El Gobierno descartó ayuda para las familias con mora récord y busca frenar a la oposición
Puntos importantes
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, está abocado a la tarea de impedir que la oposición le abra el recinto para una sesión sobre endeudamiento familiar y mora y, con ese objetivo inmediato, remarcó que el Gobierno no cree "necesario que el Estado intervenga" pero además cuestionó el paquete de proyectos presentados y dejó ver que el oficialismo buscará licuar el tema para desactivar la avanzada opositora.
Los bloques de la oposición convocaron a una sesión para el 9 de septiembre, con el fin de empujar a las comisiones a emitir dictamen sobre distintos proyectos que van desde modifiaciones a la Ley de Tarjetas de Crédito hasta la creación de un Programa Nacional de Alivio Financiero y Desendeudamiento Familiar.
"No creemos que sea necesario que el Estado intervenga, porque cada vez que intervino en algo las cosas terminaron peor", sentenció Menem al ser consultado por el tema en una entrevista radial, al tiempo que afirmó que "la mora de la que vienen hablando ya empezó a bajar". Según precisó, "en términos de PBI es insignificante, la mayoría son montos pequeños".
Pero en ese marco, también le apuntó al polo opositor que integran Unión por la Patria, Encuentro Federal, buena parte de Provincias Unidas y la Coalición Cívica por meter el tema de la morosidad en la Cámara baja. "Yo veo que detrás de algunas buenas intenciones está siempre un sector de la política tratando de buscar algún efecto desestabilizador", lanzó el referente libertario.
Endeudamiento familiar: ¿qué dijo Menem sobre la pulseada con la oposición en Diputados?
En la sesión de la semana pasada esos espacios trataron de incluir el tema de la morosidad en la agenda del día. Reunieron 133 votos a favor que no eran suficientes en ese momento pero que sí les permitirían tener quórum (129) y empujar los proyectos en la sesión del 9 de septiembre.
Pero para llegar a ese número fueron clave los diputados salteños y misioneros de Argentina Federal, los tucumanos de Independencia y los de Elijo Catamarca, que responden a gobernadores de diálogo aceitado con la Casa Rosada que hoy oscilan, según el tema que se trate y la atención que preste Milei a sus reclamos.
El oficialismo debe convencerlos de no dar quórum para evitar la sesión. Por esa razón Menem trató de no atacarlos y apostó una vez más a la polarización con el kirchnerismo que en varias ocasiones funcionó como elemento para disuadir a los bloques "del medio" inclinar la balanza en contra del oficialismo.
"Algunos de los que han firmado -el pedido de sesión- tal vez lo hicieron con buenas intenciones, pero de fondo está el monstruo, los que gobernaron 20 años la Argentina, que quieren una economía cerrada", comentó el presidente de la Cámara de Diputados en ese sentido.
Más allá de la retórica, Menem también intenta desactivar la sesión opositora con tácticas parlamentarias, como es la apertura de la Comisión de Finanzas para que este miércoles empiece a analizar 30 de los proyectos presentados por la oposición con invitados que hablarán sobre el endedamiento familiar y la morosidad.
Al respecto, el referente de LLA y brazo ejecutor de Karina Milei en Diputados adelantó que el oficilaismo va a "tratar de descomprimir algunas situaciones y que se vayan hablando en comisión". Además deslizó que podrían "presentar algunos proyectos alternativos", aunque no precisó cuáles serían.
¿Cuál es la apuesta del oficialismo por frenar la sesión sobre deudas y morosidad?
La idea del oficialismo es que en la reunión del miércoles expongan los autores de los proyectos (más de 30 solo en esa comisión) e invitar a especialistas en la materia. La Libertad Avanza llevará a los suyos, con el fin de que pongan en duda la efectividad de los proyectos que impulsa la oposición.
El objetivo de corto plazo es que, al estar abierto el debate sobre el endeudamiento familiar en la Comisión de Finanzas que preside el libertario Santiago Pauli, la sesión del 9 de septiembre pierda sentido. Es otra manera de tratar de convencer a los bloques de los gobernadores de no dar quórum.
