Banco de horas y Reforma Laboral: cómo funcionará y cuántas horas podrá trabajar un empleado por día
El banco de horas es una de las propuestas centrales de la reforma laboral en Argentina para 2026, diseñada para flexibilizar la jornada de trabajo sin que las horas adicionales se paguen necesariamente como extras tradicionales.
En momentos de alta demanda o picos de producción, el trabajador podría extender su jornada, y esas horas adicionales se acumularían en el banco.
En períodos de baja demanda, el trabajador podría usar el tiempo acumulado para tomarse días feriados compensatorios o tener jornadas reducidas, sin que esto implique una disminución de su salario.
Reforma laboral: cómo funcionará el banco de horas
El sistema del banco de horas propuesto en la reforma laboral permite "guardar" horas para usarlas después, bajo la lógica de compensación de tiempos:
- Acumulación: Las horas trabajadas por encima de la jornada habitual no se abonan con recargo del 50% o 100% en el momento, sino que se suman a una cuenta individual del empleado.
- Compensación: Esas horas acumuladas se "devuelven" al trabajador mediante jornadas reducidas, días libres adicionales o descansos programados en periodos de baja actividad.
- Acuerdos: Su implementación dependerá de lo que se establezca en los convenios colectivos de trabajo de cada sector o de acuerdos específicos por empresa.
Cuántas horas se podrá trabajar por día
Aunque el proyecto mantiene el tope de 48 horas semanales, introduce cambios significativos en la distribución diaria:
- Máximo diario: La propuesta permite extender la jornada hasta un límite de 12 horas diarias.
- Descanso obligatorio: Se debe respetar un descanso mínimo de 12 horas consecutivas entre el fin de una jornada y el comienzo de la siguiente.
- Promedio semanal: Para que la jornada de 12 horas sea legal, el promedio de horas trabajadas en un ciclo determinado (por ejemplo, un mes) no debe superar el límite legal de 48 horas semanales.
Este régimen busca que las empresas adapten su fuerza laboral según los picos de demanda, permitiendo trabajar más algunos días a cambio de tener más tiempo libre después.
Beneficios para trabajadores y empresas
Para las empresas, el sistema reduce los sobrecostos de horas extras, permite ajustar la jornada según la demanda y da mayor previsibilidad productiva.
Para los trabajadores, otorga mayor control sobre su tiempo, descansos reales sin pérdida de ingresos y la formalización de un esquema que muchas veces se aplica de manera informal.
Además, la exigencia de un acuerdo colectivo homologado garantiza que el cambio se aplique con respaldo sindical y control estatal, preservando la finalidad protectoria del derecho laboral.
Banco de horas: ejemplo práctico
Una fábrica textil podría pactar que, durante los meses de alta demanda, los empleados trabajen 9 o 10 horas diarias, acumulando las horas extra en el banco de horas.
Durante los meses de menor actividad, esos trabajadores podrán tomarse días libres adicionales o reducir su jornada, compensando el tiempo trabajado sin generar recargos ni pérdida salarial.
En síntesis, la reforma no elimina el pago de horas extras, pero abre la puerta a una alternativa más flexible: el descanso compensatorio mediante banco de horas, negociado colectivamente. El desafío estará en cómo cada convenio colectivo adopte esta herramienta y en qué medida logre beneficiar tanto a la productividad como al bienestar del trabajador.