Arriazu advierte sobre una nueva corrida cambiaria en 2027 y pide a Milei cambios urgentes

El economista alerta por los desequilibrios en la política monetaria y advierte que la inestabilidad podría impactar en inversores y empresas
Arriazu advierte sobre una nueva corrida cambiaria en 2027 y pide a Milei cambios urgentes

Puntos importantes

Checkbox Checked Arriazu alerta crisis 2027 si política monetaria ahoga crédito interno.
Checkbox Checked JP Morgan teme default post-2027 por riesgo político y alto riesgo país.
Checkbox Checked Urge dar crédito y estabilidad para evitar esa crisis inminente.

El economista Ricardo Arriazu lanzó una advertencia que encendió alarmas en el mercado. El riesgo de una corrida cambiaria en 2027 está latente si el Gobierno de Javier Milei no modifica su política monetaria actual. El diagnóstico apunta directo al corazón del problema: la estrategia del Banco Central para acumular reservas estaría asfixiando el crédito interno.

La alerta de Arriazu no llegó sola. Desde JP Morgan sumaron otra señal de preocupación: el riesgo país por encima de los 700 puntos refleja el temor de los inversores a un eventual default después de las elecciones de 2027.

Arriazu expuso su diagnóstico durante el encuentro "De sostener a crecer", organizado por Lantia Capital en Puerto Madero. El evento reunió a unos 150 asistentes, entre ellos directivos de JP Morgan, Toyota y exejecutivos de Mercado Libre y Nubank, según informó Clarín.

Por qué la compra de reservas preocupa a Arriazu

El economista no cuestionó la acumulación de reservas en sí misma. Su crítica apunta a cómo se está haciendo. El Banco Central absorbe recursos que deberían financiar empresas y consumidores, y ese mecanismo podría terminar generando exactamente lo que busca evitar.

"Estoy a favor de que compren reservas, pero no de comprar a costa de destruir crédito interno, porque, si no, genero recesión, desconfianza y una corrida el año que viene, ¿para qué acumulo dólares si yo genero el problema?", planteó Arriazu.

El Banco Central compró dólares al sector privado y transfirió parte de esas divisas al Tesoro para afrontar vencimientos de deuda, pero esa estrategia redujo la cantidad de pesos disponibles para financiar la actividad económica en lugar de acompañar su expansión.

Para Arriazu, Argentina está desaprovechando una oportunidad excepcional. El agro, la energía y la minería podrían impulsar un crecimiento cercano al 5% anual. Sin embargo, la economía crece alrededor del 2%, una brecha que atribuyó principalmente al impacto de la política monetaria sobre el financiamiento.

Los números que revelan la desconfianza estructural

Argentina arrastra una situación que refleja años de inestabilidad. El país mantiene una deuda pública equivalente al 62% del PBI y una deuda privada cercana al 37%. Al mismo tiempo, los argentinos atesoran aproximadamente u$s458.000 M en activos en el exterior.

Esa combinación muestra la persistente desconfianza en las instituciones locales y el temor a nuevos cambios de rumbo económico. Para Arriazu, esa desconfianza podría agravarse si la economía no logra recuperarse con mayor velocidad.

El economista identificó tres pilares necesarios para evitar el escenario de 2027:

  • Más reservas, pero sin ahogar el crédito interno
  • Mayor financiamiento para sostener la actividad y evitar una recesión
  • Señales claras de estabilidad para reducir la incertidumbre de cara a 2027

El pedido de cambio urgente en la política monetaria

Arriazu fue contundente: el Gobierno necesita modificar su estrategia antes de que sea tarde. "Si no logra una recuperación rápidamente, puede afectar la política y la credibilidad y perderemos una oportunidad fantástica", advirtió el economista, quien agregó que un cambio de política monetaria permitiría recuperar la economía.

También dejó una frase que generó eco entre los presentes: "Para eso hay que entender; no estoy seguro de que entienda (el gobierno)". El mensaje apunta a la necesidad de corregir el rumbo sin perder tiempo.

Según su análisis, el Gobierno corre el riesgo de profundizar el estancamiento si continúa retirando liquidez de una economía que necesita financiamiento para expandirse. La falta de crédito podría convertirse en el detonante de una nueva crisis en el año electoral.

JP Morgan suma otra alerta sobre 2027

La preocupación por el escenario electoral también apareció en la exposición de Facundo Gómez Minujín, CEO de JP Morgan para Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay. El banquero fue directo: el riesgo país refleja principalmente las dudas sobre la continuidad del cumplimiento de la deuda después de 2027.

Minujín explicó que Argentina podría haber aprovechado la oportunidad de regresar al mercado internacional cuando el riesgo país rondaba los 400 puntos. Aunque reconoció que el Gobierno consiguió cubrir sus necesidades financieras, la ventana se cerró.

El ejecutivo también comparó la situación argentina con la de Estados Unidos y Brasil. Esos países tienen un riesgo país cerca de los 200 puntos, pese a sus elevados déficits fiscales. La diferencia, según Minujín, radica en el temor a una eventual reestructuración forzosa.

"Si el próximo gobierno entra en default, es por voluntad propia de no pagar", afirmó el CEO de JP Morgan. La frase resume la percepción de los inversores: el problema no es técnico, sino político.

Qué encontró JP Morgan en su gira por Londres

Minujín contó que durante una reciente visita a fondos de inversión en Londres encontró un clima de escepticismo sobre la estabilidad argentina en 2027. Los inversores internacionales miran con desconfianza el horizonte electoral y dudan de que el próximo gobierno mantenga el rumbo económico actual, lo que explica por qué el riesgo país no baja de los 700 puntos pese a los avances en el frente fiscal.

Sin embargo, el banquero también destacó oportunidades. La economía del conocimiento podría generar u$s15.000 M en exportaciones, según sus estimaciones. Como ejemplo mencionó el centro de servicios de JP Morgan en Argentina.

El centro emplea a 4.200 personas y proyecta alcanzar los 5.000 puestos, incluso en un contexto de encarecimiento de los costos en dólares. Para Minujín, ese sector representa una apuesta al talento argentino que trasciende la coyuntura.

Las advertencias de Arriazu y JP Morgan convergen en un punto: 2027 aparece como el año crítico. La pregunta es si el Gobierno tomará las decisiones necesarias para evitar que las alertas se conviertan en realidad.

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