El riesgo país cae 3,8% tras doce ruedas de subas y toca los 604 puntos

El riesgo país corta una racha de doce ruedas en alza y baja a 604 puntos, mientras bonos y acciones argentinas recuperan terreno
El riesgo país cae 3,8% tras doce ruedas de subas y toca los 604 puntos

Los activos argentinos intentan recuperar terreno este martes después del fuerte castigo recibido en la rueda anterior. En Wall Street, las acciones locales avanzan y los bonos registran subas de hasta 0,8%, mientras el riesgo país cae 3,8% hasta los 604 puntos básicos.

La mejora llega después de una racha de doce ruedas consecutivas en alza para el indicador de JP Morgan. Durante el lunes, el índice había llegado a superar los 640 puntos, aunque finalmente terminó la jornada en 628.

El repunte de la deuda argentina contrasta con el comportamiento prácticamente estable de los bonos correspondientes al promedio de los mercados emergentes. En promedio, los títulos argentinos suben 0,6% este martes.

Acciones argentinas recuperan terreno tras las fuertes bajas y los bancos lideran

La recuperación también se observa entre las compañías argentinas que cotizan en Wall Street. Después de una jornada particularmente negativa, en la que algunos papeles habían llegado a perder más de 8%, este martes aparece una recuperación.

Los bancos encabezan las subas, con avances de alrededor del 2%. En la Bolsa porteña, el Merval medido en dólares gana 0,5%. Pese a la mejora de la jornada, el balance mensual continúa en terreno negativo y el índice se encamina a terminar septiembre con una baja cercana al 9% en moneda dura.

El dólar mayorista opera a $1.525

El mercado cambiario muestra movimientos más acotados. El dólar mayorista se negocia a $1.525, apenas por encima del cierre registrado el lunes.

Operadores señalaron que durante la jornada anterior se produjo una fuerte intervención del Banco Central para contener el avance de la cotización. En el segmento minorista, el dólar se mantiene en $1.545 en las ventanillas bancarias.

De esta manera, la rueda deja una mejora simultánea en bonos y acciones argentinas y permite que el riesgo país interrumpa su prolongada escalada, aunque el resultado acumulado de septiembre continúa mostrando pérdidas importantes en la Bolsa medida en dólares.

Reservas y dólar, dos datos que siguen bajo la lupa

En paralelo al comportamiento de los mercados, los inversores también siguen la evolución de las reservas internacionales. La semana pasada, las tenencias del Banco Central cerraron en u$s48.245 millones, luego de que la autoridad monetaria no realizara compras netas de dólares y afrontara un pago al Fondo Monetario Internacional.

El nivel de reservas se convirtió así en otro de los datos observados por el mercado, especialmente en un contexto de mayor atención sobre la capacidad del Banco Central para acumular divisas. La dinámica cambiaria y la disponibilidad de dólares forman parte de las variables que los operadores siguen para evaluar el escenario financiero local.

El dato se suma a una jornada en la que los activos argentinos muestran una recuperación, aunque el balance de septiembre todavía permanece negativo para la Bolsa porteña medida en moneda dura.

Por qué las tasas de EE.UU. afectan a los activos argentinos

Uno de los factores que venía condicionando a los activos argentinos era el escenario financiero internacional. La suba de las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos elevó el rendimiento de las inversiones consideradas de menor riesgo y volvió más exigente al mercado para los papeles argentinos.

En un análisis publicado por iProfesional el 25 de septiembre, Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil, había señalado que el rendimiento del bono estadounidense a cinco años había superado el 5%, un nivel que no alcanzaba desde 2007. En ese contexto, los inversores pasaban a exigir una mayor rentabilidad para mantener posiciones en activos argentinos.

A esta presión externa se sumaba el escenario local. Matías Migliore, de Balanz, advertía entonces que la incertidumbre electoral ya comenzaba a reflejarse en la deuda. Una muestra de ese movimiento era la brecha de rendimiento entre los bonos AO27 y AO28, que había pasado de unos 400 a 700 puntos básicos en pocos días.