La mayor productora de papel cierra balance con cifras clave sobre su deuda y facturación
El "operativo rescate" de Celulosa Argentina en el marco de una venta por un valor simbólico, permitió el desembarco de Esteban Nofal en la mayor productora de papel del país.
A través de esta operación, que se concretó el año pasado, el empresario se hizo cargo de una deuda de u$s128 millones y comenzó a montar un operativo de rescate para evitar la quiebra definitiva de la compañía.
El deal se concretó bajo el paraguas judicial de un concurso preventivo de acreedores y permitió la supervivencia del gigante de este sector, que produce casi la mitad del papel del país.
En concreto, el titular del grupo CIMA adquirió el 45,5% del capital social (comprando las participaciones de Douglas Albrecht, José Urtubey y Juan Collado) y asumió la responsabilidad de sanear un millonario pasivo.
La empresa llegó a este punto crítico tras reportar pérdidas que superaron los $102.000 millones en su último ejercicio, con sus plantas de Capitán Bermúdez (Santa Fe) y Zárate (Buenos Aires) operando al mínimo o directamente paralizadas por falta de capital de trabajo.
Apenas desembarcó, Nofal activó un "salvataje financiero" inmediato con una inyección de liquidez "disfrazada" como un préstamo personal de u$s18 millones para recomponer el capital de trabajo y normalizar el pago de salarios.
Al mismo tiempo, logró poner en marcha nuevamente la planta de Capitán Bermúdez para asegurar el abastecimiento del mercado interno, aprovechando que la empresa es una de las pocas en el mundo con integración total desde el árbol hasta la resma de papel.
Pesada herencia
Para este año, contempla volver a los mercados internacionales, aprovechando que la empresa es una de las pocas en el mundo con integración total (desde el árbol hasta la resma de papel).
Sin embargo, la empresa todavía sigue dando malas noticias desde el punto de vista financiero como consecuencia de los años de desmanejo que acumula.
Por lo menos así se desprende de analizar el balance del período de nueve meses finalizado el 28 de febrero pasado que la compañía acaba de presentar ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).
El documento refleja los estados financieros separados y consolidados a esa fecha y la situación económica y financiera del grupo.
El informe menciona que entre octubre y noviembre del año pasado se pusieron en funcionamiento las unidades productivas de Capitán Bermúdez y Zárate, de acuerdo con el plan de reactivación y gracias al financiamiento provisto por el nuevo controlante.
Agrega que la capacidad productiva de Celulosa Argentina actual se encuentra 100% operativa, luego de haber estado aproximadamente tres meses inactiva.
Pero el balance informa además una pérdida integral de $86.534 millones contra una de $51.670 millones obtenida en el mismo período del ejercicio anterior.
Es decir, el rojo de la empresa se incrementó en $34.864 millones entre ambos lapsos, además de que sus ingresos de $104.190 millones cayeron un 59% respecto al mismo período del ejercicio anterior.
En tanto, el costo de ventas se contrajo un 44%, alcanzando $139.988 millones, mientras que el resultado bruto fue negativo en $35.908 millones.
Del mismo modo, los ingresos por actividades ordinarias disminuyeron un 60%, mientras los costos de ventas no acompañaron la misma disminución, cayendo un 43% como consecuencia de la inelasticidad de la mayor parte de los costos fijos de las plantas industriales, que estuvieron sin actividad en gran parte del año pasado.
Subsidiaria en crisis
Por lo tanto, la facturación de papel ascendió a $15.451,7 millones, mientras que para el mismo período del ejercicio anterior fue de $19.142 millones, producto de su actividad como distribuidora.
En tanto su controlada, Forestadora Tapebicuá, registró una facturación de $3.436 millones, mientras que en el mismo período del ejercicio anterior fue de $19.704 millones, sufriendo una fuerte caída del orden del 83%.
En el documento se explica que "dicha caída se explica por la paralización de la producción desde el 11 de agosto de 2025, situación que se mantiene hasta la fecha".
De hecho, durante el período bajo análisis sólo se vendieron productos que se mantenían en stock después del cese de producción, lo cual muestra una situación económica y financiera desfavorable para Tapebicuá, con su capital de trabajo que ha disminuido significativamente.
Debido a esta situación y ante la imposibilidad de hacer frente a sus obligaciones financieras, el Directorio de la subsidiaria decidió solicitar la apertura del Concurso Preventivo el pasado 23 de diciembre ante el Juzgado N° 14, Secretaría N° 27.
El 19 de febrero pasado, se dictó su apertura y se estableció como fecha límite el 17 de junio próximo para que los acreedores presenten ante la sindicatura los pedidos de verificación de créditos, y hasta el 13 de agosto para la presentación del informe individual.
En el marco de este proceso, todas las opciones para reactivar la operación industrial de Forestadora Tapebicuá S.A.U. están siendo evaluadas.
Restablecer márgenes
Como consecuencia de esta situación y del escenario global del grupo, el resultado operativo de Celulosa arrojó una pérdida de $54.711 millones en el período actual, frente a una de $30.437 millones en el mismo período del ejercicio anterior.
También los Ingresos financieros cayeron un 42%, mientras que la diferencia de cambio neta registró una ganancia de $3.270 millones, sensiblemente inferior a los $34.957 millones del ejercicio anterior.
Es más, el resultado final del período fue una pérdida de $99.629 millones, comparado con una de $51.486,2 millones en el mismo período del ejercicio precedente.
"Desde el reinicio de las operaciones industriales a fines de octubre de 2025 y a excepción de paradas programadas, las plantas de Celulosa Argentina han marchado de manera continua con buenos niveles de eficiencia", asegura el informe que la compañía envió a la CNV.
También se explica que los volúmenes producidos han ido en crecimiento, en línea con la recuperación de sus ventas, aunque se admite que el mercado local sigue deprimido, con una demanda por debajo de la esperada.
"Esta falta de demanda local se ha compensado con un mayor volumen de exportaciones, resultando en un mix de productos equilibrado, pero con márgenes de contribución más acotados", señala el informe.
Escenario superador
En línea con el objetivo del nuevo accionista controlante, de asegurar la competitividad de la compañía en cualquier contexto económico, la empresa ha avanzado en un agresivo programa de reducción de costos.
El plan le ha permitido alcanzar un equilibrio económico incipiente, por lo cual sus ejecutivos aseguran que continuarán trabajando en la misma línea con el objetivo de lograr mejorar la rentabilidad y, por consiguiente, la generación de caja.
"La situación de la sociedad es indudablemente superadora a la que se encontraba meses atrás y que decantó en la presentación en concurso preventivo el 5 de septiembre de 2025, y al posterior cambio de control", destaca el documento.
En este sentido, se agrega que el compromiso central de Nofal "es impulsar la recuperación de la Sociedad, y sostener, preservar y generar el empleo, asegurando así la sostenibilidad de una organización que es parte esencial del patrimonio productivo argentino".
Se añade que "el Directorio y la Gerencia de la Sociedad continuarán enfocándose en consolidar la sustentabilidad industrial, robustecer el esfuerzo comercial, garantizando el abastecimiento de los históricos clientes del mercado local y exportando el remanente".
Sin embargo, se advierten factores macroeconómicos, como la recuperación de la demanda y la política cambiaria, que impactan fuertemente sobre el resultado de los negocios. Por eso, el directorio estima que para lograr la recuperación y sustentabilidad definitiva de la sociedad, "es indispensable que las mencionadas variables evolucionen de manera favorable".