La City es optimista con los nuevos créditos hipotecarios y evalúa cómo pueden impactar en tasas
Puntos importantes
El Gobierno busca impulsar el acceso a la primera vivienda y la construcción, por lo que el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, anunció un mecanismo para que los bancos puedan otorgar créditos hipotecarios que ajustan por UVA, con un fondeo más barato y a largo plazo para las entidades. Hecho que fue bien visto por los economistas relevados por iProfesional, que también explicaron las ventajas y cómo impactará en las tasas de interés.
En concreto, el Gobierno inyecta un total de $2 billones de Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), en un programa de licitación de tramos de $200.000 millones de plazos fijos UVA, que son los depósitos que ajustan por inflación con un encaje requerido mínimo de 90 días más una renta adicional, para impulsar créditos hipotecarios a 15 años, para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de primera vivienda para personas humanas.
La tasa mínima del FGS para depósitos a 1 año será de UVA más 2,50%, mientras que para depósitos a 5 años se aplicará, como base, el ajuste de UVA más 4,5% anual.
En tanto, el tope máximo de tasa al cliente final requerido será el índice UVA más 7,50% anual.
Así, las entidades tienen un máximo de 90 días corridos desde la constitución del depósito para colocar los préstamos, cuyo limite más alto es el equivalente de hasta 150.000 UVA.
Como referencia, los $2 billones anunciados equivalen al 40% de lo otorgado el año pasado y hasta el 70% de lo estimado para este año.
La mirada del mercado sobre los nuevos créditos hipotecarios
Para los distintos economistas consultados por iProfesional, este lanzamiento de créditos hipotecarios es positivo, debido a que les permite "calzar" a los bancos las tasas de interés y los plazos. Es decir, se considera que es un fondeo relativamente barato y largo a los bancos, para aumentar la cantidad de crédito, permitiendo a las entidades financieras ajustar al plazo fijo UVA con los hipotecarios.
"Creo que esta medida va a impulsar más el volumen de crédito, que las tasas", considera Fausto Spotorno, economista de OJF, la consultora de Orlando Ferreres.
Por su parte, Camilo Tiscornia, economista y director de C&T Asesores, sentencia: "Me parece que es un gran anuncio, sobre todo porque el uso del FGS para créditos hipotecarios recupera la función original de canalizar ahorro a largo plazo, ya que el Gobierno fijó una rentabilidad mínima para el FGS y un techo a las tasas bancarias (7,5%), lo que aportará previsibilidad ante la escasez de liquidez extendida en el mercado".
Por eso, explicó que los bancos competirán por adjudicarse los fondos en licitaciones ofreciendo las mejores condiciones, debido a que deben asumir, además, el 100% del riesgo crediticio.
Entonces, Tiscornia concluyó que si las entidades financieras consideran adecuada la tasa determinada, el esquema servirá efectivamente para moderar los costos del financiamiento hipotecario. Es decir, le pondrán "un techo".
En tanto, Marcelo Bastante, analista de mercado y experto en bancos, completa: "Es una medida muy positiva, pues para poder prestar créditos hipotecarios a 20 o 30 años los bancos necesitan fondeo estable y a plazo. Es que, hoy día, las entidades se fondean con depósitos a plazo fijo a 30 días, por eso una medida de estas características les aporta un recurso a los bancos que los dota de estabilidad".
Para Federico Machado, economista de Economía Open, "sin duda, el objetivo es aumentar la cantidad de crédito, permitiendo a los bancos calzar plazo fijo UVA con hipotecarios, lo cual lo veo muy bien".
Según Darío Rossignolo, economista y profesor de Finanzas Públicas en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA): "La utilización de los fondos del FGS para impulsar el crédito había sido sugerida desde varios ámbitos. Dado que es un sistema de reparto, esos fondos no respaldan las jubilaciones y, además, su composición hace que dependa de la solvencia fiscal. No implican mayor gasto público y, aún con límites, pueden ser utilizados como medida reactivante, aumentando la oferta crediticia, lo que podría impulsar hacia abajo las tasas activas".
