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Política

Milei prepara un discurso de alto voltaje para reclamar la soberanía de Malvinas en la ONU

El Presidente define junto a su equipo diplomático y Santiago Caputo los ejes de su presentación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas

11/09/2026
Actualizado 07:20hs

La nueva estrategia malvinera continuará en Nueva York. El presidente Javier Milei decidió convertir el reclamo por la soberanía sobre las Islas Malvinas en uno de los ejes centrales de su próximo discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, después del 22 de este mes. El mandatario y el canciller Pablo Quirno preparan un planteo de fuerte protesta contra Gran Bretaña y, por primera vez desde que llegó a la Casa Rosada, buscará colocar la cuestión Malvinas en el centro de su intervención internacional.

Será la segunda gran demostración pública de Milei de su reclamo sobre Malvinas después de la cadena nacional del jueves último, cuando anunció la nueva estrategia dura sobre las islas luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había dicho que podía revisar su apoyo a Londres.

Además comunicó allí la profundización de sanciones a las empresas que exploten hidrocarburos en Malvinas. Se refirió así al proyecto Sea Lion de las petroleras Navitas (Israel) y Rockhopper (Gran Bretaña) y a todos sus proveedores, directivos y accionistas.

Qué dirá Javier Milei en su discurso sobre Malvinas ante la ONU

Según pudo saber iProfesional de fuentes diplomáticas, el contenido del discurso tendrá dos ejes:

  • Por un lado, reclamará la cuestión de fondo a Londres, abrir la negociación por la soberanía sobre las Malvinas, tal como ordena la resolución conjunta 2065 de 1965 del Comité de Descolonización de la ONU
  • En segundo lugar, confirmará denuncias judiciales, las sanciones y la profundización de las penas contra las empresas petroleras –y se agregarían pesqueras– que exploten recursos naturales e hidrocarburíferos en las aguas argentinas de Malvinas. También contra las empresas proveedoras, sus directivos, accionistas y todas las personas vinculadas en la violación de la soberanía sobre las islas

Por qué el reclamo de soberanía por Malvinas genera internas en el Gobierno

El borrador del discurso que Milei pronunciará ante la Asamblea General de Naciones Unidas será elaborado técnicamente por el representante permanente de la Argentina ante la ONU, Francisco Fabián Tropepi, y por el cónsul general argentino en Nueva York, Gerardo Abel Díaz Bartolomé. Pero el toque político será, según fuentes oficiales, con la intervención decisiva de Santiago Caputo.

El asesor presidencial vuelve así a ocupar un papel central en la construcción de la narrativa presidencial, desplazando a Santiago Oría, el cineasta oficial, que nunca terminó de consolidarse como estratega discursivo del Gobierno.

La elección de Tropepi y Díaz Bartolomé también genera comentarios dentro de la Cancillería y la Casa Rosada debido a sus anteriores vínculos políticos con sectores del peronismo, el kirchnerismo y el massismo. Para algunos funcionarios libertarios, esto constituye una contradicción adicional con su discurso habitual de ruptura contra "los kukas" y la recuperación libertaria de las banderas malvineras del kirchnerismo.

"Uno de los dos hacía los discursos malvineros de Cristina Kirchner en la ONU", señalaron fuentes de Cancillería.

La decisión tiene una dimensión diplomática, pero también otra política. Santiago Caputo convenció a Milei de que la cuestión Malvinas puede resultar políticamente rentable para recuperar iniciativa y desplazar, al menos por un tiempo, la agenda de dificultades de la economía real, la industria, la construcción, el consumo y los endeudados morosos.

Milei hizo propia esa interpretación. El Presidente considera que Malvinas puede permitirle recuperar centralidad política en un momento en que las noticias económicas dejaron de ofrecerle el oxígeno que necesita, más allá de que la inflación de agosto fue de 1,7%, baja respecto de los últimos meses pero lejos del "cero %" que prometió el Presidente hace bastante tiempo.

