el top de ventas no comparten gran evidencia clínica, sino muy buen marketing y una zona gris regulatoria que permite vender promesas de salud sin el nivel de prueba que se exige a un medicamento.

En Argentina, los suplementos dietarios están definidos por el artículo 1381 del Código Alimentario Argentino (actualizado por la Resolución Conjunta 3/2020) y se dirigen, por definición, a personas sanas, según aclara la propia ANMAT. A diferencia de un medicamento, no necesitan demostrar eficacia terapéutica en ensayos clínicos antes de autorizarse. Para poder venderse legalmente necesitan un RNPA (Registro Nacional de Producto Alimenticio). En la práctica, buena parte de los productos que llegan al Boletín Oficial ya circulaban previamente sin ese registro. Así, muchos productos que se venden como suplemento eluden regulaciones también sobre su forma de mercadeo, y llegan al consumidor final sin demasiado control. Ofrecen una promesa de salud o belleza que la evidencia no siempre respalda.

1. Colágeno hidrolizado

Según datos de IQVIA relevados por el Observatorio del Colegio de Farmacéuticos (COFA), el colágeno hidrolizado es el producto más vendido en farmacias del país, dentro de los suplementos proteicos. Marcas como Vitalis, Natier o Geonat lo ofrecen en múltiples combinaciones (con biotina, por ejemplo). La evidencia científica de base es, en verdad, acotada: una revisión sistemática de 2021 (International Journal of Dermatology, 19 estudios, más de 1.100 personas) encontró leves mejoras en hidratación y elasticidad de la piel frente a placebo visibles recién tras unos tres meses de toma diaria.

Para las articulaciones, la evidencia es menor aún, aunque no nula: un metaanálisis de 2024 (Osteoarthritis and Cartilage, 35 ensayos) encontró una reducción del dolor pequeña a moderada en personas con artrosis. El Dr. Eugenio Viviani Rossi (médico especialista en Nutrición, director del Posgrado de Nutrición Vegetariana y Vegana en la UNLP y director del Posgrado en Suplementación Deportiva, UNLP) señala: "La evidencia del colágeno hidrolizado suplementado sobre piel o articulaciones es heterogénea. Algunos trabajos mostraron ciertos beneficios y otros nada. Pero cuando se hace un análisis dividido, los trabajos financiados por empresas de colágeno versus los no financiados, esa diferencia queda bien marcada. Los no financiados no muestran beneficio alguno. Al día de la fecha no encuentro motivos sólidos para aconsejarlo."

Además, el colágeno ingerido se digiere en aminoácidos y péptidos antes de absorberse, no viaja intacto hasta la piel o las articulaciones. El consumidor no puede elegir adónde va actuar el colágeno que toma por boca.

2. L-carnitina

El más vendido de los "quemadores de grasa" de farmacia. Este nombre tan tentador agrupa a sustancias de muy diversa mecánica. Funcionan principalmente estimulando el sistema nervioso para gastar un mínimo extra de energía diaria o impidiendo que el intestino absorba una porción de las grasas de las comidas. L-carnitina, en cambio, funciona transportando ácidos grasos de cadena larga hacia la mitocondria para su oxidación.

L-carnitina es un aminoácido que el cuerpo produce de forma natural y que también se obtiene de alimentos como la carne roja y los lácteos. Aun así, es uno de los "quemadores de grasa" más pedidos en farmacias y en cadenas especializadas en nutrición deportiva como Star Nutrition y ENA. Domina las búsquedas de suplementos para gimnasio en Mercado Libre. La evidencia real es mucho más modesta: según la Fundación Española de Nutrición, los numerosos estudios científicos no muestran evidencia de que la ingesta de carnitina ayude a la pérdida de peso.

Una revisión más reciente (2022, Galloway et al.) precisa que en personas jóvenes y sanas su eficacia para perder grasa es limitada, aunque el compuesto sí podría tener algún efecto en poblaciones específicas: personas con obesidad, adultos mayores, o con resistencia a la insulina. No en el público general al que apunta la publicidad de gimnasio. Además, el cuerpo absorbe entre tres y cuatro veces más la carnitina que forma parte de la comida (carnes rojas, pescado) que la que viene en suplemento, lo que explica en parte por qué el efecto de la cápsula es tan débil.

El Dr. Viviani Rossi remata: "El NIH sostiene que, si es que tiene algún efecto suplementar con carnitina, sería muy modesto. Pero hay que tener precaución, porque algunos trabajos demostraron cómo la suplementación con carnitina puede aumentar una sustancia en el intestino llamada TMAO, que se asocia con daño del endotelio de los vasos. Al día de la fecha no hay motivos claros para implementarla como quemadora de grasa."

3. Quemagrasas termogénicos

Los termogénicos son otro subgrupo dentro de los quemadores de grasa y una de las categorías con historial más documentado de alertas sanitarias internacionales. También hay ejemplos nacionales: la ANMAT prohibió en agosto de 2025 el famoso caso de Wondercow (calostro bovino promocionado para "perder grasa corporal"). Sin embargo, la categoría persiste en su alta popularidad. Sobre todo los suplementos de garcinia cambogia, un fruto del sudeste asiático que suele consumirse en cápsulas o comprimidos, combinado con otras sustancias como té verde, centella asiática, café verde o vitaminas.

