INTERNA FEROZ

La pelea en el Gobierno llega al punto de definición: ¿Guzmán se queda o se va?

El ministro vive bajo asedio del kirchnerismo, mientras en el elenco oficial se preparan para el hecho que marcará la pulseada final
POLÍTICA - 03 de Mayo, 2022

Martín Guzmán siente que ayer, primer día hábil de mayo, consiguió un respaldo inesperado en su ya extensa pelea con el kirchnerismo. El Banco Central logró quedarse con 180 millones de dólares para engrosar sus reservas, de las liquidaciones de las cerealeras, en una sola jornada. 

A esta altura, esos dólares comprados significan el mejor apoyo que puede tener el ministro. También para Miguel Pesce, titular del BCRA. Más dólares para las reservas se traducen en estabilidad cambiaria. Ni más ni menos.

El cambio de calendario resulta clave, bajo el actual contexto económico, financiero y político. Durante el primer cuatrimestre del año, el BCRA no logró acumular dólares en el mercado. Ahora que empieza la cosecha gruesa está obligado a hacerlo: para cumplir con la meta con el Fondo Monetario, pero sobre todo para asegurar la estabilidad cambiaria.

Obviamente que las compras hechas en una sola jornada no sirven para proyectar nada, pero en el Palacio de Hacienda tomaron este hecho como un alivio en medio de las tensiones con el ala kirchnerista de la coalición gobernante.

Guzmán, bajo asedio del ala kirchnerista del Gobierno.

Lo que viene para el Gobierno: las definiciones

Se vienen semanas de mayor tensión. Y a la vez de decisiones. Dentro de una semana comenzarán las audiencias públicas que definirán los ajustes en las tarifas de luz y gas, que fueron impulsadas por el ministro de Economía y resistidas por Cristina Kirchner.

Esos aumentos, que forman parte nodal del acuerdo con el FMI, deberían arrancar dentro de un mes. Para la vicepresidenta, los aumentos podrían determinar un "antes y después" en la relación del Gobierno nacional con el electorado que lo votó. Y por eso se viene mostrando en contra. Tiene el impulso, además, del Fondo Monetario, algo inconcebible para la ex presidenta.

Dirigentes de uno y otro lado de la grieta en el oficialismo coinciden en una cosa: Alberto Fernández no tiene manera de evitar ese ajuste. En una economía que corre con una inflación de casi el 60% interanual, no hay manera que los precios de las facturas se queden como están, con una suba del 20% ocurrida a comienzos de marzo.

Desde el gabinete económico admiten que las tensiones de las últimas semanas hicieron irrespirable el ambiente, tras la embestida del kirchnerismo sobre Guzmán. Y marcan que la actualización tarifaria será una instancia determinante para la suerte del ministro en el elenco oficial. 

A esta altura, la desorientación manda entre ministros y funcionarios de segunda y tercera línea del gabinete económico. Varias veces quedaron "fuera de juego" ante la expectativa de cambios. Incluso cuando las versiones salieron desde despachos cercanos al Presidente.

La grieta que se abrió en el oficialismo por el acuerdo con el FMI sigue sin cerrarse.

Guzmán gana, se va, ¿o ambas cosas?

El ministro, tal como ya publicó iProfesional, le dijo al Presidente que quiere manejar la estratégica área energética. Clave para las cuentas de subsidios que monitorea a diario el FMI desde Washington. 

En el gabinete nacional empiezan a sospechar que si no lo logra, será Guzmán quien decida su salida

En las últimas horas, el titular de Hacienda comunicó oficialmente a través de la oficina de prensa del Ministerio que se abocó a la agenda energética. Por eso recibió en su despacho al titular de YPF, Pablo González, y al CEO de la compañía, Sergio Affronti.

¿Guzmán jugará a fondo para quedarse con el manejo de esta área estratégica? Cerca del ministro tienen un argumento sensato: "El ministro aparece con menos poder que los funcionarios que tiene por debajo en el organigrama. No puede estirarse más tiempo. Es una anomalía insostenible si se quieren buscar inversiones", comenta un funcionario económico a iProfesional.

El choque con Feletti

Desde el Palacio de Hacienda observan las movidas del secretario de Comercio, Roberto Feletti, con recelo. Martín Guzmán se muestra lejos de lo que considera "ruidos" con el sector privado. Encabezó ásperos reclamos a empresas líderes. Justo en momentos en que él mismo viene aceitando las relaciones con los empresarios más fuertes del país.

Feletti se ha posicionado como la contrafigura de Guzmán y tensa la situación en el Gobierno.

En diez días, el Gobierno volverá a difundir que la inflación, lejos de aplacarse, sigue presionando sobre los bolsillos de los argentinos. Y sigue siendo el principal impacto político. Todas las encuestas de opinión dan cuenta de que la inflación se convirtió en el malestar más grande de los ciudadanos.

Feletti tiene a su cargo la relación con las compañías, y el funcionamiento de "Precios Cuidados", el principal programa "anti inflación" oficial. Aunque el secretario pasa tiempo reconociendo que la estrategia de fondo la tiene el ministro. Y que si por él fuera aplicaría medidas más audaces en este contexto.

A esta altura, el choque de estrategias entre el ministro y el secretario es notorio. ¿Seguirá la convivencia?

Después del contrapunto con las principales alimenticias del país por el cumplimiento de "Precios Cuidados", hacia el final del fin de semana, Feletti intimó a ocho compañías que dominan el mercado de los neumáticos a "transparentar" información sobre sus costos. La preocupación se relaciona con la escasez de productos y alzas de los precios en ese nicho.

El avance contra las compañías recalienta la interna oficial. Con el ministro de Economía privilegiando las buenas relaciones con los ejecutivos, siempre con el objetivo de "tranquilizar" la economía.

Dólares: una mejoría en las reservas, necesaria para sustentar la posición de Guzmán.

Para tranquilizar, nada mejor que los dólares

Lo dicho al comienzo: la suerte de Guzmán -y acaso también del propio Gobierno- depende de la acumulación de reservas en el Banco Central.

Durante el primer trimestre del año, la autoridad monetaria no pudo comprar ningún dólar -al contrario, fue vendedor neto de u$s48 millones- a pesar de las liquidaciones récord de las cerealeras. Las exportadoras dejaron en la ventanilla del Central nada menos que u$s7.926 millones. Unos u$s1.200 millones adicionales respecto del primer trimestre del año pasado.

En abril, la situación mejoró en el margen. Con liquidaciones en torno a los u$s4.000 millones, el BCRA compró tan sólo u$s160 millones.

Por eso, ahora, el festejo tras los u$s180 millones conseguidos el primer día hábil de mayo.

¿Anuncio de cambio de tendencia? ¿O apenas un oasis en el desierto? 

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