El Gobierno acelera la reforma electoral con optimismo en la Rosada y cautela en el Senado

El martes se retoma el debate. Se afianza la suspensión de las PASO. La mesa política confía en el diálogo con gobrnadores. Las cuentas en el Senado
El Gobierno acelera la reforma electoral con optimismo en la Rosada y cautela en el Senado

El debate sobre la reforma electoral del presidente Javier Milei para eliminar las PASO se acelerará en los próximos días. El Senado retomará el tema el próximo martes y en el Gobierno creen haber logrado avances con los gobernadores como para -al menos- concretar el "plan B" de la suspensión, pero entre los senadores no se ve un panorama tan claro y Patricia Bullirich es más cautelosa.

La Comisión de Asuntos Constitucionales que encabeza el libertario Agustín Coto se reunirá el martes a las 15:30 para reanudar la discusión sobre la reforma Milei. Hasta ahora hubo una sola reunión, en mayo pasado, que solo mostró una variedad de crierios entre los bloques aliados frente a los distintos puntos del proyecto al margen de las PASO, como los cambios en el financiamiento de las campañas y la Ficha Limpia.

El tema se retomará a instancias de Bullrich, porque se comprometió a darle preferencia en la comisión como una maniobra ante la insistencia de un grupo de aliados para tratar un proyecto separado sobre Ficha Limpia. Buscó así minimizar el riesgo de que el texto del Gobierno quedara rengo desde el inicio. No obstante, en la mesa política que encabeza Karina Milei también quieren destrabar la reforma lo antes posible.

La supresión de las PASO es una pata central de la campaña para la reelección de Milei y ahora, además, se sumó la presión de la Justicia Electoral, que instó al Congreso a resolver rápido cualquier tipo de reforma frente a las elecciones de 2027 para no incumplir con los estándares internacionales sobre la antelación que requieren las reformas de este tipo. El plazo ya está al límite.

En ese marco, la mesa política de Milei está dispuesta a aceptar una suspensión para 2027 -como se hizo en 2025- en lugar de la eliminación total, según supo iProfesional de una fuente cercana a sus integrantes. Asoma como la opción más fácil de acordar en las negociaciones que lleva el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los gobernadores. Pero los tiempos de aprobación para el proyecto son otra discusión.

La reforma electoral se acelera en el Senado: ¿qué gobernadores apoyan el proyecto de Milei?

Milei buscar borrar las elecciones primarias con el argumento fiscal de que el Estado ahorrará u$s200 millones, pero también con el fin de darle empuje a su reelección, que se beneficiaría -suponen en el Gobierno- de la falta de una herramienta que le facilita a la oposición dirimir candidaturas sin fragmentarse y de una instancia electoral menos que pueda inquietar al mercado y al dólar.

Fuentes al tanto de las conversaciones reservadas entre Santilli y los gobernadores -del norte y patagónicos, principalmente- señalaron a iProfesional que "hay avances" y que es posible que "el Gobierno en 15 días acelere" con el proyecto en el Senado. Confían en el apoyo de los gobernadores y un poco, también, en que algunos sectores del peronismo no estén tan convencidos de sostener las PASO.

En efecto, Santilli cosechó hace poco el apoyo explícito del neuquino Rolando Figueroa. También están a favor el catamarqueño Raúl Jalil y el salteño Gustavo Sáenz. En el caso de Jalil, se suma que este viernes hizo un movimiento que lo acerca a la Rosada al confirmar que unificará las elecciones de gobernador con las de presidente en 2027. Se cocina una alianza. 

En tanto, el chubutense Ignacio Torres afirmó que "no tiene sentido que haya PASO cuando no hay competencia", lo que pareció un guiño a la suspensión o las primarias optativas, aunque también suele aclarar que él las eliminó en Chubut. Entre todos estos gobernadores aportan cinco votos clave para el oficialismo.

Dentro del Senado descuentan también el apoyo del senador correntino Carlos "Camau" Espínola (Provincias Unidas) y está por verse qué hará el bloque de tres que tiene el PRO, sobre el cual influye mucho Mauricio Macri a través de su mano derecha, Fernando de Andreis. El Gobierno espera que el diálogo que tienen abierto con el partido amarillo derive en un acuerdo electoral amplio donde se incluya el apoyo a la suspensión de las PASO.

Sin embargo, los referentes del PRO -incluido el diputado Cristian Ritondo, amigo de Santilli- demoran su definición sobre el tema. En su momento habían planteado la alternativa de mantener las primarias pero que no sean obligatorias para los votantes y no participen los espacios que no tengan internas: serían PAS y ya no PASO. Misma propuesta que hizo la UCR.

A Macri le interesa asegurarse primero de que La Libertad Avanza (LLA) no le pelee la Ciudad de Buenos Aires al PRO. Pero en cualquier caso, en el Senado el bloque amarilo tiene votos valiosos pero pesa mucho menos que la UCR, que cuenta con 10 bancas. Aún si el oficialismo tuviera apoyo del PRO, con aquel grupo de gobernadores alcanzaría 30 votos. Para eliminar o suspender las PASO se necesitan 37. La llave la tienen, entonces, el radicalismo y otros jefes provinciales.

El conteo "fino" de votos y el rol de la UCR y los gobernadores 

Estas cuentas hacen que en el Senado haya un clima menos optimista y más cauteloso que en el Gobierno respecto de la velocidad para destrabar la reforma que impulsa Milei. Por empezar, el gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, es un aliado habitual del Gobierno pero se expresa en contra de bajar las PASO cada vez que le preguntan y LLA no contaría con el voto de las dos senadoras que le responden.