Sin embargo, el efecto termogénico real sobre el gasto calórico, cuando se mide rigurosamente, es pequeño y transitorio. Un análisis de la Red de Lesiones Hepáticas Inducidas por Medicamentos (DILIN), publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology, identificó 22 casos de daño hepático vinculados a suplementos con garcinia cambogia entre 2004 y 2018, clínicamente indistinguibles del daño causado por suplementos de té verde concentrado.

La agencia sanitaria francesa ANSES desaconseja directamente el consumo de suplementos con garcinia cambogia para toda la población, tras identificar casos de hepatitis aguda (incluido uno fulminante y mortal), además de cuadros psiquiátricos, digestivos, cardíacos y musculares.

4. Biotina para pelo y uñas

La biotina es uno de los suplementos más exitosos en el mercado de la nutricosmética argentina. Se comercializa bajo la forma de cápsulas, comprimidos y gomitas masticables. Es verdad que se trata de una vitamina esencial para un cabello fuerte y uñas sanas. Pero el déficit de biotina es algo poco común: una alimentación variada normal, sin grandes exigencias, garantiza la dosis necesaria. Las posibilidades de una carencia de biotina se reducen a casos de desnutrición o de enfermedades puntuales que impidan la absorción del nutriente.

En el resto de las personas, sin déficit diagnosticado ni otros cuadros clínicos, la evidencia de que el consumo de biotina extra mejore el crecimiento del cabello o la fuerza de las uñas es escasa y en muchos casos, financiada por los propios interesados en su venta. Además, la biotina es hidrosoluble y el cuerpo no tiene la capacidad de almacenarla en grandes cantidades: consumir biotina de más no sirve para nada. El organismo toma únicamente la cantidad necesaria para sus funciones biológicas diarios y elimina el exceso a través de la orina.

Por otro lado, la FDA emitió alertas en 2017 y 2019 advirtiendo que la biotina puede interferir de forma significativa con más de 220 pruebas de laboratorio de uso común, generando resultados falsos; documentó al menos una muerte vinculada al fenómeno, por una troponina falsamente baja que retrasó el diagnóstico de un infarto. Un experimento con seis adultos sanos que tomaron 10 mg de biotina durante una semana mostró alteraciones en cerca del 40% de nueve pruebas hormonales analizadas. Los estudios tiroideos (el valor de TSH puntualmente) pueden verse comprometidos por un consumo excesivo de biotina.

5. Vitamina C

Es uno de los suplementos de venta libre más instalados en la cultura sanitaria argentina: Redoxon (Bayer), en comprimidos efervescentes, es la marca líder en farmacias de todo el país y figura como "más vendido" en las principales plataformas de venta online, con la promesa central de fortalecer las defensas en época de resfríos. La evidencia real es pobre: una revisión Cochrane, el estándar de referencia en estas evaluaciones, encontró que la suplementación regular con vitamina C no reduce la incidencia de resfríos en la población general, aunque sí puede acortar levemente su duración y aliviar algo los síntomas en quienes ya se resfriaron. Es decir: no previene el resfrío, que es la promesa con la que más se vende.

"La vitamina C suplementada no ha demostrado disminuir resfríos ni ningún cuadro respiratorio. Con una naranja por día o un kiwi se cubren los requerimientos de vitamina C que un adulto requiere", explica el Dr. Viviani Rossi. "Suplementarla puede tener cierta utilidad en contextos puntuales: en pacientes que necesitan optimizar la absorción de ciertos minerales. Pero para el público en general, y en relación con cuadros de gripe o resfrío, no es necesario. La vitamina C podría mejorar la absorción de hierro, aunque tampoco tenemos tan claro como suele divulgarse que así sea. También puede tener cierta utilidad coadministrarla junto a levotiroxina en pacientes tiroideos. Hay que tener en cuenta que las dosis que superen 1g por ingesta saturan los transportadores de vitamina C del intestino, y simplemente serán desechadas a través de las heces, no se absorben."

Suplementos que no suplementan

Si estos suplementos son tan exitosos en ventas no es solo por la inocencia masiva del consumidor. La Disposición ANMAT 4980/2005 fija pautas éticas de publicidad de suplementos dietarios: los anuncios no pueden atribuirle propiedades terapéuticas, sugerir que cura o previene una enfermedad, ni instalar temor sobre no consumirlo. Solo se admiten frases como "ayuda a prevenir" cuando se trata de una enfermedad clásica por déficit de nutrientes. La fiscalización recae en el INAL, dependiente de ANMAT.

El punto débil, que se ve reflejado en el patrón de disposiciones de 2025, es que gran parte del control efectivo ocurre después de que el producto ya está circulando en el mercado. Muchas veces durante meses, vendido activamente en redes, y no antes. Cuando el discurso engañoso es regulado, ya está distribuido y multiplicado en miles de sitios. La evidencia demuestra que sin dudas influyen positivamente en las ventas, ya que no en la salud del comprador.

Ninguno de estos productos es peligroso en dosis moderadas y personas sanas. El riesgo es depositar grandes cantidades de fe, dedicación y dinero en el lugar equivocado. Una inversión y un esfuerzo que podrían dirigirse a herramientas verdaderamente útiles para lograr los mismos objetivos, como una dieta saludable o ejercicio físico.

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