Seguinos en las redes
iProfesional | Negocios

Cuánto dinero mueve el Cementerio de la Recoleta entre turismo, mantenimiento y bóvedas

El Cementerio de la Recoleta combina actividad turística, gastos de conservación y un mercado de bóvedas con precios que alcanzan los u$s70.000

01/11/2026
Actualizado 08:16hs

El Cementerio de la Recoleta es uno de los principales atractivos turísticos de Buenos Aires, pero detrás de sus mausoleos históricos también existe un negocio que combina visitas pagas, mantenimiento y un particular mercado inmobiliario. Algunas bóvedas se ofrecen por decenas de miles de dólares, mientras que la conservación de estas construcciones genera gastos periódicos para sus titulares.

Leo Butera, cofundador de La Tribu Emprendedores, puso el foco en los números que rodean al histórico cementerio porteño. En un video, estimó que el mantenimiento de unas 4.800 bóvedas genera más de $966 millones al año y señaló que los ingresos por turismo son considerablemente mayores.

A esos rubros se suma la compraventa de bóvedas: en publicaciones de portales inmobiliarios aparecen unidades ofrecidas por hasta u$s70.000, con capilla y capacidad para 28 ataúdes.

Cuánto recauda el Cementerio de la Recoleta por turismo

El turismo es uno de los principales motores económicos del cementerio. De acuerdo con datos oficiales sobre su actividad, entre enero de 2024 y septiembre de 2025 la recaudación bruta por visitas turísticas superó los $8.580 millones.

Durante ese período, el predio recibió más de un millón de turistas. La cifra muestra la dimensión de un atractivo que combina historia, arquitectura funeraria y recorridos guiados por las tumbas de personalidades de la política, la cultura y la historia argentina.

Cuánto cuesta mantener una bóveda

Además del movimiento turístico, el cementerio tiene gastos vinculados con la administración y conservación de sus construcciones. La Ciudad de Buenos Aires cobra una tasa anual por cada bóveda o panteón, calculada según los metros cuadrados.

Según el trámite oficial del Gobierno porteño, la tasa informada para el Cementerio de la Recoleta asciende a $33.560 por metro cuadrado. El importe corresponde al pago anual obligatorio y es independiente de los gastos que pueda demandar la reparación o el cuidado particular de cada construcción.

El mantenimiento de las bóvedas también implica conservar fachadas, estructuras, mármoles y otros elementos arquitectónicos que, en muchos casos, tienen un importante valor patrimonial.

Bóvedas de hasta u$s70.000 en el mercado inmobiliario

Uno de los datos más llamativos es que las bóvedas también aparecen en portales inmobiliarios. Un relevamiento de publicaciones en Zonaprop difundido en agosto de 2026 identificó ofertas que van desde u$s16.000 hasta u$s70.000.

La diferencia de valores depende de factores como la superficie, la ubicación dentro del cementerio, la capacidad y el estado de conservación. La alternativa más económica relevada tenía unos 3 metros cuadrados y capacidad para ocho féretros. En el extremo superior, una bóveda publicada por u$s70.000 cuenta con capilla, dos niveles subterráneos y espacio para 28 ataúdes.

Sin embargo, no se trata de operaciones inmobiliarias convencionales. El terreno pertenece a la Ciudad y el uso de las bóvedas está sujeto a un régimen específico de concesiones y normas administrativas. Por eso, el valor que aparece en un aviso no representa por sí solo el costo total de disponer de uno de estos espacios.

A la tasa anual de mantenimiento se pueden sumar otros gastos y obligaciones vinculados con la conservación de la construcción y la situación de la concesión.

Más de 200 años de historia en el corazón de Recoleta

El Cementerio de la Recoleta fue inaugurado el 17 de noviembre de 1822 y es considerado el primer cementerio público de Buenos Aires. Ocupa algo más de cinco hectáreas, delimitadas por las calles Junín, Vicente López, Azcuénaga y la zona de la Basílica Nuestra Señora del Pilar.

Su historia está ligada al crecimiento de la ciudad y a las familias que encargaron mausoleos monumentales para preservar la memoria de sus integrantes. Con el paso del tiempo, el predio se convirtió también en un museo al aire libre, con esculturas, vitrales, mármoles y construcciones de distintos estilos arquitectónicos.

Entre las personalidades enterradas allí se encuentran Eva Perón, el escritor Adolfo Bioy Casares y el científico Luis Federico Leloir, ganador del Premio Nobel de Química.

La arquitectura y el valor histórico de sus bóvedas explican parte de su atractivo turístico, pero también plantean un desafío permanente: conservar estructuras antiguas que requieren mantenimiento especializado.

Así, el Cementerio de la Recoleta reúne dos dimensiones poco habituales en un mismo espacio. Es un sitio de valor histórico y cultural que recibe visitantes de todo el mundo y, al mismo tiempo, concentra gastos de conservación y un mercado particular de bóvedas cuyos precios pueden alcanzar los u$s70.000.