Qué pasará con el dólar y la inflación este año, según banco internacional que opera en la Argentina
La economía 2021 sigue siendo analizada por los principales jugadores del mercado. Claramente, la inflación está en el tope de la lista de las preocupaciones. El dólar, a medida que el Gobierno redobló los controles cambiarios, pareciera que está algo más calmo. Pero la Argentina de este año no tendrá demasiado de qué festejar. A esa conclusión llegó el BBVA, uno de los dos bancos españoles más activos en el mercado local.
Según su último reporte sobre la Argentina, al cual tuvo acceso iProfesional, se dice que la economiÌa en general tendraÌ "escaso dinamismo este anÌo". Esperan un crecimiento de 1,5% trimestral promedio en 2021. Esto daría un rebote del 6% luego de haber caído 11% el año pasado.
"El consumo tendraÌ un desempenÌo deslucido, debido al endeudamiento de las familias, la peÌrdida de salarios reales y el alto desempleo. La inversioÌn se veraÌ desalentada por la alta inflacioÌn y la elevada incertidumbre", reseña BBVA. Para la entidad española, la desocupacioÌn se contraeraÌ y el empleo creceraÌ pero con trabajos de menor calidad. Estima una tasa de desocupación "marcada por la debilidad de la demanda y compensado por el desaliento temporal de la oferta".

La mega emisión de pesos y su impacto en precios
"Por la elevada informalidad del mercado de trabajo y la falta de dinamismo de la economiÌa esperamos una lenta disminucioÌn del desempleo que alcanzaraÌ el 11% en 2021", remarca el banco.
Con respecto a la inflación, BBVA cree que será mucho más alta de lo que estima el Gobierno en su Presupuesto (29%). Explica que el IPC de 2020 (36,1%) desaceleroÌ respecto de 2019 por la recesioÌn, el congelamiento de precios regulados y la contencioÌn del tipo de cambio.
"Mantenemos nuestro escenario base de 50% de inflacioÌn para 2021, en vistas de que la economiÌa deberaÌ procesar la elevada emisioÌn monetaria de 2020, en el marco de una poliÌtica monetaria que anticipamos laxa, junto con correcciones (aunque sea parciales) de las tarifas y con nulo espacio para atrasar el tipo de cambio", enfatiza.
"Durante 2020, el BCRA debioÌ emitir para asistir al fisco un equivalente a 116% de la base monetaria de diciembre 2019. Los agregados monetarios maÌs amplios crecieron 78%. Este incremento es uno de los principales motores detraÌs de las presiones inflacionarias que anticipamos para 2021", remarca la entidad.
En relación a la situación cambiaria, BBVA es levemente optimista. Dice que en la medida que la brecha no se dispare, los mejores precios de los commodities aumentan las probabilidades de que el Gobierno "llegue a las elecciones sin una correccioÌn brusca del tipo de cambio, a costa de maÌs regulaciones cambiarias y una deÌbil actividad econoÌmica".
"Pero la brecha cambiaria sigue en valores altos y disruptivos para la actividad econoÌmica y el nivel de las reservas se mantiene exiguo", recuerda.
Según la entidad española, las tasas de intereÌs se estaÌn rezagando crecientemente respecto de la inflacioÌn y la devaluacioÌn. Pero destaca que el BCRA se muestra reticente a elevar las tasas de intereÌs, ya que busca contener el deÌficit cuasifiscal y mantener el sesgo expansivo de la poliÌtica monetaria. "De todos modos, creemos que la continuidad de las presiones inflacionarias y cambiarias en los proÌximos meses impulsaraÌn incrementos en las tasas de intereÌs por parte de la autoridad monetaria", vaticina.

El dólar y las tasas, haciendo equilibrio
Sin embargo, el BBVA remarca que la vulnerabilidad del balance del BCRA condiciona el margen de maniobra de la poliÌtica monetaria. Esto sería así por el elevado stock de pasivos remunerados del BCRA (LELIQs y pases), que reduce su margen de accioÌn para corregir el desbalance monetario.
"Desde septiembre el fisco hizo esfuerzos por reducir las necesidades de asistencia monetaria, lo cual permitioÌ frenar la curva de aumento de los pasivos remunerados. Pero aun asiÌ, de cara al 2021 el BCRA posee limitado margen para mantener su poliÌtica de esterilizacioÌn y/o para incrementar las tasas de intereÌs sin alimentar un alza en el deÌficit cuasifiscal", sostiene.
Claro que el tema fiscal y un posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional está entre los temas más relevantes de la agenda económica. En ese sentido, BBVA resalta que cualquier programa macroeconoÌmico consensuado con el FMI deberaÌ incluir una consolidacioÌn fiscal soÌlida para que la deuda sea sostenible con alta probabilidad.
"Ello reduce en alguna medida las probabilidades de lanzamiento del nuevo programa antes de las elecciones legislativas, por lo que cabriÌa esperar soÌlo anuncios de avances parciales hasta entonces", se juega.
Para el BBVA, los ingresos del gobierno mejoraraÌn en 2021 por una recuperacioÌn del nivel de actividad y aumento en las retenciones por los altos precios de la soja. "Nuestra previsioÌn de alcanzar un deÌficit de 4% del PIB, supone que se controla el rebrote del Covid19 durante el anÌo y que se llega a un acuerdo con el FMI. El resultado fiscal en 2022 asume un sendero de consolidacioÌn fiscal hasta el equilibrio en 2024, sendero que podriÌa emerger del acuerdo con el FMI", especula.
Y recuerda que el proÌximo vencimiento importante en moneda extranjera es en mayo, con el Club de PariÌs. "Es necesario que las negociaciones con el FMI esteÌn, al menos, avanzadas para ese entonces para refinanciar ese pago. Por este motivo, creemos que deberaÌ haber anuncios sustanciales durante abril con respecto al nuevo programa con el FMI", indicó BBVA.