Nuevos créditos hipotecarios: cómo impactará en las tasas
Para los economistas relevados por iProfesional, el efecto será muy leve en las tasas de interés, ya que apunta a que coincidan los diversos plazos y la disponibilidad de dinero.
Al respecto, Lucía Balero, consultora de inversiones de Quaestus Advisory, acota: "El FGS le daría fondeo relativamente barato y largo a los bancos, lo cual es más oferta de crédito y, en teoría, empuja las tasas para abajo. Pero el tope que fijaron es UVA más 7,5%, pero el Banco Nación ya presta al 6,7% anual, así que el techo no aprieta a nadie".
Por otro lado, esta experta detalla que el monto otorgado "es chico como para mover la aguja", debido a que arranca con $200.000 millones, que alcanza para unas 1.800 familias, y el programa completo es de $2 billones.
"Lo que sí arregla es el plazo: hoy los bancos prestan a 25 años con depósitos a 30 días, y ese es el cuello de botella real", puntualiza Balero.
Para Machado, este programa anunciado por Caputo busca que los bancos "transfieran recursos de la deuda de corto plazo del estado (más que nada LECAP) a deuda hipotecaria. Si tiene éxito, los bancos deberían reducir su exposición al sector público. Eso debería traer suba de tasas, aunque también puede ser que el BCRA inyecte liquidez comprando esos títulos y mantenga las tasas en los niveles actuales".
En esta línea, desde el equipo de research de Puente, aseguran: "Dado que los fondos del esquema tendrán asignación específica, podría haber un impacto en las tasas pasivas de los bancos, así como de un menor rollover en las licitaciones del Tesoro, pero creemos que ambos fenómenos tendrán un efecto marginal".
La explicación que brinda Bastante aclara la situación: "No creo que sea tanto un tema de tasas, sino de plazos y disponibilidad de las líneas. Incluso, no creo que esta medida genere una baja abrupta en las tasas, y me parece que la medida está más orientada a resolver el descalce de plazos que se produce entre un crédito a 30 años financiado con un depósito a corto plazo, más que a bajar los intereses".
Es decir, el problema a solucionar por el Gobierno es, más que nada, un tema de calce de tasas y de plazos.
"Un banco puede tener liquidez hoy, pero para otorgar un crédito a 30 años no necesita liquidez inmediata, necesita un financiamiento a largo plazo que permita sustentar ese crédito. Por eso, si tiene liquidez hoy, eso le permite otorgar un crédito, pero si el crédito está financiado con depósitos a 30 días, si al mes hay una corrida de depósitos, el banco no tiene liquidez para pagar esos depósitos porque lo tiene prestado a 30 años", grafica Bastante a iProfesional.
Por otro lado, menciona que los préstamos hipotecarios están otorgados en pesos más UVA, y los depósitos están a tasa en pesos. Por ende, "hay un descalce entre la moneda del crédito (ajustable por UVA) y la del depósito, que es una tasa nominal en pesos. Por eso, la propuesta de economía apunta a mitigar estos dos riesgos, es decir el descalce del plazo y el descalce de moneda", completa.
Para Federico Zerba, jefe de economía sectorial del Instituto de Economía Sectorial (IES), la medida "beneficia a los bancos al mejorar la calidad de su fondeo, aportando certidumbre de plazos y reduciendo encajes del 45% al 3,5%. Esto permite prestar casi la totalidad de los fondos adjudicados y reduce el riesgo ante eventos como las elecciones. No obstante, las tasas no bajarían significativamente, ya que el tope del 7,5% deja un spread justo tras considerar gastos e impuestos. Las entidades mantendrían una competencia acotada en el rango del 6,5% al 7,5%".
En definitiva, "eso no necesariamente implica que baje la tasa, pues el objetivo es justamente reducir los descalces de plazo y tasa", concluye Bastante.