Tensión con Chile por ruta marítima a las Malvinas

En el medio se coló un conflicto con Chile. Quirno negocia con la cancillería de Chile una baja en la tensión que se generó después del viaje de Milei a ese país.

Aunque poco comentado, hubo un cortocircuito bilateral luego de que Milei se reunió con su par chileno José Antonio Kast en Chile, el jueves antes de la cadena nacional, y este le prometió respaldo a la Argentina en la cuestión Malvinas y reconocer la soberanía argentina.

Luego del regreso de Milei, Chile informó la apertura de una ruta marítima entre el puerto chileno de Punta Arenas y las Malvinas para abastecer a las islas y a las empresas petroleras sancionadas por Milei.

"Esto generó mucha bronca en el equipo de Milei y hay tensión con Kast", señalaron fuentes argentinas.

A eso se sumó en Cancillería que este jueves el diputado chileno Javier Olivares Avendaño, presidente de la Comisión de Control del Sistema de Inteligencia del Estado y miembro del Partido de la Gente en Chile, dijo que las Malvinas son británicas y el Estrecho de Magallanes es chileno. "Es decir, así como las Falkland son inglesas, el Estrecho de Magallanes es chileno", dijo Avendaño.

Algunos analistas no descartan que se reabra otro debate sobre la navegación de buques de cualquier bandera que salgan de Punta Arenas, Chile, y atraviesen el Mar Argentino si tienen como destino un objetivo que viole la soberanía.

Hasta ahora, en sus intervenciones anteriores ante la ONU, Milei puso a la cuestión Malvinas como un tema secundario y, en cambio, había privilegiado los temas económicos y la "batalla cultural". Esta vez, en cambio, la intención es construir un discurso de alto voltaje político.

La operación Malvinas provocó tensiones en el Gabinete

La operación Malvinas en su conjunto, sin embargo, abrió una fuerte interna dentro del Gobierno. En la Casa Rosada se produjo un nuevo acercamiento entre Milei y Santiago Caputo, que volvió a ocupar un lugar relevante en la construcción de la narrativa presidencial. "Santiago está muy cerca de Milei ahora y eso pone nerviosa a Karina", señalan fuentes oficiales de la Casa Rosada.

Esa proximidad también provocó malestar en sectores karinistas del clan Menem: Martín Menem y Eduardo Lule Menem, las manos derechas de Karina Milei, y particularmente en la Cancillería, donde Pablo Quirno quedó algo marginado de la ingeniería política que desembocó en el nuevo giro sobre Malvinas.

El conflicto se generó por el protagonismo del embajador argentino en Estados Unidos, Alejandro Oxenford, quien mantuvo conversaciones directas con Milei y Santiago Caputo y participó de la articulación política vinculada con sectores conservadores estadounidenses y la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), sin pasar por el Departamento de Estado ni por la Cancillería.

La tensión se produjo porque Quirno venía impulsando una estrategia diferente: mantener una relación relativamente estable con Londres, profundizar los vínculos comerciales y avanzar con la denominada Argentina Week, una semana en la embajada argentina en Londres para activar acuerdos comerciales, de negocios e inversiones británicas en la Argentina. Ese proyecto quedó desactivado, según confirmó este jueves el Gobierno por la tensión con Londres. Milei no tendrá su viaje a Londres a fines de octubre.

Argentina espera que Donald Trump ratifique su apoyo

De hecho, este miércoles el primer ministro de Gran Bretaña, Andy Burham, dijo que defenderá la soberanía británica en las Malvinas en forma "implacable". El lunes último, Burnham y Trump habían hablado y no se refirieron a Malvinas pese a que éste había amagado con respaldar a la Argentina. En realidad, Trump lo hizo para forzar a Burnham a una negociación para que se involucre en la guerra con Irán y en el financiamiento a la OTAN.

Ahora Quirno y Milei tramitan un gesto de Trump para despejar las dudas que generó esa cumbre con su par británico y que ratifique su apoyo a la Argentina, aunque por ahora no lo hizo. Tampoco lo hizo el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Esto es importante porque Navitas, una de las empresas, es israelí. El ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben-Gvir, enfrentado con Londres por Irán, pidió a Netanyahu que apoye a la Argentina, pero no lo hizo.

