DATO CLAVE

Sucesión o donación: cuánto cuesta cada trámite y qué errores pueden generar juicios familiares

Resolver la manera de transferir bienes puede reducir impuestos, prevenir disputas futuras y evitar errores que ponen en peligro el patrimonio
Por L.C.
LEGALES - 12 de Mayo, 2026

La planificación patrimonial dejó de ser una cuestión asociada exclusivamente a grandes fortunas y comenzó a ocupar un lugar cada vez más frecuente en familias de distintos niveles económicos. El aumento de los costos sucesorios, las demoras judiciales y la intención de evitar conflictos entre herederos impulsaron un crecimiento de las consultas sobre donaciones en vida, especialmente vinculadas a inmuebles.

En ese contexto, especialistas en derecho de familia y en materia notarial advirtieron que no existe una solución única para todos los casos y remarcaron la necesidad de analizar cada situación de manera individual antes de tomar decisiones sobre el patrimonio familiar.

El debate reapareció con fuerza en ámbitos jurídicos e inmobiliarios debido a que muchas personas buscan definir con anticipación el destino de una vivienda, ordenar bienes o simplificar futuras gestiones sucesorias. Sin embargo, detrás de cada decisión aparecen aspectos legales, fiscales y familiares que pueden generar consecuencias a largo plazo.

La abogada especializada en derecho de familia, laboral y propiedad horizontal Cynthia Fernanda Velázquez y la escribana Melisa Casas Cordero, integrante del Colegio de Escribanos porteño, analizaron las principales diferencias entre sucesión y donación, los costos de cada procedimiento y los riesgos que pueden surgir cuando las decisiones patrimoniales se toman sin asesoramiento profesional.

Qué diferencia existe entre una donación y una sucesión

Una de las primeras aclaraciones realizadas por las especialistas estuvo vinculada a la diferencia jurídica entre ambos mecanismos. Mientras la donación se concreta en vida, la sucesión comienza tras el fallecimiento de una persona y comprende la transmisión integral de su patrimonio.

Casas Cordero explicó que la donación constituye un contrato entre personas vivas y requiere la participación tanto del donante como del donatario, es decir, quien entrega el bien y quien lo recibe. Además, ambas partes deben contar con capacidad jurídica para realizar el acto.

"La donación implica un acuerdo entre partes vivas", señaló la escribana, quien agregó que este mecanismo puede aplicarse sobre bienes determinados, como una vivienda, un terreno o dinero.

En cambio, la sucesión constituye un proceso judicial que involucra la totalidad de los bienes, derechos y obligaciones de la persona fallecida. Allí intervienen herederos, abogados, organismos judiciales y registros públicos hasta completar la transferencia patrimonial.

Velázquez explicó que la principal diferencia estructural entre ambas herramientas radica en el momento en que se producen. "La donación sucede en vida y la sucesión empieza después de la muerte", indicó.

La abogada agregó que la sucesión no solo abarca inmuebles, sino también cuentas bancarias, vehículos, inversiones, deudas y otros activos que formen parte del patrimonio del causante.

Por qué crecieron las consultas sobre donaciones en vida

Según explicaron las especialistas, durante los últimos años aumentaron las consultas vinculadas a donaciones familiares, principalmente relacionadas con propiedades.

En muchos casos, padres o madres buscan dejar determinado inmueble a uno de sus hijos antes de tiempo para ordenar el patrimonio o resolver situaciones habitacionales concretas. También aparecen consultas motivadas por el temor a futuras disputas entre herederos o por la intención de evitar procesos judiciales prolongados.

"A veces los padres quieren dejar un inmueble específico a un hijo porque vive allí o porque consideran conveniente resolver la situación anticipadamente", comentó Velázquez.

Sin embargo, las especialistas insistieron en que donar bienes en vida no garantiza automáticamente evitar conflictos posteriores. Según explicaron, cada operación debe analizarse en función de la composición patrimonial y de la dinámica familiar existente.

"La donación no es una solución mágica", sostuvo Casas Cordero, quien remarcó que antes de firmar cualquier escritura resulta necesario evaluar el patrimonio completo y el impacto que la decisión puede tener sobre el resto de los herederos.

Los límites legales para donar bienes

Uno de los aspectos centrales del debate aparece cuando intervienen herederos forzosos, como hijos o cónyuges. En esos casos, la legislación argentina establece límites sobre la parte del patrimonio que puede donarse libremente.

Velázquez explicó que la ley protege determinadas porciones hereditarias y restringe la posibilidad de disponer libremente de la totalidad de los bienes.

En términos generales, cuando existen hijos, dos tercios del patrimonio quedan reservados para ellos como legítima hereditaria y solo un tercio puede destinarse libremente mediante donaciones u otras disposiciones.

Casas Cordero advirtió que las donaciones realizadas en exceso pueden ser cuestionadas judicialmente dentro de una futura sucesión. "Las donaciones pueden ser atacadas judicialmente si afectan la legítima hereditaria", explicó.

Ese tipo de conflictos suele surgir cuando algún heredero considera que otro recibió bienes por encima de la proporción legal correspondiente. Allí comienzan discusiones sobre valuaciones, compensaciones económicas y distribución final del patrimonio.