Otro caso similar es el del misionero Hugo Passalacqua. Tras su ruptura con el histórico jefe político de Misiones Carlos Rovira, el apoyo de sus bloques en el Congreso al oficialismo empezó a debilitarse y en las últimas semanas tuvo acercamientos con el peronismo. Días atrás recibió en su provincia a Axel Kicillof, quien en su compañía advirtió que Milei quiere "matar las PASO para que la oposición no se pueda organizar". Los misioneros son otros dos votos en duda para LLA.

Pero lo más determinante es la posición de la UCR. Sin los tucumanos de Jaldo o los misioneros de Passalacqua, el oficialismo necestia sí o sí el apoyo de, al menos, siete de los diez senadores radicales. Fuentes libertarias de la Cámara alta deslizaron a iProfesional que "por ahora es bastante difuso" el posicionamiento de ese bloque. Su presidente es el correntino Eduardo Vischi, impulsor del proyecto alternativo que propone las PAS en lugar de la suspensión o la eliminación.

En la bancada radical influyen otros gobernadores. Alfredo Cornejo (Mendoza), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes) podrían agrupar en algún caso esos siete votos que valen oro para LLA, pero en lo que respecta a la reforma electoral hasta hoy no está claro que lo hagan.

Zdero mantiene una alianza sólida con LLA en su provincia y ya hizo un guiño al Gobierno días atrás, al hacer aprobar la suspensión de las PASO provinciales de 2027. En cambio, Cornejo ratificó que en su provincia habrá PASO y no tuvo hasta ahora una postura nítida frente al proyecto de Milei. No obstante, sus dos senadores (Rodolfo Suárez y Mariana Juri) presentaron hace dos años una iniciativa propia para eliminar las primarias a nivel nacional.

Por su parte, Pullaro tiene llegada a los dos senadores radicales de Santa Fe pero es relativa su influencia sobre Carolina Losada, quien lo enfrentó por la candidatura a gobenador en las primarias provinciales de 2023 y suele moverse con cierta autonomía en el Senado. En tanto, Valdés advirtió hace pocos días que la prioridad de los correntinos es que avance el demorado proyecto de "zonas frías" y la compensación para "zonas cálidas", antes que la reforma electotal de Milei.

Cautela en el Senado: ¿cuál es la táctica de Bullrich?

Con ese panorama, Bullrich es cauta respecto del avance del proyecto. En su rol de jefa del bloque oficialista, hace varios meses que enfrenta dificultades para concretar la agenda legislativa de la Casa Rosada sin que los aliados pongan condiciones incómodas y compliquen las votaciones. La caída de capítulos en el proyecto sobre "propiedad privada", la traba del Super RIGI y el deseo frustrado de sesionar el último jueves son algunos ejemplos.

Por empezar, en la Comisión de Asuntos Constitucionales ven difícil que pueda haber un dictamen rápido para la reforma electoral. Estiman que llevará más de 15 días, según supo este medio de fuentes parlamentarias. En segundo lugar el oficialismo necesita 10 firmas en la comisión (son 18 miembros en total) y, por ahora, arañan las ocho.

De todas formas, el panorama sobre las voluntades que puede reunir LLA y los tiempos para dictaminar debería empezar a verse algo más claro cuando se retome el debate el próximo martes, si se sugiere durante la reunión algún cronograma de trabajo.

La idea que planteó Bullrich en el Senado de cara a la reunión del martes -y con el riesgo en mente de que los aliados empujen solo Ficha Limpia por separado- es avanzar primero con la discusión sobre los otros puntos del proyecto, al margen de la suspensión o no de las PASO: la eliminación del debate presidencial obligatorio, los cambios en el financiamiento -menos aportes estatales y más privados- y la prohibición de ser candidatos para quienes tengan una condena en segunda instancia.

Sería una forma de dar tiempo a la negociación sobre el tema más importante para la Casa Rosada para asegurar los votos, sin demorar más el tema. No obstante, Bullrich y Karina Milei suelen tener diferencias en cuanto a la táctica política del oficialismo en el Congreso. Mientras tanto, Santilli avanza en el diálogo con los gobernadores.

¿Qué hará el peronismo frente a la reforma electoral?: especulaciones en la antesala del debate

Cerca de un jefe provincial de contacto fluido con el Gobierno calculan que los libertarios "van a ir por la suspensión, pero si falta nafta podrían girar hacia las PAS". Otras fuentes al tanto de las negociaciones consultadas por iProfesional deslizan que la eventual suspensión de las PASO podría no ser tan resistida por algunos sectores del peronismo como se sugiere.

En ese aspecto, evalúan que "sin PASO y directo a las generales Cristina (Kirchner) y (Sergio) Massa tienen más poder de fuego contra (Axel) Kicillof" y que "si las PAS son con un registro de votantes para la interna y para el peronismo pueden ser un papelón, va a ir poca gente".

Lo concreto hasta ahora del lado del peronismo, es que de la última reunión que tuvieron Massa, Kicillof y Máximo Kirchner trascendió un entendimiento para sostener las PASO, que les permitiría resolver la interna por las candidaturas y el armado de las listas sin romperse.

Que ese cierre de filas se cumpla o no en lo parlamentario es algo determinante para el oficialismo que busca los votos. La bancada peronista/kirchnerista reúne 25 votos que, por ahora, se cuentan como un rechazo seguro al proyecto del Gobierno en cualquiera de sus formas.

Esta semana la Cámara Nacional Electoral (CNE) sumó una presión adicional al gobierno de Javier Milei con una resolución que instó al Congreso a definir el tema "con anticipación suficiente" y le recordó que el plazo ideal sería "de entre seis y tres meses" antes del inicio de 2027. El reloj de arena para la reforma electoral ya se dio vuelta.

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