Huida de Bolsonaro suma tensión y esperan señal de Lula para rebote en acciones y CEDEARs
Puntos importantes
Brasil no para de dar sorpresas: ahora, Flávio Bolsonaro, que hasta hace unas horas estuvo a un paso de ser el próximo Presidente, escapó del país para exiliarse en Estados Unidos, protegido por Donald Trump. El mercado observa la escena. Si bien no es la principal preocupación de los inversores ni el factor número uno que hoy afecta a los activos brasileños, las tensiones políticas agregan ruido y no colaboran con una recuperación tras el derrumbe postelectoral. El mercado argentino, contagiado, sigue muy de cerca el minuto a minuto, con foco en los CEDEAR.
De hecho, en las primeras horas de este martes los activos brasileños ensayaron un rebote: el Bovespa, principal índice de acciones del país vecino, operaba más de 1% arriba, pero el impulso se fue diluyendo con el paso de las horas y terminó la jornada con una baja de 0,5% respecto al cierre anterior. La pérdida se suma al derrumbe de casi 14% que registró el lunes, tras el sorpresivo resultado electoral que determinó la reelección de Lula da Silva.
No todo el mercado le asigna peso a la huida de Bolsonaro. Algunos desestiman el hecho y se centran únicamente en las primeras señales que dará Lula respecto a lo que será su próxima gestión, pero en el mercado brasileño varios operadores financieros estiman que la noticia influyó de manera negativa este martes en el comportamiento de los activos. De acuerdo con estos últimos, se trataría de un ruido adicional, que genera más incertidumbre, la cual se mantendría hasta que baje la espuma.
Sobre todo, desde el punto de vista de la gobernabilidad: hace pocas horas Bolsonaro fue elegido por casi la mitad de la población brasileña y la orden judicial de detención en su contra y posterior huida del país podría generar malestar social, que eventualmente el oficialismo deberá encargarse de atenuarlo. Los analistas, en tanto, siguen de cerca la evolución de los sucesos, las respuestas de la oposición y, sobre todo, las primeras señales que dará el mandatario reelecto sobre el plan fiscal que aplicará a partir del próximo año y los miembros que conformarán el gabinete en la nueva gestión.
El mercado sigue el minuto a minuto de la tensión en Brasil
"Que una elección presidencial transcurra con anomalías y pocas horas después se proceda judicialmente contra el candidato derrotado (Bolsonaro), no sirve precisamente para reforzar conceptos democráticos y republicanos. Estos conceptos son indispensables para generar la confianza en todo el mercado: empresarios, inversores y consumidores. Es una pena que nuestro vecino clave haya salido de la elección presidencial con más dudas que certezas", resalta Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment.
De acuerdo con Chialva, los inversores esperan las primeras señales de Lula respecto a lo que será su cuarto mandato. De ser positivas, podría haber un rebote en los activos bursátiles. Estima que la tensión financiera del país vecino podría aplacarse si el mandatario se inclina por el "centrão" y le da el manejo de la economía a su vicepresidente, Geraldo Alckmin. Si se inclina hacia la izquierda, advierte, la situación podría empeorar: más devaluación de la moneda y aceleración de la inflación.
El asesor financiero Gustavo Ber no descarta que el fallido rebote de los activos financieros de este martes esté relacionado con las noticias sobre el exilio de Bolsonaro. Si la tensión alrededor de este tema se mantiene o escala, estima, el mercado bursátil podría sentirlo: sostiene que no es una buena señal para los inversores que esto suceda justo después de las elecciones.
"Hay que esperar para ver qué pasará con Bolsonaro: si termina en un hecho más bien personal o si los partidos de derecha se solidarizan y polarizan. Hay que seguirlo en los próximos días. Creo que el mercado brasileño se verá afectado si llegara a detectar problemas de gobernabilidad. La polarización política, en un escenario de debilidad del oficialismo en el Congreso, no es buena", agrega el analista económico internacional Marcelo Elizondo, presidente de International Chamber of Commerce (ICC) en Argentina.
El mercado argentino, con los ojos puestos sobre Brasil
El mercado argentino tiene los ojos puestos sobre Brasil: además de ser el principal socio comercial y la cercanía geográfica, los movimientos de aquel mercado impactan en el nuestro. De hecho, el derrumbe brasileño del lunes (las acciones se desplomaron hasta 50%) arrastró al mercado argentino y el riesgo país trepó por encima de 750 puntos. Asimismo, la celebración brasileña que hubo posterior a la primera vuelta, con la ventaja de Bolsonaro, contagió de manera positiva a nuestros activos. Por lo tanto, lo que ocurra allá, cuando el movimiento es fuerte, nos importa.
Además, muchos inversores locales, tanto mayoristas como minoristas, están "comprados" en activos financieros brasileños. En el caso de los minoristas, principalmente a través de Cedear. Sobre todo, en las últimas semanas, previo y posterior a la primera vuelta electoral: muchos decidieron subirse al trade, con la expectativa positiva de un giro pro-mercado, que finalmente no sucedió.
"El mercado aguarda señales de moderación fiscal por parte de Lula para recomponer las condiciones de financiamiento, un catalizador que podría ser bien recibido por los inversores. Las primeras pistas podrían llegar con la designación del ministro de Hacienda, donde el vicepresidente Geraldo Alckmin aparece como favorito, y con el proyecto que estudia el equipo económico para obligar a apuntar al centro de la meta fiscal", afirma PPI.
De acuerdo con Delphos Investment, las elecciones en Brasil "se llevaron puestas" a las acciones argentinas justo cuando el mercado local empezaba a mostrar señales de recuperación. El golpe se amortiguó por el repunte del viernes y por la recuperación durante la jornada, de la mano del Bovespa, principal índice accionario del mercado brasileño.
"De fondo, al índice de acciones argentinas le cuesta capitalizar los brotes verdes. El tamaño del mercado local amplifica cualquier shock externo. Un evento en el país vecino alcanzó para torcer una jornada que venía con otro tono. Lo 'bueno', con muchas comillas, es que varias caídas ya estaban pre-compensadas por la suba del viernes y muchas acciones fueron recortando pérdidas a medida que se recuperaba el Bovespa. Los fundamentals vienen dando señales que los precios de los activos todavía no reflejan", sostiene la firma de asesoría financiera.