Caputo descartó un rescate del Gobierno para familias con deudas y le tiró la pelota a los bancos
Luis Caputo cortó de raíz cualquier expectativa de rescate estatal para quienes no pueden pagar sus deudas bancarias. La mora familiar subió de 12,1% a 12,7% entre abril y mayo, según datos del Banco Central, pero el ministro de Economía trasladó la pelota al sector privado.
El jefe del Palacio de Hacienda confirmó que al menos tres bancos privados ya comenzaron a refinanciar pasivos. Lo hacen con plazos más largos y tasas del 25% anual.
La definición llegó en medio de un escenario complejo. El encarecimiento del crédito golpeó fuerte a las familias argentinas durante los últimos meses. Caputo atribuyó ese deterioro precisamente a la suba abrupta de las tasas de interés.
"Hemos hablado con los bancos para entender cómo iban a encarar este tema y la respuesta es bastante optimista, porque están apuntando a refinanciar estas deudas a más largo plazo y a tasas más bajas", señaló el funcionario.
Por qué creció la morosidad y qué esperan los bancos
El ministro consideró que el aumento de los atrasos resulta "lógico" dentro del contexto financiero actual. Las tasas de interés treparon con fuerza en los últimos trimestres. Eso encareció el costo del dinero prestado.
Caputo insistió en que las entidades financieras "deben volver a trabajar de bancos". También anticipó que serán más exigentes a la hora de otorgar créditos. La nueva normalidad implica menos préstamos fáciles y más análisis de riesgo.
El funcionario rechazó que el endeudamiento privado tenga relación con la política tarifaria del Gobierno. "Las tarifas no tienen nada que ver con el endeudamiento", afirmó en declaraciones a LN .
Caputo fue más lejos. Aseguró que ni los propios bancos saben para qué les prestan dinero a sus clientes. "Todo el shock político del 2025 hizo que la demanda de dinero cayera fuertemente y que el país se haya tenido que endeudar con tasas altas", explicó.
Qué proyecta el Gobierno sobre inflación y dólar
El ministro defendió el rumbo económico y aseguró que la inflación continuará bajando durante los próximos meses. Evitó, sin embargo, fijar una meta concreta con fechas específicas.
"El sendero de desinflación se recuperó a partir de abril. A medida que seguimos con esta ortodoxia fiscal o monetaria, la inflación va a converger a una inflación internacional. La gente se puede quedar tranquila que la inflación va a seguir a la baja", sostuvo Caputo.
En paralelo, el Banco Central difundió el Relevamiento de Expectativas de Mercado. Los analistas también proyectan una desaceleración de los precios. Aunque con una intensidad menor a la planteada por el Gobierno.
Caputo además apuntó contra quienes advierten por un atraso cambiario. "Con el dólar a $1.400 decían que había atraso cambiario. Ahora, con el dólar a $1.500, no pueden militar preocupación", lanzó.
El funcionario también ratificó la normalización del mercado de cambios. "Hoy no hay cepo. Cualquiera que quiera comprar dólares lo puede hacer sin las peripecias del pasado", dijo.
El caso Adorni y la mirada hacia las elecciones presidenciales
Caputo se quejó por la cobertura mediática del caso Manuel Adorni. Sostuvo que ese episodio desplazó de la agenda pública noticias económicas que el Gobierno pretendía instalar.
"Si mirás el caso Adorni, se combinó con un shock externo brutal que fue la guerra en Medio Oriente. Ahí tocamos el mínimo en el riesgo país a título fiscal, la inflación para abajo. Entonces, cuando miro los datos, digo, no parece estar afectando", afirmó.
Luego profundizó su crítica al periodismo. "Cada vez nos parecemos a un país donde los problemas políticos se dirimen en la política o la Justicia, pero sin tanto impacto en lo económico", señaló.
"Lo que sí, tapó un poco las buenas noticias económicas. No tenemos una buena relación con el periodismo: desde el primer día padecimos esto. Si no era Adorni, seguramente iban a encontrar otra cosa", agregó el ministro.
Ante una consulta sobre una eventual corrida financiera en 2027, Caputo separó sus expectativas personales del trabajo del equipo económico. "Una cosa es lo que yo creo, y otra es para lo que trabajo. En el equipo económico somos tremendamente optimistas y no creo que eso pase. De todos modos, trabajamos preparándonos como si lo peor fuera a pasar", dijo.
El ministro volvió a exhibir confianza sobre la marcha de la economía. "No estoy diciendo que vamos a ser Suiza o Estados Unidos pero van a ser nuestros mejores 18 meses. Lo muestran los datos, estamos en récord de PBI, exportaciones, consumo, bajó el riesgo país", sostuvo.
También dejó una definición política de cara a las elecciones presidenciales: "Hoy tenés a la economía creciendo, no hay piquetes y hay menos regulaciones. Creer que en su mayoría la gente va a votar por volver al pasado es una subestimación a la ciudadanía".