Caputo consiguió u$s350 millones y captó fondos por encima de los vencimientos en pesos
El Tesoro Nacional cerró este miércoles una nueva licitación de deuda con captación de u$s350 millones en bonos denominados en dólares. La colocación se distribuyó entre dos títulos: uno con vencimiento en 2027 y otro en 2028.
La demanda superó ampliamente la oferta disponible. En ambos casos, Luis Caputo tuvo que aplicar un factor de prorrateo para distribuir proporcionalmente los bonos entre todos los inversores interesados.
El título que tiene plazo hasta el año que viene es el más demandado por el mercado porque vence antes de un eventual cambio de gestión, lo que explica su tasa más baja.
Cuánto captó Luis Caputo con cada bono en dólares
En la licitación de este miércoles, el Tesoro recaudó u$s200 millones a una tasa interna de retorno efectiva anual (TIREA) de 5,12%. Las ofertas llegaron hasta u$s405 millones, duplicando el monto disponible.
Por el exceso de demanda, Finanzas aplicó un factor de prorrateo de 49,75%. En la práctica, cada inversor solo pudo colocar la mitad de los dólares que había ofrecido.
Habrá una segunda vuelta este jueves, con estas mismas condiciones, por hasta u$s105 millones extras. Si capta esa cifra, habrá agotado el cupo máximo de u$s2000 millones que se había propuesto emitir.
Por su parte, el bono en dólares a 2028 recaudó u$s150 millones a una TIREA de 8,49%. También tendrá una segunda vuelta por otros u$s100 millones.
En este caso también hubo un prorrateo, pero menor: cada inversor pudo colocar u$s96,23 de cada u$s100 que le ofreció al Tesoro. La tasa más alta refleja el mayor plazo y riesgo percibido.
Hasta ahora, entre ambos títulos en dólares, el Tesoro recaudó más de u$s3200 millones, aunque apenas pudo retener un 25% de ese monto debido a los pagos de deuda a organismos internacionales.
Por eso, tuvo que sumar otras alternativas para asegurar el pago a los bonistas previsto para el próximo 9 de julio.
El Tesoro renovó 114% de los vencimientos en pesos
En cuanto a la licitación de deuda en pesos, el Gobierno enfrentaba vencimientos en manos privadas por unos $11 billones. Emitió bonos por $12,57 billones, después de recibir ofertas por más de $16 billones.
Así, logró renovar 114,36% de sus compromisos. El resultado superó cómodamente el 100% necesario para cubrir los vencimientos.
En la previa, los analistas habían anticipado que el Tesoro llegaba cómodo al compromiso, con buena cantidad de depósitos propios en el Banco Central —que cubrían la mitad de lo que vencía— y un sistema financiero muy líquido en instrumentos a un día.
Según la información difundida por la Secretaría de Finanzas, el interés de los inversores se concentró fundamentalmente en dos instrumentos: la letra capitalizable a septiembre y el bono con tasa Tamar.
Este último ajusta en función del rendimiento de los plazos fijos mayoristas y es demandado por los bancos. Entre ambos instrumentos explicaron casi el 71% de los pesos que se llevó el Tesoro.
La mirada del mercado
Eric Ritondale, economista jefe de Puente, analizó la licitación y sostuvo que "la Secretaría de Finanzas convalidó las expectativas favorables del mercado en la última subasta de mayo al adjudicar un total de $12,57 billones, frente a ofertas recibidas por $16,14 billones". También sostuvo que el Tesoro logró "absorber la totalidad de los compromisos y capturar liquidez excedente en el sistema".
"El principal foco de atención estuvo en el regreso del instrumento indexado a la tasa bancaria mayorista (TAMAR) a agosto de 2028 (TMG28), el cual capturó una porción muy significativa de la asignación con $3,76 billones adjudicados. El Tesoro convalidó un margen de corte del 7,93%, esta vez más en linea con las referencias previas del mercado secundario, facilitando el estiramiento de plazos en instrumentos sin indexación inflacionaria directa", agregó el experto.
"Por el lado de la tasa fija, la nueva Lecap a septiembre de 2026 (S15S6) funcionó nuevamente como el gran canalizador de liquidez de corto plazo, adjudicando $5,16 billones. El rendimiento de corte se ubicó en 1,99% TEM (26,68% TIREA), en línea con la tendencia de la curva de pesos de mantenerse por debajo de la barrera del 2,00% mensual, consolidando la estabilidad de los rendimientos del tramo corto", agregó el especialista de Puente.
Y subrayó que "el menú en moneda local se completó con una fuerte demanda en los tramos de cobertura". "Los instrumentos Dollar Linked (con vencimientos en julio de 2026 y marzo de 2027) sumaron en conjunto $1,81 billones con tasas de corte del 6,01% y 5,50% TIREA respectivamente, mientras que los activos indexados por CER a 2027 aportaron otros $1,84 billones, reflejando el interés de los inversores institucionales por asegurar coberturas de mediano plazo en un contexto de inflación en descenso", analizó.
