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El Reino Unido rechazó el nuevo reclamo de Milei por Malvinas y ratificó que no negociará la soberanía

Londres reivindicó la autodeterminación de los isleños y cuestionó a Milei, que anunció nuevas sanciones contra empresas que operen en Malvinas
04/09/2026 - 08:40hs
El Reino Unido rechazó el nuevo reclamo de Milei por Malvinas y ratificó que no negociará la soberanía

La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas volvió a generar un cruce entre Argentina y el Reino Unido. Luego del mensaje de Javier Milei por cadena nacional, funcionarios británicos salieron a reafirmar que Londres no contempla modificar su posición sobre el archipiélago y volvieron a invocar la voluntad de los habitantes de las islas.

El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, fue uno de los primeros en responder. El funcionario sostuvo que el compromiso del Reino Unido con las Malvinas es "absoluto e inquebrantable" y cuestionó el planteo formulado por el Presidente argentino.

"La declaración de Milei durante la noche nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas", afirmó Streeting en redes sociales. "Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos", remarcó.

La Cancillería británica profundizó esa línea horas después. El canciller Ed Miliband sostuvo que la posición de su país permanece sin cambios y ubicó la autodeterminación de los isleños como uno de los principales argumentos de Londres.

"La postura del Reino Unido con respecto a las Islas Malvinas es inquebrantable. Las islas son británicas y seguirán siéndolo, porque esa es la opinión abrumadora de sus habitantes. Su derecho a la autodeterminación es primordial, se basa en el derecho internacional y lo defenderemos con firmeza".

Qué planteó Milei y por qué volvió a hablar de las Malvinas

Durante su mensaje del jueves por la noche, Milei planteó que el escenario internacional podría abrir una nueva oportunidad para la posición argentina. El Presidente relacionó esa lectura con las declaraciones realizadas esta semana por Donald Trump, quien afirmó que no descarta "revisar" la tradicional postura de neutralidad de Estados Unidos frente a la disputa entre Buenos Aires y Londres.

El mandatario argentino resumió su interpretación del contexto internacional con una frase: "En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo".

Milei también anticipó un endurecimiento de las medidas contra empresas relacionadas con operaciones que Argentina considera no autorizadas en las islas. La decisión alcanza particularmente a las actividades vinculadas con proyectos de explotación petrolera, que el Gobierno argentino cuestiona por considerar que avanzan sobre recursos cuya soberanía reclama el país.

En paralelo, el Presidente rechazó el argumento británico de que los habitantes de las Malvinas tienen derecho a decidir el futuro político del territorio. Según Milei, se trata de "una población implantada en un territorio usurpado" y, por esa condición, "no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación".

El argumento británico: el referéndum de 2013

Mientras Buenos Aires sostiene que la autodeterminación no resulta aplicable a la población de las islas en los términos planteados por Londres, la administración británica en Malvinas volvió a utilizar el referéndum realizado en 2013 como respaldo de su posición.

La consulta se llevó a cabo para conocer la opinión de los habitantes sobre el estatus político del territorio. La oficina británica recordó que la Carta de las Naciones Unidas consagra el derecho a la autodeterminación y sostuvo que los isleños han debido defender ese principio en distintas ocasiones.

El resultado de aquella votación fue presentado nuevamente como evidencia de la voluntad de los habitantes: "La elección de nuestros isleños en 2013 fue clara: el 99,8% de los votantes eligió permanecer como Territorio Británico de Ultramar. Nuestro referéndum fue observado internacionalmente y considerado libre y justo, otorgando a los isleños el derecho a decidir su propio futuro".

De esta manera, Londres volvió a colocar la autodeterminación en el centro de su respuesta al reclamo argentino y rechazó la posibilidad de que el estatus de las islas sea definido sin considerar la voluntad de sus habitantes.

Críticas desde el Parlamento británico

El enfrentamiento verbal también alcanzó al ámbito parlamentario. El legislador laborista James MacCleary cuestionó las declaraciones del Presidente argentino y reclamó una posición común para responder a sus planteos.

"Debemos permanecer unidos para rechazar estas amenazas imprudentes y peligrosas de Milei. No es más que un tigre de papel que intenta desviar la atención de sus propios fracasos internos y no nos asusta. Las Islas Malvinas son territorio soberano británico y así seguirá siendo".

La respuesta británica se produce en un contexto en el que la cuestión Malvinas continúa formando parte de la agenda política argentina y en el que el Gobierno de Milei busca reforzar su postura frente a las actividades económicas desarrolladas en el archipiélago.

Qué dice Naciones Unidas sobre la disputa

El diferendo tiene además un antecedente dentro del sistema de Naciones Unidas. En 1965, una resolución de la organización llamó a la Argentina y al Reino Unido a encontrar una solución mediante negociaciones y a evitar medidas unilaterales que modificaran la situación existente.

Milei sostuvo que "el Reino Unido ha incumplido sistemáticamente este llamado" y utilizó ese argumento para plantear una mayor respuesta argentina frente a las actividades relacionadas con los recursos naturales de las islas.

Estados Unidos ocupa una posición particular dentro de este escenario diplomático. Washington reconoce que el Reino Unido ejerce la administración de facto del territorio, pero mantiene una postura de neutralidad sobre la soberanía, al igual que otros países occidentales.