El riesgo país volvió a 650 puntos y alcanzó su nivel más alto desde noviembre 2025
El riesgo país argentino quebró la barrera de los 650 puntos básicos durante las primeras jornadas de octubre. Es el nivel más elevado desde noviembre de 2025, según el índice que elabora JP Morgan.
La suba fue intensa. El indicador acumuló un avance cercano al 7% en apenas dos ruedas de este mes. Los bonos soberanos, por su parte, registraron movimientos dispares: algunos cayeron hasta 1,8%.
El cierre de septiembre había dejado al riesgo país en 607 puntos. Pero el arranque de octubre cambió el panorama. El 1° del mes terminó en 636 unidades, con una suba diaria de 4,8%. Durante la semana, llegó a tocar los 642 puntos.
La escalada combina dos fuerzas. Por un lado, factores internacionales que afectan a todos los mercados emergentes. Por otro, elementos propios de la economía argentina: las necesidades de financiamiento en dólares y la incertidumbre asociada al escenario político de cara a 2027.
Qué es el riesgo país y por qué importa tanto
El riesgo país mide cuánto más deben pagar los bonos de un país respecto de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Esos bonos estadounidenses son considerados la inversión más segura del mundo, por eso funcionan como referencia.
Cuando sube el riesgo país, significa que los inversores exigen mayor rentabilidad para comprar deuda argentina. Esa mayor exigencia refleja desconfianza o percepción de peligro.
El impacto es directo sobre las finanzas públicas. Una mayor tasa de rendimiento implica un costo más alto para que el Gobierno acceda al crédito en los mercados internacionales. Si Argentina necesita emitir nueva deuda, deberá ofrecer tasas más elevadas para atraer compradores.
El factor externo que empujó al alza: tasas de Estados Unidos
Las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense volvieron a ubicarse en niveles elevados durante las últimas ruedas. El rendimiento del título a 10 años superó el 5,2%, un pico que no se registraba desde hacía casi dos décadas.
Ese movimiento tiene efecto dominó. Cuando aumentan los rendimientos de los bonos estadounidenses, sube la denominada tasa libre de riesgo. Los activos de países emergentes deben entonces ofrecer una rentabilidad mayor para resultar competitivos.
Los bonos argentinos no escapan a esa lógica. Si un inversor puede obtener 5,2% en un bono del Tesoro de Estados Unidos —considerado seguro—, exigirá bastante más para colocar su dinero en títulos de Argentina, que tienen mayor riesgo. Ese diferencial es justamente lo que mide el riesgo país.
El 1° de octubre, los títulos soberanos argentinos en dólares registraron bajas de alrededor de 1% en promedio. El riesgo país, en simultáneo, trepó hasta 636 puntos.
Los factores locales que agravan el panorama
Al efecto de las tasas internacionales se suman problemas específicos de la Argentina. Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que el mercado incorpora una mayor prima de riesgo por tres motivos locales.
Primero, la dinámica de las reservas del Banco Central. Segundo, las dudas sobre el financiamiento en dólares previsto para 2027. Tercero, el escenario político.
Los inversores, en ese contexto, tienden a privilegiar instrumentos de menor plazo. También exigen mayores rendimientos para mantener posiciones en deuda argentina. El resultado es previsible: cuando aumenta el rendimiento requerido, el precio de los bonos existentes tiende a bajar.
El economista Gustavo Ber señaló que algunos operadores consideran que un riesgo país superior a los 600 puntos podría representar un nivel elevado respecto de la evolución reciente. Al mismo tiempo, advirtió sobre el desafío que representan las tasas internacionales más altas para el programa de financiamiento argentino.
Cómo reaccionaron los bonos argentinos ante la suba del riesgo país
La escalada del riesgo país estuvo acompañada por una nueva caída de los bonos soberanos durante las primeras ruedas de octubre. Los títulos de deuda argentina operaron con pérdidas generalizadas.
De acuerdo con el análisis de PPI citado en el mercado, los bonos Globales de corto plazo retrocedieron entre 0,5% y 0,7%. Las bajas fueron más pronunciadas en los títulos de mayor duración: llegaron a entre 1,6% y 1,8%.
La caída de los precios disparó las tasas internas de retorno (YTM). Los bonos GD29 y GD30 finalizaron con rendimientos de aproximadamente 10,2% y 10,9%, respectivamente. El resto de la curva se ubicó entre 11,7% y 12,1%.
La relación entre precio y rendimiento es inversa. Cuando un bono baja de precio, su rendimiento implícito aumenta. Por eso, un incremento de las tasas de los bonos argentinos suele reflejarse automáticamente en una suba del riesgo país.
Qué dijo Luis Caputo sobre la escalada del riesgo país
El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó parte del reciente incremento del riesgo país a factores externos. Entre ellos mencionó la evolución del petróleo y el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos.
También incluyó el componente electoral como uno de los elementos que inciden sobre las decisiones de los inversores. Caputo realizó estas declaraciones en París, durante el cierre de la Argentina Week. Allí mantuvo reuniones con inversores junto con el presidente Javier Milei y otros funcionarios.
Según el ministro, las tasas estadounidenses de largo plazo se encuentran en niveles que generan un impacto sobre los mercados internacionales. También señaló que la evolución de otras economías de la región modificó sus perspectivas de crecimiento durante el año.
Caputo sostuvo que esos movimientos tienen efecto directo sobre los activos financieros argentinos. En paralelo, afirmó ante inversores que el Gobierno considera que el riesgo asociado a las próximas elecciones no debería ser interpretado como un impedimento para invertir en Argentina.
En su exposición durante la Argentina Week, sostuvo que el país atraviesa un proceso de transformación económica. Destacó la evolución de las cuentas fiscales y de la inflación como señales positivas para el mercado.
El riesgo país acumula una escalada fuerte desde julio
El nivel actual de 650 puntos básicos contrasta fuertemente con el registrado durante julio. En ese mes, el riesgo país había descendido hasta ubicarse en torno a los 400 puntos básicos.
Desde ese mínimo, el indicador comenzó una trayectoria ascendente que no se detuvo. Superó nuevamente los 600 puntos durante septiembre. El 28 de ese mes alcanzó los 642 puntos.
Septiembre cerró con una suba mensual de 25,2%. Con el movimiento registrado durante las primeras ruedas de octubre, el riesgo país volvió a ubicarse en niveles que no se observaban desde fines de 2025.
La evolución del indicador dependerá de múltiples factores en los próximos meses. Las condiciones financieras internacionales seguirán siendo determinantes. El comportamiento de las reservas del Banco Central, también.
Las necesidades de financiamiento del Tesoro representan otro elemento clave. Además, las señales que surjan del escenario político y económico argentino incidirán sobre las decisiones de los inversores. El riesgo país seguirá siendo un termómetro sensible de todas esas variables.