Argentina prevé la compra de tres submarinos con financiación de Francia y Alemania

Tras la tragedia del ARA San Juan, la Armada busca recuperar capacidad submarina. Las propuestas en pugna corresponden a Naval Group y ThyssenKrupp
Argentina prevé la compra de tres submarinos con financiación de Francia y Alemania

A días de concretado el arribo de otra tanda de cazas F-16, y mientras apura la llegada de helicópteros Black Hawk, el oficialismo sigue profundizando el plan de rearme de las fuerzas armadas. En ese marco, el Gobierno nacional mantiene gestiones para recuperar la capacidad submarina de la Armada Argentina, perdida por completo tras la tragedia del ARA San Juan en noviembre de 2017. La operación contempla la adquisición de tres submarinos de ataque de propulsión convencional por un monto de hasta u$s2.300 millones, y la operación contaría con financiamiento internacional.

La confirmación oficial llegó a través del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFFAA), almirante Marcelo Della Nogare, durante una exposición reciente en el Rotary Club de Buenos Aires. El alto mando reveló que Alemania y Francia ofrecieron financiar el 100% de la operación. Ambas naciones respaldaron formalmente a las empresas competidoras para concretar la transacción.

Las opciones técnicas en carpeta

Las alternativas en evaluación para la fuerza de submarinos se concentran en dos astilleros europeos de primera línea, señala el portal especializado Zona Militar. Por un lado, la firma francesa Naval Group compite con unidades de la clase Scorpène. Por el otro, la alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) presentó sus sumergibles diésel-eléctricos de la clase Tipo 209NG.

El almirante Della Nogare calificó a ambos modelos como "excelentes" y confirmó que ambas propuestas cumplen con los requerimientos técnicos del Comando de la Fuerza de Submarinos. El jefe del Estado Mayor Conjunto precisó que los informes técnicos ya fueron elevados al Poder Ejecutivo.

"Estamos ante una decisión de carácter geopolítico y de largo plazo", remarcó Della Nogare. En esa línea, enfatizó que la evaluación militar ya concluyó y que la determinación final recae en el sector político. Ahora, la Casa Rosada deberá definir qué modelo seleccionar o, eventualmente, si decide postergar la adquisición.

El impacto financiero en el presupuesto

En paralelo a las definiciones técnicas, la gestión de Javier Milei viene de dar el primer paso legislativo para avanzar con la adquisición de los sumergibles.

El Gobierno incorporó al proyecto de Presupuesto Nacional 2027 una autorización de crédito público por hasta u$s2.300 millones con destino a la compra de los tres submarinos. La propuesta figura en la segunda página de la planilla anexa al artículo 42 de la norma.

El texto contempla que la operación se instrumentará mediante un préstamo con un plazo mínimo de amortización de tres años.

La planilla presupuestaria, detalló iProfesional en su momento, también suma una autorización por otros u$s1.200 millones para adquirir dos fragatas multimisión destinadas a la base naval de Puerto Belgrano. Entre ambos programas navales, el financiamiento potencial alcanza los 3.500 millones de dólares.

El alcance de la medida es de carácter financiero para habilitar la toma de deuda. La propuesta faculta al Ministerio de Economía a adecuar las condiciones financieras según la disponibilidad del mercado. Y fija la obligación de informar de manera trimestral y fehaciente a ambas cámaras del Congreso sobre el uso de la autorización.

Mar del Plata y el adiestramiento de personal

Las unidades a incorporar tendrán como destino la base naval de Mar del Plata, asiento histórico de la Fuerza de Submarinos. La llegada de los sumergibles exigirá adecuar la infraestructura en tierra y encarar la preparación técnica de las dotaciones.

La formación de los marinos argentinos mantuvo continuidad mediante acuerdos de cooperación regional, precisó Zona Militar. En junio de 2024, la Armada realizó tres semanas de adiestramiento en la base de El Callao, en Perú, a bordo de los submarinos BAP Arica y BAP Angamos. Esas prácticas se profundizaron en julio de 2025 con adiestramientos en simuladores de ataque, periscopio, inmersión y control de averías.

La resolución del contrato militar queda ahora supeditada al debate presupuestario en el Congreso y a la eventual firma formal de los contratos por parte del Gobierno.