Dado que la idea de la sesión es aprobar el emplazamiento a las comisiones con fecha concreta para firmar dictamen y dejar los proyectos listos para ir al recinto, los diputados opositores calificaron la convocatoria del oficialismo como una "cortina de humo" y una "jugada distractiva", porque entienden que "no está en los planes de LLA" que se dictamine ningún proyecto sobre el tema.
En ese marco, presionan a los mismos gobernadores a los que LLA busca atraer de nuevo a su redil. "Es clave que haya quórum el 9 de septiembre en la sesión especial, para garantizar que las soluciones avancen y no caigan en saco roto. Los gobernadores van a ser clave: no pueden mirar para otro lado ni ayudar nuevamente a la Casa Rosada por acción u omisión", advirtió el diuptado Pablo Juliano (Provincias Unidas).
Presión para LLA en plena pulseada: la Iglesia se metió en el tema del endeudamiento y la morosidad
Aunque Milei mantiene firme su postura de no intervenir en lo que considera "un tema entre privados" y le marcó la misma línea a su tropa legislativa, con el argumento de que no hay una situación de "crisis", la cuestión de la morosidad se metió en la agenda pública y genera algo de presión sobre el Gobierno, no solo en el ámbito del Congreso.
La Iglesia también mostró preocupación por el tema. Este lunes, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, pidió algún tipo de intervención al afirmar: "Alguna solución tiene que haber en cuanto al menos poner criterios en la contracción de las deudas o buscar la forma de discutir cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar".
En ese sentido, Colombo sostuvo que "hay deudas que son claramente leoninas al momento de contraerlas" y, en lo que pareció una alusión a la postura del gobierno de Milei, consideró que "lo que no se puede es tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’".
Las expresiones del titular del Episcopado se dan en momentos en que se prepara la visita del Papa León XIV a la Argentina el 8 de noviembre. El Gobierno ya trabaja en coordinación con la Iglesia en la organización de las actividades, pero al mismo tiempo con cierta tensión por los contrapuntos entre la visión socio-económica del Sumo Pontífice y la del Presidente.
¿Qué plantean los proyectos sobre endeudamiento familiar en Diputados?
De todas formas, los proyectos que impulsa la oposición son muchos y variados. En los bloques reconocen que todavía están buscando un consenso para unificar las distintas iniciativas, debido a que algunas apuntan a quienes ya están en mora, otras buscan prevenir que una persona se endeude por encima de su capacidad de pago y otros proponen modificar las condiciones para el crédito al consumo.
Uno de los proyectos, presentado por Caren Tepp y Diego Giuliano (Unión por la Patria) propone refinanciar las deudas de familias con tarjetas de crédito y préstamos personales que se encuentren en mora y mecanismos para reducir el peso de las cuotas sobre los ingresos familiares. La iniciativa se concentra, por lo tanto, en quienes ya tienen dificultades para cumplir con sus pagos, en lugar de limitarse a medidas preventivas.
Como contó iProfesional, otra iniciativa de Pablo Juliano (Provincias Unidas) crea un Régimen de Protección y Defensa de Usuarios Financieros y de Prevención del Sobreendeudamiento en el sistema de crédito. La propuesta contempla que una persona con más de una deuda pueda solicitar una instancia para revisar el conjunto de las obligaciones.
Allí se determinaría cuánto corresponde al capital, cuánto a intereses y cuáles son las condiciones para reorganizar los pagos. El mecanismo funcionaría como una instancia previa a un juicio para que el deudor pueda negociar una reestructuración. De esta forma, no plantea una condonación generalizada ni tampoco que el Estado asuma los créditos impagos.
Otras iniciativas directamente modifican la Ley 25.065 de Tarjetas de Crédito. Una de ellas busca ampliar la protección de los usuarios frente a determinadas cláusulas contractuales, como impedir los cargos fijos por mora o el cobro de servicios no solicitados. También propone un tope para que los intereses punitorios no puedan superar en más de un 20% al compensatorio.