Qué es el usufructo y por qué se utiliza en las donaciones

Dentro de las herramientas más utilizadas en operaciones de donación aparece la reserva de usufructo, una figura legal que permite transferir la propiedad de un inmueble sin perder el derecho a utilizarlo.

Según explicó Casas Cordero, el usufructo permite que la persona continúe viviendo en la propiedad o incluso pueda alquilarla y percibir la renta correspondiente, aun después de haber donado el bien.

Esta modalidad suele utilizarse en viviendas familiares donde los propietarios buscan organizar anticipadamente la sucesión, aunque sin perder la posibilidad de seguir habitando el inmueble.

Velázquez remarcó que uno de los errores más frecuentes ocurre cuando las personas donan propiedades sin reservar ese derecho. "Ahí pueden quedar desprotegidas", advirtió.

La abogada señaló además que el usufructo brinda mayor previsibilidad frente a eventuales cambios familiares, económicos o personales que puedan surgir con el paso del tiempo.

Presiones familiares y decisiones patrimoniales

Otro de los puntos analizados estuvo relacionado con las situaciones de presión familiar que pueden atravesar adultos mayores en torno a donaciones o transferencias de bienes.

Velázquez afirmó que muchas veces aparecen conflictos donde hijos o familiares intentan acelerar decisiones patrimoniales para evitar futuros costos sucesorios o garantizar determinadas ventajas económicas.

"No estamos obligados a donar", sostuvo la abogada, quien remarcó que todas las personas conservan plena capacidad para decidir sobre sus bienes mientras no exista una declaración judicial que indique lo contrario.

Según explicó, en algunos casos adultos mayores terminan atravesando situaciones de angustia o tensión familiar vinculadas a la insistencia para firmar escrituras o transferencias.

La especialista insistió en que cada persona tiene derecho a decidir libremente qué hacer con su patrimonio y cuándo hacerlo, sin condicionamientos externos.

Cuánto cuesta hacer una sucesión en Argentina

El aspecto económico aparece como uno de los factores que más influye al momento de evaluar si conviene realizar una donación o esperar una futura sucesión.

Velázquez explicó que una sucesión puede implicar honorarios legales que oscilan entre el 6% y el 20% del valor del bien, además de gastos judiciales, informes registrales, tasas y costos notariales.

A eso se suman las distintas etapas procesales necesarias para completar el trámite, como la apertura del expediente, la publicación de edictos, la declaratoria de herederos y la inscripción final de los bienes.

Según indicaron las especialistas, cuando existen desacuerdos familiares o diferencias sobre la valuación de los inmuebles, las sucesiones pueden extenderse durante meses o incluso años.

"Muchas veces las discusiones pasan por las valuaciones de los inmuebles, entre valor fiscal y valor de mercado", explicó Velázquez.

Qué gastos implica realizar una donación

Las donaciones también generan costos, aunque en determinados casos pueden resultar inferiores a los de una sucesión tradicional.

Casas Cordero explicó que en la Ciudad de Buenos Aires las donaciones no tributan impuesto de sellos, uno de los conceptos más relevantes dentro de las escrituras inmobiliarias.

Los gastos suelen calcularse sobre la valuación fiscal del inmueble e incluyen honorarios notariales, aportes profesionales y tasas registrales.

En la provincia de Buenos Aires, además, rige el impuesto a la transmisión gratuita de bienes, que alcanza tanto a herencias como a donaciones.

Las especialistas aclararon que el costo final depende del tipo de bien, su valuación y la jurisdicción donde se realice la operación.

Conflictos hereditarios y disputas entre herederos

Otro aspecto señalado por las especialistas estuvo relacionado con los conflictos familiares que pueden surgir aun cuando existan donaciones realizadas en vida.

Según explicaron, los bienes donados vuelven a computarse dentro de la sucesión para verificar si se respetaron las proporciones legales correspondientes a cada heredero.

"Se analiza cuál era el patrimonio total y cuánto recibió cada heredero", indicó Casas Cordero.

En ese contexto suelen aparecer discusiones vinculadas con el valor de los inmuebles, diferencias entre herederos y eventuales compensaciones económicas.

Velázquez explicó que muchas sucesiones se prolongan justamente por desacuerdos sobre la distribución patrimonial o por cuestionamientos sobre donaciones previas.

La importancia del asesoramiento profesional

Sobre el cierre, ambas especialistas coincidieron en que ninguna decisión patrimonial debería tomarse únicamente por presión familiar, temor a futuros costos o tendencias del mercado.

Velázquez sostuvo que organizar el patrimonio puede resultar útil, aunque remarcó que las discusiones sobre herencias no deberían ocupar el centro de los vínculos familiares.

Por su parte, Casas Cordero recomendó evaluar cada caso de manera individual y analizar si la persona realmente está dispuesta a desprenderse del bien y bajo qué condiciones desea hacerlo.

Las especialistas remarcaron que tanto la donación como la sucesión poseen ventajas, costos y riesgos distintos, por lo que el análisis previo resulta indispensable antes de firmar cualquier operación.

Finalmente, Velázquez resumió el eje del debate al señalar que las personas no deben sentir obligación de donar sus bienes, sino decidir con información, libertad y asesoramiento adecuado sobre el destino de su patrimonio.

Te puede interesar

Secciones