Malena Galmarini explicó el viaje con Massa a Barbados: "Me puedo ir donde me dé el cuero"

Galmarini justificó las vacaciones con amigos y explicó por qué viajaron en un avión privado cuyo costo operativo rondó los u$s400.000.
Malena Galmarini explicó el viaje con Massa a Barbados: "Me puedo ir donde me dé el cuero"

El viaje de Sergio Massa y Malena Galmarini a Barbados volvió a instalarse en la conversación política después de las explicaciones que dio la senadora provincial sobre las vacaciones que compartieron con un grupo de amigos. La aeronave utilizada para el tramo principal pertenecía al empresario Francisco De Narváez y, según los datos difundidos sobre el operativo, el costo de funcionamiento del avión para el recorrido completo rondó los u$s400.000.

La escapada había ocurrido a mediados de agosto, poco después de una reunión del peronismo en el Hotel Emperador que volvió a reunir a Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Massa, que por entonces volvía a ganar exposición pública, se trasladó al Caribe junto con Galmarini y varias personas de su círculo más cercano.

El matrimonio regresó el 19 de agosto, luego de un recorrido que incluyó distintas escalas. La salida y el regreso involucraron Montevideo y Asunción, mientras que el destino final de las vacaciones fue Barbados.

Por qué volvió a hablarse de las vacaciones

El tema reapareció durante una entrevista que Nancy Pazos le realizó a Galmarini el viernes pasado en C5N. La periodista le planteó si el viaje había resultado excesivo, teniendo en cuenta que se trató de una estadía de una semana en el Caribe y que el traslado se hizo mediante un avión privado.

La dirigente bonaerense defendió la decisión y sostuvo que la pareja organiza sus gastos de acuerdo con sus propias prioridades. "Yo me puedo ir de vacaciones a donde me dé el cuero. Nosotros no salimos a comer, no vamos al teatro, vivimos hace 30 años en la misma casa, que saqué con un crédito hipotecario del Banco Provincia hace 30 años, mis hijos son grandes, trabajan, yo trabajo", enumeró.

Galmarini también explicó que la oportunidad de viajar surgió con escasa anticipación. La posibilidad apareció apenas dos días antes de la partida, según contó, a partir de una invitación de una persona cercana al matrimonio.

La senadora no reveló inicialmente quién había puesto la aeronave a disposición, aunque describió al propietario como un amigo de larga data. "Tenemos un amigo de hace muchísimo tiempo que tiene la enorme suerte de tener un avión", precisó Galmarini.

De quién era el avión que llevó a la pareja

La aeronave utilizada en el tramo principal del viaje era un Gulfstream G-500 de Francisco De Narváez, empresario y dueño de la firma ChangoMás.

Desde el entorno de Massa explicaron que se trató de una invitación personal. En declaraciones citadas por La Nación, señalaron: "Es su amigo hace 16 años". Según esa versión, el motivo de la invitación fue agasajar a Massa y Galmarini por sus 30 años de matrimonio.

El dato adquirió relevancia por el valor asociado al traslado. Aunque el avión tiene autonomía suficiente para cubrir el trayecto entre Argentina y Barbados, el grupo siguió un itinerario diferente y utilizó otra aeronave para completar los desplazamientos hacia y desde el Caribe.

En concreto, los pasajeros viajaron utilizando sus pasaportes italianos y pasaron por Montevideo, Uruguay, y Asunción, Paraguay, en el recorrido de ida y vuelta, de acuerdo con una investigación publicada por el periodista Nicolás Pizzi.

El regreso terminó en Buenos Aires durante la noche del 19 de agosto. El último tramo tuvo como destino el aeropuerto de San Fernando, en la zona norte del Gran Buenos Aires.

Los amigos que viajaron con Massa y Galmarini

La lista de pasajeros estuvo integrada por personas vinculadas desde hace años con la pareja. Uno de ellos fue Andrés Ceriani, concejal del Frente Renovador en San Martín, donde Massa y Galmarini se conocieron durante su militancia en la juventud peronista. Ceriani viajó junto con su esposa, Analía Martín.

También participaron Daniel Guerra y Andrea Mirón. Guerra había sido vicepresidente de Argentinos Juniors, mientras que Mirón es amiga de Galmarini.

La comitiva incluyó además a Andrea González Iturbe, viuda de Diego Santillán, quien había sido funcionario y amigo de Massa durante su etapa como intendente de Tigre. Durante aquellos años, el exjefe comunal llegó a homenajearlo al asignar su nombre a una calle.

El viaje, por lo tanto, tuvo como protagonistas a Massa y Galmarini junto con integrantes de un grupo de relaciones personales construido durante distintos momentos de su trayectoria política.

Qué dijo Galmarini sobre el patrimonio y el viaje

Además de defender sus vacaciones, Galmarini intentó separar la discusión sobre el viaje de cualquier cuestionamiento relacionado con el patrimonio familiar.

En ese sentido, destacó que las declaraciones juradas de la pareja son públicas desde hace décadas. "Entiendo que parece que suena feo - comentó en un tono de disculpa- y no lo hicimos para que nadie sienta nada". Y remató: "Nosotros no mentimos, hace por lo menos 25 años que nuestras declaraciones juradas, ambas, son públicas".

La senadora también sostuvo que Massa cumplió con las obligaciones que le correspondían después de abandonar el Gobierno. "Sergio es un ciudadano que cumplió con todas las leyes después de irse (del gobierno), incluido con la Ley de Ética pública", afirmó.

Según explicó, la actividad profesional que desarrolla actualmente Massa se realiza fuera del país. "Está trabajando afuera el país, con gobiernos de otros países, para ayudarlos a tener las inversiones que necesitan", contó.

La denuncia que surgió por el viaje

La utilización del avión privado también tuvo una derivación judicial. Galmarini resultó denunciada por el viaje, en una presentación vinculada con el uso de la aeronave mientras ocupa una banca como senadora provincial.

El episodio había comenzado a circular públicamente el 20 de agosto, cuando se conoció que el matrimonio había pasado una semana en Barbados acompañado por amigos. En ese momento, la explicación difundida fue que se trataba de una celebración por sus 30 años de casados.

La posterior entrevista de Galmarini volvió a poner el episodio en el centro de la discusión, especialmente por sus referencias al empresario que facilitó el avión, el costo operativo estimado del vuelo y la decisión de realizar el viaje con tan poca anticipación.