Milei necesita saber si Trump mantendrá el apoyo político que sectores de la Casa Rosada interpretaron como una señal favorable a la posición argentina. En el Gobierno temen que Trump y Burnham hayan alcanzado algún tipo de entendimiento sobre otros asuntos estratégicos y que, como consecuencia, Malvinas pierda relevancia para Washington.

La preocupación es que el supuesto respaldo norteamericano haya sido interpretado en Buenos Aires como algo más sólido de lo que realmente era. Por eso, Milei y Quirno necesitan ahora una señal de Trump. Oxenford recibió el encargo político de intentar obtenerla en Washington, mientras que Plaza intenta reconstruir desde Londres qué se habló realmente entre Trump y Burnham.

Cuáles son las empresas petroleras denunciadas por el Gobierno en Malvinas

El Gobierno decidió además llevar la escalada al terreno judicial. La Casa Rosada anunció nuevas denuncias penales contra empresas que desarrollan actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina en violación de las restricciones establecidas por la Ley 26.659, tal como anunció en la cadena nacional.

El Ejecutivo anticipó que las denuncias no alcanzarán solamente a las empresas, sino también a directores, gerentes, administradores, representantes y otras personas que hayan intervenido en las decisiones.

La ofensiva apunta especialmente al proyecto Sea Lion, encabezado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas Petroleum. Además, el Gobierno analiza ampliar el alcance de la legislación para incorporar actividades vinculadas con la pesca. El proyecto sería enviado al Congreso y modificaría una ley sancionada durante el gobierno de Cristina Kirchner.

La Justicia Federal de Río Grande, por otra parte, se declaró competente para intervenir en una acción preventiva por daño ambiental colectivo contra Rockhopper y Navitas y admitió la jurisdicción internacional de la Justicia argentina.

La jueza federal Mariel Borruto habilitó así el avance de una causa que busca frenar obras y operaciones financieras vinculadas con Sea Lion. El conflicto Malvinas empieza, de esta manera, a tener tres escenarios simultáneos: la diplomacia, la política internacional y los tribunales.

La escalada también abrió otro frente interno: Santiago Caputo contra Sebastián Amerio, procurador del Tesoro. Amerio participa de la estrategia jurídica destinada a avanzar contra empresas británicas, israelíes y de otras nacionalidades que intervengan en actividades vinculadas con la explotación de recursos en las islas.

Mientras Quirno intenta preservar una estrategia diplomática con Londres, Amerio avanza en el terreno judicial y Caputo conduce la estrategia política y comunicacional.

La cuestión Malvinas no es el único frente abierto dentro del Gobierno. La crisis de la economía real, vinculada a los anuncios de Malvinas, también provocó una fuerte tensión alrededor de Sandra Pettovello.

Según fuentes del entorno presidencial, la ministra de Capital Humano estuvo cerca de abandonar el Gobierno después de resistirse a una propuesta del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, para utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES con el objetivo de financiar 18.000 créditos hipotecarios, que anunció Caputo hace dos semanas.

La operación buscaba generar una noticia económica positiva y mover el amperímetro frente a la caída de la actividad. Fueron horas de intensas discusiones en el entorno presidencial. Pettovello se habría resistido porque consideraba que una utilización de esos fondos podía generar futuros problemas judiciales. El FGS depende de la ANSES y, por lo tanto, de la estructura de Capital Humano.

Milei habría decidido inicialmente desplazarla y hasta habría evaluado a Federico Sturzenegger como reemplazante. Pero, según la versión interna, Santiago Caputo intervino y consiguió que el Presidente diera marcha atrás. La misma figura que ahora impulsa la centralidad política de Malvinas terminó, de acuerdo con estas versiones, interviniendo también para evitar la salida de una de las ministras más cercanas al Presidente.