Justina Bustos se aleja de la TV y apuesta por un nuevo negocio gastronómico en Palermo
Justina Bustos amplió su perfil profesional hacia un rubro que poco tiene que ver con los sets de televisión y los escenarios: la gastronomía. Junto a su pareja, Máximo Pardo, transformó un emprendimiento de empanadas que comenzó con ventas por delivery en un negocio con atención presencial en Palermo.
La nueva etapa se concretó con la apertura de Barrito Cantina, en Nicaragua 4618, durante el fin de semana del 12 y 13 de septiembre. El lanzamiento reunió a figuras cercanas a la actriz, entre ellas Lali Espósito y Mery del Cerro, aunque detrás de la inauguración hay una apuesta empresarial que comenzó varios meses antes.
Cómo nació el negocio de Justina Bustos
Barrito no surgió directamente como restaurante. El primer paso fue una marca de empanadas artesanales que funcionaba principalmente mediante delivery.
La pareja se involucró en distintas etapas del negocio y fue construyendo una identidad propia alrededor del producto. Bustos participa en las pruebas de recetas y en el desarrollo de la presentación y el packaging, mientras que Pardo aporta su experiencia previa en gastronomía.
La iniciativa tomó forma durante el embarazo de Bustos y se convirtió en un proyecto compartido con Pardo. La marca comenzó con la venta de empanadas por delivery y luego amplió su propuesta gastronómica. El siguiente paso fue la apertura de Barrito Cantina.
La llegada de su hija Luisa, en enero de 2026, también coincidió con una nueva organización de sus tiempos profesionales. En lugar de depender exclusivamente de los ritmos de las producciones audiovisuales, Bustos encontró en la gastronomía una actividad que desarrolla junto a su pareja.
Qué vende Barrito
La propuesta está construida alrededor de empanadas cocinadas al horno de barro, con una carta que combina sabores tradicionales con alternativas menos habituales.
Entre las variedades aparecen:
- Carne cortada a cuchillo
- Carne picante
- Cordero braseado
- Matambrito de cerdo agridulce
- Provolone con cebolla
- Humita
- Espinaca
- Jamón y queso
- Pollo
El negocio también incorporó pizzas, entre ellas margarita y una preparación con diferentes tipos de cebolla.
El precio para las empanadas era de $4.000 por unidad, mientras que la media docena se ubicaba en $22.000 y la docena en $44.000.
La expansión hacia una cantina busca llevar ese producto de una modalidad basada principalmente en pedidos a una experiencia presencial. La propia Bustos había anticipado que el restaurante tendría una impronta diferente a la primera etapa del emprendimiento.
De un emprendimiento casero a un local en Palermo
El crecimiento de Barrito tuvo además un episodio que ayudó a darle visibilidad a la marca. Durante su visita a Buenos Aires, la cantante española Rosalía recibió una caja de empanadas del emprendimiento y compartió el pedido en sus redes sociales. La selección incluía variedades como jamón y queso, provolone y cebolla, humita y carne picante.
El episodio ocurrió antes de la apertura de Barrito Cantina y le dio exposición a una marca que todavía se encontraba en su primera etapa comercial.
Ahora, con el local de Nicaragua, el proyecto entra en una fase distinta: además de producir y vender empanadas, la pareja cuenta con un espacio físico desde el cual desarrollar la propuesta gastronómica.
Una nueva etapa profesional para Justina Bustos
El emprendimiento suma una dimensión diferente a la carrera de Bustos, que se hizo conocida principalmente por sus trabajos como actriz en televisión, cine y teatro.
Sin embargo, la gastronomía no representa su primera experiencia fuera de la actuación. La actriz también tuvo participación detrás de cámara y en 2020 dirigió el documental Sola en el paraíso, basado en la experiencia que atravesó durante un aislamiento en Mauricio.
En el caso de Barrito, la diferencia está en que se trata de un proyecto comercial desarrollado junto a su pareja y con participación directa en el producto y en la construcción de la marca.
La apertura de Barrito Cantina marca así el siguiente paso de un negocio que empezó con una propuesta acotada de delivery y que ahora busca consolidarse en el competitivo circuito gastronómico de Palermo.