Y concluyó: "Finalmente, en la licitación de títulos Hard Dollar contra dólares MEP, el Ministerio de Economía logró colocar los montos objetivos de USD 200 millones para el Bonar 2027 (AO27) a una tasa del 5,12% TIREA, y USD 150 millones para el Bonar 2028 (AO28) al 8,49% TIREA. Con esta adjudicación, el Tesoro completa de forma efectiva el programa de emisión remanente para el tramo 2027, cerrando una rueda financiera exitosa que ratifica la capacidad del fisco para extender duration y administrar pasivos de manera ordenada".
Qué instrumentos ofreció el Tesoro y a qué tasas
A continuación, los montos que captó cada instrumento y las tasas que convalidó el Tesoro:
- Letra capitalizable del Tesoro (Lecap) al 15 de septiembre de 2026: $5,16 billones a una tasa efectiva mensual (TEM) del 1,99% y una TIREA de 26,68%.
- Bonos con ajuste CER (Boncer) al 31 de marzo de 2027: $0,54 billones a una TIREA del 2%.
- Boncer al 30 de septiembre de 2027: $1,30 billones a una TIREA del 5,06%.
- Bono con tasa Tamar con vencimiento el 31 de agosto de 2028: $3,76 billones con un margen del 7,93%.
- Títulos que ajustan por el tipo de cambio oficial (dólar linked) al 31 de julio de 2026: $0,75 billones a una TIREA del 6,01%.
- Bono dólar linked con vencimiento el 31 de marzo de 2027: $1,06 billones con una TIREA del 5,5%.
La variedad de instrumentos permitió al Tesoro captar inversores con diferentes perfiles de riesgo y preferencias de cobertura. Los títulos ajustables por inflación y tipo de cambio tuvieron demanda sostenida en esta licitación.
Acciones argentinas se dispararon en Wall Street y bajó el riesgo país
En la previa a la licitación clave, los activos argentinos tuvieron una jornada de euforia en Nueva York. Los ADRs treparon hasta casi 10%en Nueva York, liderados por los papeles bancarios y de servicios. Los bonos soberanos también anotaron subas generalizadas, por lo que el riesgo país llegó a perforar los 500 puntos básicos, un nivel clave que no se veía desde hace meses.
El Bonar 2041 encabezó el rally de bonos con un alza del 0,5%. Le siguen el Global 2035 y el Global 2041, con avances superiores al 0,4%. El riesgo país sostuvo su presión bajista y cerró en 501 puntos básicos, al ceder otro 1,2%, marcando una mejora sostenida en la percepción de los inversores. Durante la jornada, llegó a ubicarse en 498 puntos, mínimo en meses.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, explicó que el mercado se mueve al compás del optimismo global. "El optimismo respecto a un acuerdo en Medio Oriente impulsa a los bonos en dólares al alza en Wall Street, y los activos argentinos se benefician de ese clima", aseguró Franco.
Los ADRs argentinos volaron en Wall Street. Telecom encabezó las subas, con un salto del 9,7%, seguido por Banco Supervielle (+9,1%) y Edenor (+7,4%) . Fuentes del mercado destacan que los papeles bancarios aprovechan su mayor beta en las últimas ruedas, mientras que los energéticos acompañan las ganancias.
A nivel local, el S&P Merval avanza con fuerza. Sube 5,1% hasta los 3.080.000 puntos en pesos, mientras que su contraparte en dólares lo hace un 5% a los 2.062,71 puntos. Así, supera la barrera de los 2.000 puntos por primera vez desde el pasado 22 de abril.
Las acciones financieras también encabezaron las subas en la bolsa porteña. Desde Balanz destacan que el selectivo local continúa en fase lateral desde fines de octubre.
Los analistas observan una divergencia sectorial. El petróleo impulsa a las energéticas, mientras que sectores de materiales y utilities presentan rezagos. "Las valuaciones actuales de los líderes ya no justifican concentrar exposición ahí. La rotación sectorial luce como la jugada más racional", destaca un informe de Balanz.
Al analizar la rueda, Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, sostuvo: "Tras los máximos alcanzados en la rueda previa, Wall Street encadenó una nueva sesión de récords históricos en sus tres principales índices. En el mercado local, se vio una jornada muy alcista en la plaza argentina: el S&P Merval rompió barreras psicológicas clave y los ADRs financieros registraron incrementos de casi dos dígitos en Nueva York".
"La plaza doméstica estiró su racha alcista en una jornada donde las valuaciones financieras alcanzaron niveles que no se registraban en semanas", señaló el experto, quien remarcó: "El sector financiero lideró una ola compradora en Wall Street, beneficiado por su mayor beta y la rotación de carteras desde el sector energético. De esta manera, las acciones de Supervielle, Galicia, Macro, y BBVA Argentina registraron alzas de entre el 5% al 9%".
Y resaltó: "En la plaza local, el índice S&P Merval se disparó un 4,4% en pesos y un 5% en dólares, consolidándose en los 2.062 puntos. Con este movimiento, el panel líder perforó la barrera de las 2.000 unidades por primera vez desde el pasado 22 de abril, quebrando una fase lateralizada de largo plazo".